Reivindico el contacto.
AgustÃn Fernández Mayo dice que hay culturas cuya relación con los objetos se hace en diferido. No me cuesta identificarme y dirÃa más, no sólo con los objetos. El primer contacto en diferido lo tenemos al nacer. Con la cesárea, la lucha entre la madre y el hijo desaparece, aunque ahora resulta que nacer por cesárea multiplica las posibilidades de los bebés de desarrollar enfermedades puesto que al no tener contacto con la vagina de la madre, su sistema inmunológico no se desarrolla bien.
También es en diferido nuestro contacto con la muerte. Antes, la gente se morÃa en su casa y todo el mundo iba viendo el proceso de cómo una persona se alejaba de la vida como algo natural. Ahora, se nos llevan a los hospitales a morirnos. Si eso lo unimos al discurso de la modernidad, en el que "la mejor vida" de la religión se sustituyó por "la esperanza" de la prosperidad y del progreso, resulta que morirse es una gran desgracia. Y siempre lo fue, pero ahora lo vemos distinto, lejano. Y aún peor si en carne propia; todo el mundo quiere llegar a viejo pero nadie quiere serlo.Â
Pero hay multitud de ejemplos en los que se manifiesta nuestra cultura de contacto en diferido. Como comer con cuchillo y tenedor tanto una pizza como un buen muslo de carne asada.
La pajita es diferido, como el mando, como el coche que ahora es automático y no hace falta tocar el embrague, como miles de cosas que solemos decir "que nos facilitan la vida". Necesitamos menos tiempo para hacer cosas que antes podÃan llevarnos gran parte del dÃa, lo que significa que tenemos más tiempo para hacer otras cosas.
...Y, sin embargo, paradójicamente no tengo la sensación de que me sobre el tiempo.Â
Las reinas de esta cultura no podÃan ser otras que nuestras pantallitas.
Esas pantallas de ordenor, de televisión, etc, que nos abren puertas a mundos lejanos con la misma rapidez que nos alejan de nuestro entorno más cercano.Â
¿Y qué tiene que ver el agroturismo y el turismo rural con esto? Pues lo tiene que ver todo. Porque el turismo rural es la vuelta al campo. En el agroturismo, las sonrisas empaquetadas de un personal cada vez menos motivado se diluyen en la afabilidad de los caseros, personas que nos acompañan durante toda la estancia y que se convierten en parte de nuestra familia, a veces de esa familia que no conoces del todo bien y con la que te obligas a convivir, pero que no te supone un problema porque son buenas personas.
En el agroturismo, colaboramos con las tareas del campo. La tierra es tierra y el cielo es cielo. Nos sobra la mitad de la maleta. Nos volvemos básicos: un chándal y una sudadera, los únicos que tenemos, pero los más cómodos. Asà que asÃ, la lavadora sigue sin inventarse, volvemos al barreño, a lavar lo justo. Las batallas entre nuestros nudillos vuelven a librarse, frota frota, ropa húmeda, manos rugosas, y un olor a limpio como cuando todo se hacÃa con jabón lagarto.
...Es la vuelta a la simplicidad.
El tiempo vuelve a mandar en nosotros y ya no necesitamos dÃas de 26 horas porque cuando las luces se van, la noche invita a recogerse y la intimidad del hogar nos hace pensar, pensar en algo no lejano, no del mundo, no de la actulidad. Pensar en algo perenne: la vida que llevamos viviendo durante varios años sin pararnos a pensar en ella, esa extraña que nos acompaña, esa vida que ya no poseemos porque nos lleva de un lado a otro a la velocidad de la fibra óptica. Porque en esa intimidad, parece más verdad que el poeta es esa persona que escribe sobre realidad y  que se cuela en nuestras vidas sin pedirnos permiso, lo descubrirÃamos con leer a uno sólo.
...El campo es un lugar en el que nos asalvajamos y eso a lo que llamamos modales se pierde para dejar paso a eso que llamamos instintos...
Un lugar en el que nos reencontramos. Seguramente, lo que Perdo Miguel describirÃa como un lugar en el que "cada mañana se recuerdan con claridad los sueños del dÃa anterior". Porque el cansancio es relativo y los sueños solo se recuerdan cuando no nos acostamos demasiado cansados. Hasta eso recuperamos, los sueños vuelven a ser nuestros. El tiempo es el mismo, 24 horas antes y 24 ahora, pero en el campo el tiempo se reparte mejor entre vida y sueño, porque en los sueños se sigue viviendo y las historias son fabulosas.
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Quizá eso sea lo que nos diferencia a la sociedad de la actulidad. Quizá dejamos de soñar lo que vivÃamos para vivir lo que soñamos.
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Pero nos cansamos, y el hombre cansado no recuerda sus sueños, y algo que no se recuerda, deja de existir. Y si dejamos de soñar, nos estancamos.
