Esa es la única pregunta que escuché tras la ponencia a la que asistí el pasado jueves “La Innovación, clave para el turismo del siglo XXI”, organizada por SEGITTUR, el IT Hotelero y la colaboración del Gremi d’Hotels de Barcelona cuando se habló del nuevo cliente adprosumer.
Allí se habló de de innovación, del I+D+i y de las ayudas para el desarrollo de iniciativas del sector en todo lo que a innovación se refiere. También se habló, por supuesto, de “dospuntocero”, resaltando la importancia de ese nuevo cliente que toma la palabra activamente en la red y utiliza el boca-oreja digital de manera natural antes de tomar sus deciones, recomendando y dejandose aconsejar por sus @migos.
Redes sociales y blogs como paradigmas de la conversación; SEO y SEM, antes casi lujo de unos pocos, se antojan hoy (dentro de cualquier presupuesto) imprescindibles para existir en la red; diseño, usabilidad e identidad digital en la web corporativa imprescindibles para quien quiera continuar … exacto, se habló de todo esto: de un futuro que ya no es futuro, que es presente.
“Pero, ¿cuál es el retorno?“, esa fue la pregunta. Y es que en los tiempos que corren, cuál, cuándo y cuánto se hacen decisivos más que nunca a la hora de destinar un solo € del presupuesto. Y más cuando todavía hay mucha gente convencida de que “todo esto son temas informáticos minoritarios” o “esto es una moda que pasará como pasaron otras” o mejor “¿qué programa hay que comprar que haga todo eso?“, son algunas afirmaciones que se pueden escuchar alternadas con términos como frikis, estos chavales, los informáticos… etc.
Acostumbrados al binomio (as usual, dice un amigo mío que queda más serio) inversión-retorno donde todo es medible, concreto y contrastable, resulta complejo para la mayoría de hoteleros entender como lo llamado dospuntocero se convierte en datos, en ventas, en € , en definitiva, en negocio (medir todo esto no es sencillo: engagement, reputación online, posicionamiento en buscadores … ) exportable a una hoja de excel, a un gráfico que enseñar en las reuniones o a un panel de indicadores del cuadro de mandos del ERP.
Da igual el cliente, su comportamiento, sus motivaciones, cómo se informa sobre nuestro producto, cómo compra nuestro producto, dónde y qué dice de nuestro producto, también da igual su feedback, su experiencia … solo dime cuánto me cuesta el programa que hace todo esto y cuándo y cómo recupero la inversión.
“No es tecnología, estúpido“ (adopción popular y extensión)
Salu2


10453 posts
8181 fotos
1507 videos
80 podcasts
6129 usuarios
227 grupos
481 ideas



Jordi, me ha encantado tu post. Pero la realidad es que estamos ante una situación que se repite, se ha repetido y se repetirá hasta la extenuación. Las empresas, -cuando hablamos de ellas genéricamente-, van dos escalones por detrás de la realidad que está llegando. Y tiene su lógica. Ya se que limitarlo todo a la rentabilidad es simplificar demasiado.Pero eso es lo que mantiene viva a las empresas. Cada vez que una de ellas se va al garete está claro que es porque alguin no hizo bien su trabajo de planificación y de gestión. Por lo tanto, cuando llegan "los informáticos", y comienzan a hablar de cosas rarísimas como 2.0, el cliente que opina y tiene el poder..... y cosas de ciencia-ficción similares, entonces lo normal es que se encierren en su caparazón. Aunque no nos parezca razonable, y por muy bien que veamos que esto viene para quedarse, y que les va a atropellar. Porque yo estoy convencido de que les va a pasar por encima como un autobus.
A mí no se me olvida nunca que hace apenas unos seis meses, en HOSTELTUR hicimos una encuesta sobre quien y que conocía del y sobre el 2.0. La respuestas fueron demoledoras Jordi. El 87% no tenía ni idea de que era de lo que estábamos hablando. Hoy por hoy es lo que hay, y costará mucho cambiar la mentalidad. pero las jornadas como las que hicisteis el otro día son fundamentales. Portales como este y otros similares, son pequeñas ventanas que permiten ver lo que tenemos que hacer.
O sea que te sigo animando a seguir empujando en esto del 2.0, y a ser uno de los frikis que no queremos dejar de serlo.
Yo pienso que en parte es normal eso que dices Jordi, por supuesto que no es una buena estrategia, pero quizá sea lo que queda de la forma de hacer negocios en los últimos muchos años. Todo es medible, mesurable, y lo que no lo es no interesa. Pienso que la empresa está entrando ahora en un nuevo ámbito, donde conceptos intangibles como talento e imaginación empiezan a tomar importancia. Esos y no son medibles, al menos al modo tradicional que tú expones. Quiero pensar que hay nuevos profesionales que están accediendo a sitios influyentes de empresas influyentes, y que llevan consigo esa nueva forma de hacer y ver las cosas, para extenderla como un virus. Es normal que algunos todavía pregunten lo del retorno, es así como han aprendido a llevar sus empresas. Pero pienso que el modelo está dando un giro. Quizá algunos se quedarán por el camino, quizá otros resistirán todavía mucho tiempo en virtud de su volumen, pero ¿quién les iba a decir a los tyrannosaurus rex que se extinguirían?