La primera vez que toqué una computadora con mis manos tenía solamente cuatro años, lo único que hice fue jugar con un juego del que nunca supe su nombre, ya que era muy pequeña para aprendérmelo; sólo me queda una lejana idea de lo que trataba. No recuerdo la forma de la computadora, ni de qué tamaño era, ni por cuantos periféricos estaba formada, solamente del teclado y del monitor. Quedé tan deslumbrada que cuando me levanté del asiento lo único que dije fue que quería estudiar “eso”. Pasaron los años y fui creciendo pero nunca me olvidé de aquel momento. Muchas veces cuando iba al trabajo de mamá o papá veía las computadoras, pero diferentes a la de mi primer encuentro. Notaba que iban cambiando, aparecían nuevos dispositivos que iban conectados a ellas, todo muy grande y con muchos cables. Fue precisamente en esos años que comienza el auge de Internet, una ciencia desconocida hasta ese momento, pero con muchas posibilidades para explotar.
No fue hasta los diecisiete años que tuve mi primera cuenta de correo electrónico en Yahoo, aunque casi nunca la utilicé, todavía la conservo como un recuerdo. En aquel momento comenzaba la universidad. Había escogido y ganado la carrera que había deseado desde pequeña (y que para mí era un mundo totalmente nuevo), pero ahora sí podía llamarla por su nombre: Ingeniería en Ciencias Informáticas.
La universidad donde estudié tenía solamente un año de fundada. A pesar de las dificultades que enfrenta el país, allí toda la tecnología es de punta. Cada asignatura tenía su sitio web con sus particularidades donde se encontraban todas las clases digitalizadas y distribuidas por años y temas. Eran grabadas también en video y podía verlas a cualquier hora en la computadora (a través de una web habilitada para ello) o en la televisión local. Cuando tenía que estudiar o me surgía alguna duda sólo tenía que remitirme a la computadora y allí lo tenía todo disponible las veinticuatro horas del día. Al principio me chocó un poco ese método de enseñanza que para mí era totalmente nuevo, pero a la vez sentía muchos deseos de aprender así y eso era realmente lo que valía: el deseo.
Utilizaba el correo electrónico y el chat de la escuela para comunicarme con mis compañeros y profesores. Podía localizar a las personas en cuestiones de segundos siempre y cuando estuvieran sentadas delante de una computadora, lo que no era muy difícil pues la tecnología atrae a las personas. Los trabajos y tareas extra clases debía enviarlos por ese medio también y después exponerlos delante de todo el grupo pero siempre haciendo uso de las TIC`s. Éstas me facilitaban mucho el trabajo a la hora de presentar alguna iniciativa que enriqueciera mi exposición y así lograr buenos resultados en las evaluaciones. Muchos de los exámenes los hacía también en la computadora, mediante la plataforma Moodle y en varias ocasiones sabía el resultado al momento. Tenía un acceso moderado a Internet, pero lo necesario para aprender todo lo que debía saber en ese momento y convertirme en la profesional que soy hoy.
Después que me gradué, comencé a trabajar en el sector del turismo como informática en un hotel. Llevo apenas un año trabajando y creo que no ha habido un día en que no aprenda algo nuevo. Entre mis principales funciones se encuentran la de administrar una pequeña red local donde se trabaja con varios software (contables, financieros, de reservas, etc) para gestionar las acciones propias del hotel. Estos sistemas, desconocidos completamente por mí al principio, constituyen el corazón de la empresa. Cada persona que trabaja en las oficinas tiene su cuenta de correo electrónico propia del hotel lo que facilita mucho las comunicaciones, aunque no todas tienen alcance internacional ya que están configuradas según las funciones de trabajo de cada persona. El hotel tiene una web oficial administrada por la cadena hotelera a la cual pertenece, desde la cual llega (vía correo electrónico) la gran mayoría de las reservas que se hacen. Gracias a esto se han alcanzado los altos niveles de ocupación que se han tenido. Las quejas y reclamaciones de los clientes se recepcionan y contestan también a través de esta forma de comunicación permitiendo que el propio cliente vea rápidamente el interés que se le presta a éstas y así lograr una mayor confiabilidad.
No estaba inscrita en ninguna de las Redes Sociales hasta que comencé a cursar un máster en Gestión Turística, aunque sí había oído hablar mucho de ellas. La necesidad que siento de superarme me ha llevado a la búsqueda de nuevas herramientas para aprender mucho más. El país tiene un ancho de banda para acceder a Internet muy pequeño, la conexión es vía satelital, lo que la hace muy limitada; las páginas se demoran en descargar varios minutos y hay dificultades para visualizar videos. Ninguno de estos problemas me impide la consecución de mis objetivos: aprender
Registrarme en la Comunidad Hosteltur significa para mí un paso de avance en mi carrera. Es increíble la cantidad de información que posee, la que nosotros mismos proporcionamos en cualquier ciudad del mundo donde nos encontremos, las experiencias que vivimos en cada lugar al que vamos, todo lo que compartimos. Me ha servido para entender y aprender tantas cosas nuevas que nunca imaginé. Por ella conocí la existencia de Twitter, la segunda página que abro en el día cuando me siento delante de la computadora. Sigo en estos momentos a 57 usuarios, pero son las 57 personas que más valor o conocimientos me aportan actualmente y de las que me queda por aprender muchísimo. Facebook es otra de las que utilizo, pero más bien para recrearme en mi tiempo libre, como un hobby. Aunque también tengo como amigos a algunas de las personas que sigo en Twiiter y que son parte de mis contactos en la comunidad.
Esta es una breve reseña de cuánto han aportado las nuevas tecnologías a mi vida, tanto estudiantil como profesional. Estoy apasionada con este mundo y puedo decir que casi soy una adicta a ellas.

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Mariam, muy interesante tu post. Tú sí que has tenido claro lo que querías ser, ¡y lo has conseguido! ¡Enhorabuena!
Cuando yo era pequeño, me asomaba al balcón a las once de la noche y veía pasar el camión de la basura. ¡Mejor no te digo lo que quería ser!....... ,-) Todo mi respeto a estos profesionales. Ahora estoy terminando Empresariales.
Un saludo desde Valencia.