Desde Expo Zaragoza se elevan voces para advertir sobre el riesgo que implica el fomento del turismo indiscriminado en zonas de España (y del mundo en general) con tendencia a la escasez de agua como las costas catalanas, levantinas o las Islas Canarias.
La Tribuna del Agua*, interesada por la sostenibilidad del turismo y la toma de conciencia por parte de todos los sectores implicados, expresó en un comunicado que un turista gasta un promedio de 270 litros por pernoctación, mucho más de lo que gastamos habitualmente. Si tenemos en cuenta que algunas zonas aspiran a multiplicar un 300% su capacidad de alojamiento, estamos hablando de una catástrofe natural o como mínimo, de una crisis muy grave del agua.
El Consejo Español de Turismo lanza asimismo un llamado para que se frene el crecimiento desproporcionado, se adapte el turismo a los ciclos climáticos, no se ceda frente a la presión urbanística y se gestione responsablemente y de manera local los futuros proyectos turísticos.
*En palabras tomadas de la web de la Expo: “La Tribuna del Agua, herramienta intelectual de Expo Zaragoza 2008, apunta con su misión al encuentro del conocimiento en materia de los temas más acuciantes de agua y desarrollo sostenible, para que se debatan, concilien, compendien, ordenen, destilen, editen, publiquen y difundan.”

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es que lo he leÃdo en la edición impresa!
Blanca, muchas gracias por tu comentario, y por tu recomendación del artÃculo. Voy a buscarlo, (¡¡podrÃas haber puesto un enlace mala mujer¡¡).
Pero aunque lo que acabas de decir me ha parecido muy didáctico, eso me hace pensar que, si el polÃtico huye de la confrontación con la gente, porque luego toman decisiones tan impopulares como trasvases; trenes y metros construidos a más velocidad de la recomendable; impuestos irracionales y un largo etc?.
En fin, quedemonos con la parte constructiva de lo que me acabas de comentar, a ver si aprendo algo.
Carlos, te recomiendo el artÃculo que viene hoy en El PaÃs sobre la publicidad. En mi opinión dice algo muy importante, aunque tenga que ver con el tema de la publicidad, es extrapolable a cualquier otro tema porque la situación es siempre la misma. Ante un problema asÃ, los polÃticos difÃcilmente buscan solucionarlo desde la raÃz, porque eso implica confrontación con la ciudadanÃa y ponerse en contra de mucha gente. Si algo es malo, como el tabaco, o como las emisiones de CO2 de los coches¿por qué no prohibirlas? No, en lugar de eso echan el muerto a los anunciantes y les obligan a tener una actitud didáctica, a aconsejar la moderación en el tabaco, a prohibir los anuncios de alcohol de más de 20º y, ahora, a que un mÃnimo del 20% del tiempo de un anuncio se dedique a hablar del co2 que emite el vehÃculo.
Con el agua pasa exactamente igual. Se tiene perfecta conciencia de que es un buen excasÃsimo y lo lógico serÃa que hubiera que pagar por él. El que quiera malgastar agua, que lo haga, pero que la pague. El dinero es lo único que mueve a la gente, o igual también habrÃa que poner un carné por puntos...
Hola Marcelau.
Lo que comentas sobre el gasto por turista y la tribuna del agua, es tan interesante como poco viable, desde mi humilde punto de vista. Y el primer ejemplo es la misma Zaragoza, y las consecuencias que tiene una Expo, como la que acaba de terminar.
Está muy bien decir que hay que frenar el crecimiento turÃstico, porque es un desastre lo que supone para las reservas acuiferas. Pero eso, ni multiplicado por cien, no va a impedir que, los mismos gobiernos que promueven estos estudios, sean los que animen a los empresarios a instalar más hoteles, más camas, más oferta complementaria, masmasmas... en sus regiones, para reducir paro y aumentar riqueza. El caso de los Monegros, -que parece que está paralizado por falta de financiación-, la macrourbanización del Pocero, -con una previsión de 13000 viviendas en un desierto-, y algunas otras geniales ideas similares, son una demostración de que lo que quieren los polÃticos son más construcciones, más. Y luego, si no tenemos agua, hacemos una campaña de ahorro, otra de recortes de suministro, y si todo eso no funciona, le echamos la culpa al cielo, porque no llueve, ni se producen los milagros a tiempo.
La única posibilidad de minizar un poco el desastre que comentas, es obligar a la instalación de sistemas de ahorro de agua, pero a saco. Todos los grifos, cisternas, sistemas de riego, reutilización de agua de los distintos canales para limpieza....todos, deben tener sistemas de ahorro Ahà si que se puede hacer una campaña de ahorro por ley. Y seguro que eso va a tener efectos inmediatos. Piensalo, es una iniciativa que junta todo lo que le gusta a nuestros polÃticos: es una campaña de concienciación medioambiental, supone legislar, -con lo que parece que hacen algo importante-, y si no se cumple, pueden sancionar sin problemas.
Pero al menos, en este caso, para algo servirá.