Qué mejor lugar para pararnos. Hay que volver al campo para devolver a los sueños el tiempo que le corresponde...
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...porque solo con los sueños se evoluciona.
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Mi guiño a los pueblos de España, maravilloso mundo rural.


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Perfecto
Muy bueno Blanca. El campo, los agricultores, los sabios de la tierra. Hoy muchas veces desvalorizados, con más impuestos, con menos beneficios, con más esfuerzo. Quizás sea el turismo una pequeña vÃa de aporte para el mutuo dar y recibir, necesario entre campo y ciudad.
Acbo de leer tu post sobre el campo y el turismo. M egustaria, nada mas que poner unas lineas, como propietario de unos alojamientos en el campo (www.haciendadecuacos.com) y como antiguo viajero y usuario de cuando no s ellamaba turismo rural, ni en europa ni en otros entornos. El campo es bonito, relajante y te hace repensar muchas cosas, pero no es ni nunca ha sido bucolico, salvo en los primeros dias o meses y es anti stress, siempre que no seas el propietario y es un complemento eocnomico, siempre y cunado no sea la actividad principal, en la mayoria de los sitios de España. Y claro, salvo que no tengas prestamos bancarios, que entonces te echan po rtierra toda la parte emocional, que te ha llevado al campo, como tal. No creo que tenga que explicar esto, verdad? en otras palabras, la rentabilidad se puede medir tambien en la parte emotiva y es muy relevante, pero la economica, es la que obliga y adema obliga a ser profesional, empresario, etc...es decir por lo que muchos huyen, de la ciudad...pero es asi. Eso si el campo, el medio rural y la naturaleza seguiran sienro imprescindibles y por tanto la mayor competencia a las psicoterapias...
Pues a mi me han entrado ganas de irme a trabajar a una casa rural mañana mismo, jejejeje, qué razón tienes Blanca, a mi me encantarÃa tener una vida un poco más tranquila.
Arturo, la hipoteca es algo universal, te da igual dónde vivas. Pero no es lo mismo vivir en un sitio o en otro, lo noto yo que lo único que he hecho ha sido cambiarme de Madrid a Toledo, y la diferencia se nota, con que si me voy a un pueblo más pequeño...
Cada cual le gusta una cosa, a mà me gusta ir andando a mi trabajo, tener el mercado al lado y, como decÃa mi padre, si quiero Corte Inglés me voy un Sábado a la ciudad. Para qué lo quiero cerca todos los dÃas. Y es que para mà el usar más de tres y cuatro horas de tu tiempo en desplazarte me parece una burrada, un robo a tu salud (y eso que lo dice una que está apunto de cometer ese suicidio de tiempo, por eso lo sé).
A mi también me gustarÃa vivir en el campo, cerca de la ciudad xD (no hay más que ver los pueblos de Cantabria, los que están cerca de Santander y otras ciudades)
Hola!!! Me alegro de que os haya gustado!
Creo que sÃ, está muy desvalorizado y a veces cuesta darse cuenta de que llevamos una vida de locos, pero mucha gente como Laura hay ya que está buscando algo distinto.
Me gusta eso de que no todo se mide en términos de rentabilidad económica. Arturo, puedes poner las lÃneas que quieras, vamos, nada me hace más ilusión que que os haya trasmitido algo y compartirlo con la gente. :D
Blanca te refieres a que el campo se ha de utilizar para evadirte de la verdad? Me refiero a la verdad del dÃa a dÃa.
Si te refieres a mi... yo no he dicho que haya cambiado mi forma de pensar gracias a esa profesora, sino que ella me motivo, hizo que esa luz no se apagara, pero esa luz ya estaba. Quiero decir que yo no he buscado nada diferente. Pero me alegra que te haya hecho pensar mi post. Sigue escribiendo asÃ, me gusta leerte, es muy bonito lo que escribes!.
No, Laura, no, no me referÃa a ti con mi último comentario sino a la otra Laura, @#4 Morwen , jeje. Tu post me gustó y me hizo pensar pero en verdad este post lo escribà hace mucho ya, sólo que ahora me he sentido más confiada para ponerlo, porque si te das cuenta es una reflexión bastante Ãntima, auqnue por lo que veo hay más gente que se ha sentido identificada y eso siempre es más agradable. Y gracias! Me alegra mucho que te haya gustado!
¡Qué bonito, Blanca!
Me ha encantado el relato, muy sugerente.
Y en cuanto a mi opinión, me uno a las palabras de Verónica y que entiendo que se han visto corroboradas por la aportación de forumnatura. Tenemos que buscar el equilibrio entre campo y ciudad porque es necesario para todos, tanto para unos como para los otros.
Me alegro que me han hecho venir a leerte Blanca.
Te mereces un premio de los de verdad.
Cuánta razón hay en tus palabras. Menos ambición; menos agobio y más calidad de vida.
Un beso con retardo, Eduardo, a partir de hoy un fan tuyo.