Este domingo El País publicaba un reportaje muy interesante sobre la crisis actual y hasta dónde puede significar la muerte del sistema capitalista tal y como lo hemos conocido en los últimos 30 años. Se refiere a las teorías apocalípticas de los expertos en economía que no consideran que ésta sea una crisis más como otras crisis cíclicas, sino que algo va a cambiar para siempre después de este "crash".
Me ha parecido un reportaje magnífico, por el contexto histórico, por las aportaciones de los expertos consultados y las generosas citas de El País a otros importantes diarios internacionales, sobre todo en el ámbito económico.
Especialmente acertada me parece la comparación de todo lo que ha sucedido en el sistema financiero desde 2001 con el cuento de la lechera. Y claro, tenía que suceder lo que ya se avisaba en el cuento: que un mínimo incidente ha dado con el traste con todas las especulaciones de la pobre muchacha, reduciendo a cenizas los castillos de arena que había construido sobre el supuesto de un dinero que no existía realmente en su bolsillo.
El crecimiento de los últimos años se ha mostrado insostenible porque no se basaba en la realidad. El reportaje tiene párrafos gloriosos:
"Cuando los mercados son concebidos en términos de obtención de beneficios, no promueven -como dice la teoría clásica liberal- la eficiencia en los servicios, sino la concentración de la riqueza y la especulación. De esta forma, el valor económico real de los activos del planeta es ahora tres veces inferior a los instrumentos financieros (bonos, títulos, acciones, derivados, etcétera) emitidos tomando como referencia esos activos".
En fin, que os lo recomiendo aunque no hable en absoluto de turismo. Habla de algo en lo que todos estamos inmersos, y plantea si no será necesario un cambio de paradigma económico, seguramente basado en el pájaro en mano y menos en los cientos que vuelan.
Saludos,

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Sin entrar en polemizar, si que quisiera matizar las palabras de Beachlover, puesto que desde mi punto de vista, son cuando menos tendenciosas y cláramente influidas probablemente por sus ideas polÃticas.
Lo de que G. Bush ha sido el peor presidente de los EEUU (y sin duda, ya digo que no es santo de mi devoción) es muy opinable. Si hubiera sido tan malo (según los "gobernados", que son los que más derecho tienen a quejarse), probablemente no hubiera sido elegido por segunda vez y por una mayorÃa mucho más ámplia de la de la primera elección.
Sobre el tema del supuesto "superavit" de Bill Clinton, añado un enlace en el que se pone de manifiesto que quizás el superavit no era tal
http://www.letxa.com/articles/16
Creo que no debemos olvidar que las cifras son muy fácilmente manipulables, y no desde ahora, con ejemplos que todos conocemos, sino desde siempre, no en vano, Churchill ya decÃa que sólo creÃa en las estadÃsticas que podÃa manipular.
Finalmente, sobre la intervención del estado en las diversas facetas de la vida, a pesar de no tener tan amplia experiencia vital como el Sr. Beachlover (no llego a los 40), si que echando un vistazo a lo que tenemos, nos damos cuenta que las compañÃas estatales son mucho más deficitarias y peor gestionadas que las privadas, (TVE, Astilleros, etc.).
Saludos
Leà el artÃculo y comparto buena parte de tus comentarios. Los que ya peinamos canas sabemos que el capitalismo pasa por crisis cÃclicas que son dolorosas pero que sirven, al mismo tiempo, para corregir sus propias desmesuras y limpiar el mercado de los operadores menos profesionales. Los que aún sois jóvenes y habéis empezado a trabajar a partir de 1994 (hace la friolera de 14 años) únicamente habéis conocido en España un entorno de crecimiento continuado. Soy un convencido de que el dÃa a dÃa de las empresas tiene que estar en manos de personas de entre 35 y 45 años, que son las que, por propia naturaleza, arriesgan, pero creo que la falta de experiencia ante una crisis de los menores de 40 años puede acentuar los problemas de determinadas empresas para sortear esta crisis, que preveo más profunda y duradera de lo que pretenden hacernos creer. De todas maneras, lo que querÃa decirte es que creo que una buena parte de la responsabilidad de todo lo que está pasando debemos buscarla en la polÃtica económica de George Bush, el peor presidente que han tenido los EE.UU. en los úlñtimos 60 años. Bill Clinton dejó el paÃs con un superávit excelente, que G. Bush ha despilfarrado en un abrir y cerrar de ojos. Cuando el mensaje que le lanzas al mercado es el que le ha dado Bush: TODO VALE puede pasar de todo. La memoria es flaca (o, al menos, selectiva) pero hace unos (pocos) años ya tuvimos un trágico anticipo de todo esto con los engaños contables de Enron y otras compañÃas multinacionales, que robaron el dinero a mansalva al fisco y a sus accionistas con la connivencia (cuando no con lacolaboración) de las compañÃas auditoras. Soy partidario del menor Estado posible, pero soy defensor de cierto protagonismo del estado, al menos en cuatro ámbitos: educación, sanidad, pensiones y regulación de la actividad económica. Cuando no hay regulación y vale todo, el capitalismo da lo peor de si mismo. Un buen amigo mÃo dice siempre que la ambición mata la inteligencia.