En la recientemente inaugurada Biblioteca de Alejandría, en Egipto, se está celebrando estos días la conferencia anual "Wikimania", de la Fundación Wikimedia. El tema central del encuentro es la eterna dicotomía entre libertad de pensamiento y, por lo tanto, de contenidos (veraces, por supuesto) y el control de esa libertad que puede llegar a la manipulación más vergonzante.
Ha sido y es un viejo dilema del género humano. Queremos libertad pero, ¿a qué precio? Al poder le asusta la libertad y ejerce siempre un control basado en el miedo: a la diferencia, al otro, al desorden, a la inseguridad... En la red la dicotomía es la misma, y eso es lo que analizan estos días los fundadores y forofos de la Wikipedia: la aportación democrática es la base del proyecto, pero para que sea un éxito debemos partir de la responsabilidad y la veracidad, del compromiso de todos aquellos que meten contenidos en la enciclopedia común. Su credibilidad y seguramente también su paso a la posteridad, dependen de ello.
La Wiki debe protegerse de los vándalos que manipulan sus contenidos. Han pasado los siglos y ha avanzado la civilización, pero es bonito el símil de celebrar este congreso precisamente en la Biblioteca de Alejandría, que fue saqueada -y con ella el mayor depósito de conocimiento de la humanidad- por los vándalos de la época: incendios, saqueos, guerras civiles..., con el protagonismo estelar de los romanos. Los vándalos siempre son los mismos, y sus motivaciones también: el poder, el dominio sobre los demás, que incluye no sólo sus cuerpos sino también sus mentes.
Algo importante debe estar consiguiendo la Wikipedia, si "entre los "vándalos" más ilustres que han retocado información se encuentran varios senadores estadounidenses, la CIA o el Vaticano", según el artículo aparecido en El Mundo. Me gusta imaginar a un sucesor de Ratzinger en la Congregación para la Doctrina de la Fe (como se llama hoy la Inquisición), en un sótano del Vaticano, rodeado de documentos antiguos, libros de ciencia, tratados de alquimia, pergaminos y ejemplares medievales copiados en los monasterios de toda Europa, sentado delante de un ordenador, y entrando en la Wikipedia para cambiar algo que no se ajusta a "su" verdad. Lo mismo para la CIA y los demás vándalos, lo que pasa es que no todos tienen en su carta fundacional el compromiso con la defensa de la libertad, la verdad y la dignidad del ser humano.
Y es que la verdad, es lo que tiene. Que está ahí por muchos esfuerzos y mucha sangre que se invierta en disfrazarla, esconderla o eliminarla. Es suficiente con abrir los ojos para verla, a pesar de los vándalos.
Así que, muchos años de vida a la Wikipedia. Contribuyamos entre todos a que sea de verdad un proyecto de los ciudadanos del mundo, más allá del miedo y del poder.
Disculpadme otra vez por no hablar de turismo.
Salud!

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No nos olvidemos que han sido muchas las empresas detectadas y "denunciadas" por realizar cambios o inserciones en la Wikipedia, y bastantes son de nuestro sector.
No solo de turismo vive el mundo....