Parece bien cierto que el concepto de “diferenciación” se ha colado con fortuna dentro de la voluminosa literatura de gestión empresarial o de marketing, inundando manuales, conferencias y todo tipo de planes y programas. Es uno de esos conceptos básicos, nucleares, con un cierto valor sobreentendido y aceptado casi sin excepción. Hoy, quien no hace algo diferente, quien no produce bienes diferentes, pareciera estar destinado directamente al fracaso. La magnificación de tal concepto supone que …
Si ya estás registrado identifícate


10444 posts
8179 fotos
1507 videos
80 podcasts
6117 usuarios
227 grupos
481 ideas


