Es una gran verdad que los aeropuertos ya no son lo que eran desde el 11-S. Generaciones de menorquines han embarcado sin problemas tuppers con lentejas, sopa, albóndigas con salsa de tomate, calamares rellenos y otras delicias de la cocina insular, amorosamente preparadas por sus madres. Estudiar fuera es caro y se pasa mucha hambre -o al menos, se pasaba!-. Hasta que esta sana costumbre se está viendo amenazada por la psicosis de la seguridad en los aeropuertos!
El lunes pasado casi fui detenida en el aeropuerto de Menorca por intentar colar dos tuppers con lentejas. Congeladas, claro. Pero una señora con uniforme de seguridad privada me vio aspecto sospechoso y se interesó por los dos misteriosos tuppers. Al demostrarle que eran inofensivos (relativamente, porque las lentejas de mi madre, y además congeladas, son un proyectil considerable!)..., se fijó en mi joyero. "¿Son anillos?" me preguntó. "Enséñeselos al guardia". Y efectivamente, tuve que enseñarle mi pequeño joyero a un joven guardia civil que me pareció algo ruborizado. Al menos, no me cuestionó las lentejas..., ni los anillos.
Un compañero periodista estuvo a punto de perder, en el control de seguridad, unos deliciosos tordos que le había cocinado su madre..., (y eso que debe ser difícil secuestrar un avión con un par de tordos con ajo y perejil). Pero así están las cosas. Todavía lloraría al acordarme de dos botellas de vino que me regalaron el año pasado saliendo de Fitur, y que murieron en un contenedor amarillo del control de seguridad de Barajas. Ni siquiera me queda el consuelo de que se lo bebieran a mi salud los seguratas y los guardias civiles...
Preveo que si algún día pretenden quedarse con nuestros tuppers gastronómicos, Menorca se levantará en armas. ¡Las lentejas, para los que se las curran!


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Tirso, me jugarÃa algo a que todo acabó en un contenedor..., si tenÃa aspecto de comida de verdad, y además olÃa, seguro que lo tiraron. Es la falta de costumbre...
Ahhh si yo os contara los kilos de jamón serrano que me interceptaron en la aduana americana cuando vivÃa allÃ... qué rabia!!! y vaya festÃn se debÃan meter los del control.... pq además de jamón, llevaba lomo embuchado, queso, de tooooo...
Una histora muy real a la par que graciosa :-) y con la que creo nos sentimos todos identificados .... Más de un cabreo y enfrentamiento se han visto por los pasos de seguridad de los aeropuertos. No sé si van a quedarse con nuestras lentejas, pero sà pueden acabar con la paciencia de cualquiera.