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Rincón web de Mac
Martín  Aleixandre Contelles

HA LLEGADO LA HORA

Ha llegado la hora de la coherencia, solo nosotros podemos "darle la vuelta a la tortilla". Convirtamos la amenaza que nos rodea en la oportunidad de estar a la vanguardia con un nuevo modelo de turismo flexible, dinámico y sostenible.

Martín  Aleixandre Contelles
Publicado por Mac el 10 de Octubre de 2009 y actualizado el 24 de Septiembre de 2010
Este post fue borrado el 24 de Septiembre de 2010
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Añadir comentario 13 comentarios
#1 __1297801__ dice:

Me suena esa historia, y la verdad es que te sientes muy dececpcionado con el "sistema". A mi me pasó lo siguiente, entré como jefa departamental para cubrir un área a la que la gobernanta y las subgobernantas no se podían hacer cargo como quisieran. Aprovecharon que sabía ofimática para que realizara todo el tema "papeleo" del departamento, hacer controles, leer e-mails, contestar a los mismos, pedidos a economato, etc... aparte de mis funciones del cargo que desempeñaba. A los 5 meses me comunican que no me renuevan contrato por el tema de la crisis: "¿Como?!!!´". Encima aguantas y te lo crees que el/la de RRHH te diga: "Has hecho un trabajo espectacular, te vas por la situación, no por tu trabajo, se me parte el alma cuando tengo que dejar a alguien válido que se vaya".
Y la pregunta es ¿no debería estar dentro y otro fuera? no es que me crea mejor que nadie, pero si para todo el mundo ahí dentro soy una gran profesional ¿por que estoy en la calle?.
Aprovecho para comentar que mi jefa no sabía nada de informática, y la verdad que se sentía muy incómoda cada vez que me veía sentada en el ordenador. Todavia recuerdo sus palabras: "Tú las ideas que tengas las comentas, que cada maestrillo tiene su librillo". A la tercera idea que tuve y me espetó "NO LO VEO" , dejé de dar ideas y me convertí en una avestruz que simplemente hace su trabajo.

Escrito el 10 de Octubre de 2009, hace más de 2 años
Martín  Aleixandre Contelles
#2 Mac dice:

Gracias por tu comentario Mar, aun tardaremos unos años en conseguir que los propietarios de grandes compañias españolas se rigan por tu valía y no por el dinero que les cuesta al despedirte.

Escrito el 10 de Octubre de 2009, hace más de 2 años
Mariola Corega

AAAAAAAAAAAAAAHHH!!! QUE FUERTE ESTAS DESCRIBIENDO A UNO DE LOS DIRECTIVOS QUE TRABAJABA CONMIGO... JAJAJAJA!!! Yo por mi condicion de Directora estregica freelance... "free manager".
He podido hablar en esas reuniones sin miedo a ser despedida o similar.
Pero cielo!! hay mas gente buena que de esa, en la orgnización donde he estado yo durante 9 meses, solo habia un dinosaurio que se negaba al cambio y que cree que lo sabe todo y que roba ideas costantemente y que va por la espalda y que es una completa vibora, destruia (y destruye) por el mero hecho de que fuese mia la idea.... ups!!!, (se nota que me cabreo verdad jajajajaja). Pero el resto del equipo eran y son gente preciosa...
Desde el director general hasta la última persona en el organigrama (y por ello no mas importante)...
Como ya he dicho en alguna ocasión el tiempo pone a cada uno donde se merece...
Te voy a conta un cuento, si me lo permites...

