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Rincón web de Morwen
Laura Núñez

El camino del estudiante

En la hora más oscura, sólo los héroes brillan con luz propia.

Laura Núñez
Publicado por Morwen el 8 de Mayo de 2009

Hace un par de semanas eché ilusionada en una oferta de empleo la cual anunciaba un curso de formación previo para ocupar un puesto de guía de ruta.

Pues bien, mi sorpresa fue cuando me responde la empresa que organiza el curso y selecciona a los trabajadores que si quería acceder al puesto debía abonar el precio del curso: unos 590 euros.

La verdad es que el precio me pareció razonable teniendo en cuenta que era un mes, desde tu casa y yendo un día para hacer evaluaciones o tutorías y con una semana haciendo una ruta con un profesional (con alojamiento y comidas incluídas). Sin embargo, en mi situación no puedo pagarlo. La empresa de formación decía que así sólo quedaban la gente realmente interesada en trabajar, y no gastarían en formar gente que no iba a trabajar con ellos al final.

Entonces me puse a pensar, ¿cómo podría hacer una empresa para poder formar trabajadores, sin que estos tengan que cargar con ese coste? En fin, me pareció tonto que ya que habían hecho la consulta a la empresa de formación, la cual seguro que no fue ni gratis ni barata, no asumieran el coste del curso, pero bueno.

Así que hice una lista de las posibles, y digo posibles porque todo esto lo hago desde la teoría, condiciones que debía reunir un plan de formación para que la empresa aceptara asumir el coste.

1.- El proceso de selección debe ser exhaustivo. Delimitar bien el perfil profesional que se requiere, ser ambiguo en estos casos es contraproducente. Si se va a seleccionar gente que va a ser guía de ruta, deberíamos centrarnos en personas con estudios o experiencia centrados en: Turismo, Historia del Arte, Bellas Artes, Humanidades. Así tendremos un porcentaje más alto de personas interesadas ya que el puesto entra dentro de su profesión, se asume que querrían dedicarse a ello. Y creo que las técnicas de recursos humanos y selección seguro que contemplan preguntas en la entrevista que saquen a relucir a la gente realmente interesada de entre los que han estudiado para ello (no todo el que ha estudiado turismo quiere ser guía, claro).

2.- Asumo por la información que saqué de la oferta y la contestación de los formadores que la empresa rentabiliza su inversión en formación si los trabajadores se quedan, corríjanme si me equivoco. Una idea podría ser un contrato inicial de un año (según permita la legislación, claro) en el cual los dos primeros meses son de formación. Uno de ellos se centra en la teoría: cómo manejar los grupos, situaciones de conflicto, gestión de la ruta (alojamientos, visitas, etc) lo que sería la parte más pura de la profesión de guía. Y el segundo mes serían una especie de prácticas, en las cuales el futuro guía sale en una ruta real con un guía ya experimentado.  En ella el profesional se limita a ser un tutor, mientras que el guía en prácticas hace todo el trabajo para aprender realmente a manejar un grupo durante una ruta o una visita. El resto del año lo harán trabajando como guías, amortizando la inversión en formación. Pienso que cuando haya que hacerles indefinidos al cabo del año en la empresa, de los que pasaron la selección y realizaron el curso se quedarían al menos el 80%.

Decidme si sería o no rentable apostar por ese tipo de formación de trabajadores.

Esto, además, me hizo pensar en las prácticas actuales que existen en la Diplomatura, que creo que casi todos coincidirán en que son insuficientes, y en todo caso, que están mal planteadas. Pensé en mi caso particular, en el que yo elegí hacer las prácticas como recepcionista de hotel, pero a día de hoy me hubiera gustado hacer algo más en otro sitio diferente.

Pensé en que quizá sería interesante organizar una especie de visita de las empresas a las universidades, una visita en las que se promocionen, se den a conocer: quiénes son, qué es lo que hacen, qué buscan, qué condiciones tienen…

Pienso que este tipo de visita se debería orientar al estudiante que va a terminar la carrera en breve, que ya ha realizado las prácticas pero quiere seguir aprendiendo en una empresa igual o diferente, y realizarles un contrato como el que he expuesto arriba.

Creo que si tienes una segunda oportunidad de formarte en algo diferente de lo que has hecho en las prácticas, seguro que la mayoría de estudiantes de turismo cambiaría. Hablaron no hace mucho en televisión de formar canteras, como las de los equipos de baloncesto, en las cuales las empresas pueden llegar y contratar trabajadores que saben que tiene la formación necesaria y quizá un poquito de experiencia.

Si tanto vale hoy en día la formación, seguro que hay fórmulas de utilizarla para hacer competitivos a los trabajadores y por ende la empresa misma. ¿Os parece que ésta podría ser una de esas fórmulas?

 

Tags: formación, cursos, turismo, prácticas
Licencia: Reconocimiento
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