Sí. La respuesta evidente es que sí, que da miedo. ¿Justificado? Creo que también puede estar justificado ese temor a "dejarse arrastrar" por esa nueva corriente. Ese miedo no es nuevo, es el miedo de siempre al cambio de paradigma, el mismo miedo que nos hace rechazar lo que no conocemos, que nos hace desconfiar del otro, o que nos hace aferrarnos a las viejas ideas a pesar de que cada día pierdan fuerza y vigencia.
El 2.0 da miedo en general. A casi todos. Les da miedo a los diarios tradicionales, porque implica muchos cambios en la misma esencia de la profesión periodística. La redacción pierde control, pierde parte de su papel de generador y difusor de contenidos que otros leen, el oráculo tiene quien le responda y eso no les gusta a todos. El producto se difumina, otros contribuyen a crearlo desde fuera, las fuentes se multiplican y dejan de ser oficiales, puede cuestionarse su credibilidad ya que el periodismo hace años que dejó la calle por los despachos oficiales y los gabinetes de prensa. Algunos medios en papel no habían publicado en la vida una fe de erratas. Ahora el 2.0 pone a diario el dedo en la llaga.
A las instituciones y a los políticos les da miedo porque puede significar críticas fuera de su control. Claro, si uno opta por abrir su web al comentario ciudadano, después no puede ir borrando las opiniones negativas. Es muy raro que desde una institución alguien sepa verle el valor añadido a eso, y poner a gente a trabajar ahí. Es más fácil seguir con el buzón de sugerencias de toda la vida, claro. El 2.0 les da miedo porque equivale a crítica, aunque sea constructiva, gente que piensa por libre y manifiesta su opinión, y espera una respuesa. Pregunta, exige, cuestiona. Uf! Demasiado para la maquinaria funcionarial e incluso, para la política.
Por el mismo motivo les da miedo a las empresas turísticas, a las asociaciones empresariales, a las universidades. Y también por otra: porque significa mucho trabajo. Hay que pensar, tener ideas, innovar, moverse, escribir y contestar, leer, compartir..., y eso es muuuuuuucho trabajo! El día a día no deja tiempo para pensar. Así nos lo han dicho algunas entidades que se supone están ahí para innovar y ser cabeza de lanza para el sector turístico español. Lamento que pierdan una gran oportunidad, todos esos a los que el 2.0 les da miedo por motivos varios. Porque compartir conocimiento nunca ha sido una carga, sino todo lo contario. Y porque la inteligencia no puede estar sujeta a unos esquemas del pasado o a un horario. Y porque la evolución es innovar y arriesgar. Y porque lo contrario es la inmovilidad, y eso equivale a la muerte.
En fin, feliz puente.

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Hola Esther,
SÃ, hay miedo. Por un lado hay miedo a lo que quiere decir el desarrollo de una Sociedad Red (turismo en nuestro caso), y por otro, como dice Txabi, simplemente es estar a la expectativa. Estamos hablando de un cambio radical de paradigma y creo que es normal que haya reticencia...eso precisamente le da el valor al cambio. Los pasos son lentos, pero son siempre hacia adelante y a configurar un mundo en red. Un mundo que se desarrollará con reglas distintas...y eso claro que da miedo.
Pero lo vemos por todos lados, la industria discografica, la industria informativa, la industria turÃstica,...todo, unos antes otros despues, están modificando sus modelos de negocio para adaparse a un paradigma en red.
No es fácil, pero sabiendo que no hay vuelta atrás, tampoco hay prisas,...las prisas se generan en el mismo mercado y han surgido por la propia demanda, que es la que imprime el ritmo del cambio...
Muy interesante el post Esther!...si me dejas me enrrollo como una persiana con este tema...
besos
edu
Tú si que has dado en el clavo Esther.
Entre los que se resisten a no perder el control del oráculo, y los que no tienen tiempo para pensar...
Y luego están los que consideran que hay opiniones de segunda y hasta tercera división. Y, claro, cómo se van a poner ellos, ¡¡todo unos altos representantes sectoriales!!!, a debatir con alguien que no esté a su nivel... Por favor, que se les caen los anillos.
En el fondo, creo que tienes razón en que es porque hay poco de miedo.
Yo no estoy tan seguro de que se trate de miedo o, por lo menos, no solo de miedo. Probablemente el 2.0. es un fenómeno que aún no ha llegado con nitidez a las percepciones de muchos directivos públicos o privados, quiénes aún tienen una idea difusa acerca de su actualidad y sus potencialidades. Probablemente por ello presenten actitudes de indiferencia y/o de ignorancia ante el 2.0. En la prensa, como tú conoces sin duda mejor, creo que se quedan atrás los de siempre, pero no todos, pues observamos fenómenos de clara orientación y liderazgo en determinados medios ante estos nuevos entornos sociales. En las "instituciones y polÃticos", no tengo claros elementos de juicio, pero me parece que el tránsito es más lento de lo deseable. Hay un discurso correcto hacia la apertura de cambios en esta dirección que comentamos pero la práctica es aún poco perceptible. Pesan mucho las inercias del pasado y de otros modos de operar. Creo que hace falto liderazgo y voluntad clara de cambio; y poner -como bien afirmas- a trabajar personas que puedan ofrecer respuestas y ejecutar propuestas especÃficas hcia este cambio de mentalidad para una nueva acción. Y el camino está plagado de incertidumbres pero de oportunidades. Y, en efecto, hay que trabajar mucho.
Dentro de la Administración turÃstica española -esa plural y diversa que tenemos en nuestro paÃs- seguro que hay experiencias positivas en esta dirección que nuestros bloggers puedan poner delante de nuestro escritorio. Leo en el Plan 2020 que un millar de opiniones se recogieron en la web abierta al efecto para la participación en su eleboración y se destaca topográficamente en la edición del Plan, que ahora consulto, que ello “avala la riqueza del proyectoâ€. El entorno social, las poblaciones de los destinos turÃsticos han insistido –leo igualmente en el Plan 2020- "en hacer partÃcipe a la ciudadanÃa en los procesos de definición y desarrollo turÃstico". Es cierto que necesitamos un reconocimiento del Turismo 2.0 -ya me atrevo a incluirme en el Club-, pero me parece que hay que ganárselo dÃa a dÃa, sin victimÃsmos, sino con firmeza, claridad, constancia, y con buenos contenidos que generen un fuerte foco de atención y atracción por quienes todavÃa creen qaue esto puede ser un "chat" o una moda pasajera. Enhorabuena, como siempre, Esther por tu trabajo y el interés de tus post y tus comentarios.