EL VERDADERO VALOR DEL ANILLO

Hay una vieja historia de un joven que concurrió a un sabio
En busca de ayuda. Su problema me hace acordar al tuyo.
—Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo
fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago
nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo
mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?
El maestro, sin mirarlo, le dijo:
—Cuánto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo
resolver primero mi propio problema. Quizás después... –y
haciendo una pausa agregó— Si quisieras ayudarme tú a mí, yo
podría resolver este tema con más rapidez y después tal vez te
pueda ayudar.
—E... encantado, maestro –titubeó el joven pero sintió
que otra vez era desvalorizado y sus necesidades postergadas.
—Bien –asintió el maestro. Se quitó un anillo que llevaba
en el dedo pequeño de la mano izquierda y dándoselo al
muchacho, agregó –toma el caballo que está allí afuera y
cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo
que pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él la
mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de
oro. Vete antes y regresa con esa moneda lo más rápido que
puedas.
El joven tomó el anillo y partió.
Apenas llegó, empezó a ofrecer al anillo a los mercaderes.
Estos lo miraban con algún interés, hasta que el joven decía lo
que pretendía por el anillo.
Cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos
reían, otros le daban vuelta la cara y sólo un viejito fue tan
amable como para tomarse la molestia de explicarle que una
moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un
anillo. En afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de
plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones
de no aceptar menos de una moneda de oro, y rechazó la oferta.
Después de ofrecer su joya a toda persona que se cruzaba
en el mercado –más de cien personas— y abatido por su
fracaso, montó su caballo y regresó.
Cuánto hubiera deseado el joven tener él mismo esa
moneda de oro. Podría entonces habérsela entregado al maestro
para liberarlo de su preocupación y recibir entonces su consejo
y ayuda.
Entró en la habitación.
—Maestro –dijo— lo siento, no es posible conseguir lo que
me pediste. Quizás pudiera conseguir dos o tres monedas de
plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del
verdadero valor del anillo.
—Qué importante lo que dijiste, joven amigo –contestó
sonriente el maestro—. Debemos saber primero el verdadero
valor del anillo. Vuelve a montar y vete al joyero. ¿Quién mejor
que él, para saberlo? Dile que quisieras vender el anillo y
pregúntale cuánto te da por él. Pero no importa lo que ofrezca,
no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo.
El joven volvió a cabalgar.
El joyero examinó el anillo a la luz del candil, lo miró con
su lupa, lo pesó y luego le dijo:
—Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya,
no puedo darle más que 58 monedas de oro por su anillo.
¡¿58 monedas?! –exclamó el joven.
—Sí –replicó el joyero— Yo sé que con tiempo podríamos
obtener por él cerca de 70 monedas, pero no sé... Si la venta es
urgente...
El joven corrió emocionado a casa del maestro a contarle
lo sucedido.
—Siéntate –dijo el maestro después de escucharlo—. Tú
eres como este anillo: una joya, valiosa y única. Y como tal, sólo
puede evaluarte verdaderamente un experto. ¿Qué haces por la
vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?
Y diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en el dedo
pequeño de su mano izquierda.

Sinceramente el maestro tiene bastante razón ,nos pasamos media vida tratando de agradar a otras personas ,haciendo cosas para que el resto del mundo nos valore mas y casi siempre olvidamos lo que realmente somos y lo que de verdad valemos ,creemos que por que fulanito diga de nosotros que no somos gran cosa ,entonces es por que no somos gran cosa,y olvidamos que la única persona que sabe al 100% lo que valemos somos nosotros mismos,no se por que razón creemos que por que una persona nos diga que somos buenos o malos es lo que de verdad somos ,quizás sea por que vivimos en un mundo en el que no importa quien eres de verdad sino como te ven los demás ,te tienes que ajustar a unas ciertas normas que quizás no se ajusten contigo pero en lugar enfrentarte a esas normal y al resto del mundo por ser quien de verdad eres,sencillamente lo aceptamos ,cuando en verdad hasta el que supuestamente no sirve de nada es de un gran valor para muchísima gente
Es como el mundo habitual en el que vivimos, parece que una célula por ejemplo no sirve de nada, es algo minúsculo sin embargo es de lo mas importante en nuestras vidas ya que sin estas no podríamos existir
En fin solo me queda decir una cosa, mas bien una recomendación, dejar de pensar en el valor que tenéis y disfrutemos de todo lo que se nos da lo merezcamos o no

Escrito el 10 de Octubre de 2009, hace más de 2 años
Zahara Cuenca Lopez
#4 zahara dice:

@Mac: Muy bueno el post, creo que muchisima gente puede identificar esto que nos has relatado en algun momento de su vida laboral. Enhorabuena! Totalmente has sabido reflejar (junto con Mar y la situacion cuando despiden al que 'vale' y se quedan con el 'que no vale tanto pero a lo mejor lleva X anyos en la cia') muchos de los 'jefes' que hay en nuestra industria.

@Mariola: Tengo que decirte, que ME HA ENCANTADO tu historia del sabio y del anillo! Gracias por compartirla con nosotr@s. Creo que solo un 'sabio', un experto como el de tu cuento puede realmente valorarnos por lo que somos y no un 'cualquiera' ...
Un abrazo

Escrito el 10 de Octubre de 2009, hace más de 2 años
#5 __1297801__ dice:

Mariola me ha encantado tu cuento, me he emocionado y todo. Muchas gracias, lo copiaré y lo leeré todas las noches para no olvidarme de que la mejor persona que puede valorarnos es nosotros mismos

Escrito el 10 de Octubre de 2009, hace más de 2 años
#6 __121701__ dice:

Pregunta: ¿Por qué sucede esto?

Respuesta: Porque estamos en España.

Fin del cuento.

