La moda ha despertado mi interés. Es un fiel reflejo de la sociedad contemporánea y de los cambios que en ella se producen. Lo que especialmente me ha llamado la atención es que la moda actual tiende a la ambigüedad sexual. Cada vez hay menos distinción entre prendas y complementos masculinos y femeninos. Esto tiene mucho que ver con el concepto de "sobjeto", acuñado por Vicente Verdú en su libro Yo y tú: objetos de lujo, en donde se explica que la sociedad en su conjunto (y especialmente el hombre) está experimentando un proceso de feminización en todos sus ámbitos. LLegará un momento en el que la única distinción entre lo masculino y lo femenino será posible gracias a la propia ubicación de las prendas o complementos en sus respectivas secciones masculina y femenina. Un claro ejemplo de este hecho se da en la bisuterÃa. En tiendas como SIX o Bijou Brigitte un hombre puede adquirir ciertos anillos, pulseras o colgantes destinados en un principio a un público femenino sin que experimente ningún tipo de rechazo social. Sin embargo, la disposición contrarÃa de adquirir objetos a priori masculinos por parte de las mujeres se da en menor medida.
Gracias a dios he aprendido que nada se debe pasar por alto a dÃa de hoy, porque ahora más que nunca nada es casualidad. De todo se puede sacar alguna conclusión, solo es cuestión de detenerse y analizar.
Si ya estás registrado identifÃcate
Para la comunidadEn este blog me dedicaré a aportar, en la medida que me sea posible, nuevas ideas y perspectivas desde el punto de vista publicitario y de RR.PP. Espero ser de ayuda. Saludos!
Licencia: Reconocimiento
|
|


10453 posts
8181 fotos
1507 videos
80 podcasts
6130 usuarios
227 grupos
481 ideas



Hola Rafa, y cuáles son tus conclusiones? Yo ya hace tiempo que habÃa detectado esta tendencia...
Hola Carlos, ante todo gracias por leer mi post. Verás, desde mi punto de vista creo que es importante el no ser rechazado socialmente por ser portador de artÃculos o prendas femeninas. Desplazar la lÃnea divisoria de lo polÃticamente correcto y lo polÃticamente incorrecto hacia una mayor permisibilidad de lo femenino es una oportunidad de mercado que aún no ha alcanzado su grado máximo. Con esto quiero decir que si se normaliza la feminidad en el hombre actual, osea, que los prejuicios sobre la “posible homosexualidad†de los portadores de feminidad (por poner un ejemplo) se minimicen, se abrirá un nicho de mercado importantÃsimo. He hablado de prendas de vestir y bisuterÃa, incluso el nivel de facturación de los cosméticos para hombres cada vez es más importante; pero este fenómeno puede hacerse extensible a otras muchas áreas en un futuro. Para ello, este proceso de normalización del que antes he hablado debe cumplir su comedido. Y tú, ¿qué conclusiones sacaste? Saludos!
Bueno mis conclusiones sobre esta tendencia van más allá de un análisis de mercado y de oportunidades. Personalmente creo que se debe ir a la raiz de las cosas y comprender la naturaleza propia de un hombre y de una mujer, y a poco que se profundice se puede dar con la conclusión de que somos diferentes. Ni mejor ni peor: diferentes. Y esta diferencia se manifiesta en un montón de cosas, tanto del carácter, de los sentimientos, de la forma de pensar, actuar, afrontar las situaciones... y me parece lógico que exista también una diferencia en el modo de vestir, de cuidarse... y mil detalles más.
El forzar esa minimización con fines comerciales, o de cualquier otro tipo, no creo que sea bueno para el futuro... pero este tema darÃa para muchÃsimo más!
saludos