Saludos, Eduardo

Escrito el 10 de Octubre de 2009, hace más de 2 años
carlos Hernandez
#7 carlos dice:

Hola Mac. Llego a tu post rebotado de la recomendación de Mariola.
No se si eso ocurre porque estamos en España, y que en todos los malos estamos aquí, mientras que en los otros paises lo que luce es la ética, la moral, y que por esa razón no ocurren desastres ni injusticias empresariales en ningún sitio más que en España..
Lo que si se es que hace mucho tiempo un amigo me dijo que en todas las empresas hay algún "desgraciao". Que en todas las organizaciones hay algun frustrado que ha aprendido a hacer su supervivencia a base de ser un parasito de los demás. Y eso yo creo que es inevitable.
Lo que no es inevitable es la posibilidad de marcharse. Esperar el momento adecuado y largarse de un sitio donde se te pisotea. Y ese momento llega, siempre llega. Y ahí, ese es el día de explicar un par de cosas, con mucha educación, con mucha clase. O de callarse y llevares el disfrute de que te marchas de un sitio en el que dejas a alguien con un verdadero problema: Es un inútil.

Escrito el 10 de Octubre de 2009, hace más de 2 años
Elena Rico
#8 ElenaCampo dice:

Hola Mac,
He leído tu post, muy interesante; estoy con Carlos, lo más importante es sentirse bien con lo que uno hace a diario, cuando algo te supera demasiado es mejor dejarlo. Por suerte o por desgracia, soy autónoma, por tanto no soy quien para hablar de este tema, pero lo digo desde mi experiencia vital: sentirte realizado te hace feliz, pues eso es lo que hay que perseguir.
Por otro lado, no creo que sea un problema únicamente español, sólo hay que ver cuántas películas americanas, como "Armas de mujer" (ya un clásico, casi) o "7 novios" por decir alguna, reflejan problemas similares a éste; si no fuese un mal común no habría tanto publicado al respecto.
Saludos.

Escrito el 11 de Octubre de 2009, hace más de 2 años
Miguel Angel Campo Seoane

Hola MAC al leer este post, me han llegado muchos recuerdos agridulces, de épocas de mi juventud, en las que luchaba por salir adelante y como ahora vosotros me encontraba con muy parecidos problemas, aunque no todos sean del mismo tipo.

Permitirme que os cuente una anécdota de aquella época, que me hizo meditar durante muchos años sobre la inconsecuencia con la que a veces nos comportamos, cuando llegamos a ciertos cargos.

En la Inglaterra de la primera mitad de los años sesenta, había comenzado a trabajar como Jefe de Rango en un hotel de una cadena hotelera, con mas de quinientos hoteles repartidos por todo el mundo, el Director es un gran profesional, y el Maître d’Hotel, con setenta y dos años de edad, puedo decir sin mucho margen de error, que era uno de los mejores profesionales con el que uno pudiera trabajar, con una sola laguna para el cargo, la organización, este hombre nacido en Suiza, deja su tierra y trabaja en Alemania, Austria, la Rusía zarista, Paris, Lisboa, antes de llegar a Inglaterra en el periodo entre ambas guerras mundiales, ha trabajado en grandes hoteles, en los grandes casinos de la época, y ha ganado mucho, muchísimo dinero, que de poco le ha servido, porque las mujeres y el juego (especialmente las carreras de caballos y de galgos), le han hecho vivir al día, hasta el extremo de verse obligado a seguir trabajando a tan avanzada edad.

Al mes de estar en aquel hotel, a la vista de los problemas organizativos que hay en el departamento de restaurant, y del trabajo que preparar los turnos representa para Mr Joseph, nombre del Maître con el que en tan poco tiempo he adquirido un gran sentimiento de amistad, se me ocurre preparar un plano del restaurante y del ballroom, con la distribución de mesas y rangos, que acompaño con una planificación de libranzas y horarios de trabajo, que además de mejorar de forma sensible el servicio, permite reducir la necesidad de contratación de personal extra a prácticamente la mitad. Le presento la planificación a Mr. Joseph, que tras analizarla, decide ponerla en funcionamiento en el departamento, con lo que ante la mejora del servicio y la reducción de contratación de personal extra, que se ha generado, el Director llama al Maître para felicitarle por la nueva organización de personal.

Mister Joseph, en lugar de dar las gracias por la felicitación apuntándose el éxito de la misma, informa al Director de que el merito de tal organización es del nuevo camarero español, lo que hace que el Director me llame a su despacho para felicitarme e interesarse por mi formación profesional, momento en la que le explico que soy Diplomado en Gerencia Hotelera por la Escuela Superior de Hostelería de Madrid, y cual ha sido mi experiencia profesional hasta el momento.

Interesado en mi currículum, me propone que a partir de ese momento me haga cargo de la organización de horarios y libranzas en el hotel, simultaneado con mi trabajo en el comedor. Como consecuencia de este trabajo se mejoran los ratios de eficiencia de los distintos departamentos, por lo que el Director envía a la central de la cadena en Londres, información sobre el trabajo que estoy desarrollando y los resultados derivados del mismo, recibiendo la propuesta de permanecer un año en ese establecimiento perfeccionando mi ingles, para transcurrido ese plazo trasladarme a Londres, donde tras un periodo de adaptación en la central de la Cadena de otro año, podré ser promovido al cargo de Director de Personal de toda la Cadena; propuesta que lógicamente acepto volcándome en mi trabajo en el hotel.

Tan hermosa historia termina un par de meses después, en que estamos sirviendo una cena de gala en el ballroom del hotel, y pasadas las doce de la noche, doy orden a la mayoría del personal en servicio para que se retiren, dado que parte de ellos tendrán que entrar a la mañana siguiente para atender el servicio de desayunos, quedándome con mi ayudante y otra pareja de camareros de servicio para atender el servicio de las últimas bebidas y recoger posteriormente el salón. Al ver el Director, que ha estado en esa cena con su esposa y otras dos parejas, retirándose a la mayor parte de los camareros me llama para decirme, que del salón no se va nadie hasta que no se haya marchado el último cliente, le explico la situación, que parte de los que se van tienen que entrar al servicio de desayunos a partir de las siete de la mañana, y que por tanto considero oportuno que los mismos puedan retirarse, ya que no son necesarios para el trabajo que queda por hacer.

Ordenándome que haga volver a todo el personal, ante esa postura, le conteste que si mi trabajo no era respetado, quien sobraba allí, era yo, que fuese él quién hiciese regresar al personal, porque yo me retiraba en aquel momento, y que al día siguiente estaría en su despacho, para recoger la liquidación. Como así hice, pese a que al día siguiente el Director me pidió disculpas por su comportamiento de la noche anterior.

Mas de una vez, he pensado que hubiera sido de mi vida, si hubiese sido mas flexible en aquella situación, pero de verdad, nunca me he arrepentido de lo que hice.

Escrito el 11 de Octubre de 2009, hace más de 2 años
Martín  Aleixandre Contelles
#10 Mac dice:

@Carlos. Estoy en la estapa de salir por la puerta y ser en hombre más feliz del mundo. Siempre pienso en que llega el momento y digo 4 cosas bien dichas a quienes lo merecen, pero cuando te vas, tienes que quedar bien, tienes que dejar las puertas abiertas porque nunca se sabe... Además, si sueltas todo lo acumulado seguro que te quedas muy a gusto, pero en ese mismo momento ya eres como ellos, lo mejor es que piensen que han perdido algo importante y no alguien que siemplemente se quemó, son muchos años haciendo las cosas lo mejor posible y con sentido común (en España es una asignatura pendiente) y no lo voy a estropear el último día, ese día será el más feliz, jejej seguro

Escrito el 12 de Octubre de 2009, hace más de 2 años
Martín  Aleixandre Contelles
#11 Mac dice:

@ Miguel, QUE GRANDE fuiste, es muy dificil tener tanta personalidad y mantenerte en tus principios y más cuando u carrera esta estaba en juego. Pienso igual, no se si ante tal situación le habría echado tantos ... pero seguro que eso es lo correcto. Lo que hablaba en mi anterior comentario, SENTIDO COMUN, parece que los directores, managers, jefes... se olvidan del cliente interno quienes al fin y al cabo son quienes marcan la diferencia de tu estableciemiento frente a otro de similares caraterísticas.

Escrito el 12 de Octubre de 2009, hace más de 2 años
#12 __121701__ dice:

Las "razones" dadas de que en otros países (Zimbabwe por ejemplo), suceden cosas parecidas, no van a quitarnos de los puestos tan atrasados en los que nos encontramos.

A mi no me consuela.

Saludos, Eduardo

Escrito el 12 de Octubre de 2009, hace más de 2 años
Daniel del Cerro Miera
#13 Imaginn dice:

Para Mar: Mira, ese puesto no te interesaba para nada, porque si te echaron es porque querían ahorrarse tu puesto y punto, que se dejen de historias. Tu jefa, por otro lado, es una estúpida, como otras tantas, que sólo sabe hacer el paripé. Sinceramente, es una oportunidad para que vayas a otro lugar...

Para Mariolacorega: muchas gracias por tu historia, me la pienso aplicar... Es cierto, siempre lo dice mi madre, que sólo yo sé lo que valgo y que no podemos agradar a todo el mundo. Gracias.

Para Campo_Seoane: extraigo las siguientes conclusiones: una, que hay que ser consecuente con lo que pensamos y respetuoso en todas y cada una de las situaciones; otra, que no todo el mundo es igual, hay de todo (esto ya lo sabía, de todos modos); y la última: no hay que arrepentirse de nada. Gracias por compartir tus experiencias

Escrito el 14 de Octubre de 2009, hace más de 2 años