Hola a tod@s.
No me prodigo mucho escribiendo, pero sà leyendo a tod@s todas las noches, ya que en vez de ver telebasura, me empapo de vuestros conocimientos, experiencias y preguntas de noveles con ansias.
Yo, que dirijo un hotelete, entre otras cosas, en el que hemos puesto mucho cariño e ilusión, con un equipo "jóven y dinámico" que ésto se lleva mucho, no paro de decirles a todos y todas que "la categorÃa del Hotel la dá el cliente" y lo defenderé siempre, por lo que ruego siempre al personal, sobre todo el de recepción, que esté atento a gestos de mal gusto, pies encima de sofás, camisetas ausentes, vocerÃos varios, etc. etc, para conseguir que "nuestro cliente" siga siendo nuestro cliente, educados caballeros en la mayorÃa de los casos, y cabestros por civilizar provenientes de aquà y de allende fronteras en alguno que otro caso.
Y ahora viene lo bueno, la entrada en escena de un PROFESIONAL, DICE SER AGENTE DE VIAJES.
Os paso correo que me envÃa la Srta. P, del turno de tarde, ese Domingo, que no tiene desperdicio.
"Buenas tardes,
Te envÃo este mail para informarte que acabo de tener un encuentro muy desafortunado con un señor que venÃa de la calle a hacer una reserva para dos amigos suyos. El señor se llama N.G. y es francés.
Ha solicitado dos habitaciones para esta noche y cuando estaba haciendo la reserva le he pedido amablemente una tarjeta de crédito y se ha puesto como un energúmeno por ello. Puedes ver el vÃdeo de los siguientes 10 minutos gritándome y amenazándome con informar a todas las agencias de eventos que en este hotel no nos fiamos de la gente y que soy tonta por no entender que él me puede llenar el Hotel, ya que se dedica a la organizacÃón de eventos y tiene una agencia de viajes, y además "vive aquà al lado".
Me ha pedido el nombre del director del hotel para llamar mañana y dar parte de lo ocurrido. Creo que en ningún momento le he ofendido y que he intentado aguantar el tipo como he podido al mismo tiempo que he dado varios pasos atrás porque me he sentido atacada por este hombre y desconfiaba de su estado anÃmico.
Al final me ha reservado la habitación tirando encima del mostrador todas las tarjetas de crédito que llevaba en la cartera, para que yo escogiera la que quisiera, con desprecio, al mismo tiempo que dudaba de mi profesionalidad y me ha pedido por favor que trate bien a sus amigos.
He hecho la reserva y volverán en un par de horas.
Siento que esto haya ocurrido. P "
El cliente tiene siempre razón ?
Que dedemos hacer en éstos casos ? Por mi parte, creo tenerlo claro, no darles alojamiento.
Debo denunciar al "profesional" en la toda la Comunidad para que sepáis de que vá éste fulano ?
En fin, que como supongo a todos y todas, hemos tenido "de éstas"
Carlos


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Dear Pochoclovlc, en el destino en que trabajo (como Agente), nos conocemos todos y siempre nos avisamos unos a otros, a través de la Asociación de Empresarios del Parque o por correo electrónico, cuando alguien llega con estos modos a alguno de nuestros establecimientos (hoteles, restaurantes, apartamentos...), sobre todo para estar prevenidos y no pasar un mal rato gratuito.
A veces he perdido clientes pero he ganado ¿dignidad?, saludos.
Sinceramente con este tipo de gente lo que mejor se puede hacer es mantener la compostura en todo momento, como muy bien hizo la recepcionista, y demostrar que se tiene mas educación que ese señor, y evitar ponerse a su altura en ningún momento. Se que es difÃcil, por que hay momentos en que no puedes aguantar y te encantarÃa decirle muchas cosas, pero considero que en estos casos es mejor callarse.
Yo trabajo como recepcionista, y sin ir mas lejos tuvimos un cliente asÃ, que tuvo un problema al hacer la reserva con uno de los hoteles de la cadena nuestra, y nos le desviaron al nuestro, y se puso bastante desagradable, obsesionado en que no iba a pagar, por que se debÃa a un problema con el hotel, y en todo momento, se intentó razonar con el, y no habia forma, insultando y faltando al respeto en todo momento. Por ello considero, que es mejor no ponerse a su altura, y tratar de que se vaya, e intentar que no vuelva, ya que será mejor dejar una habitacion libre, antes que tener un cliente asÃ, que sólo va a dar problemas, por mucho dinero que deje. Además, que generalmente este tipo de clientes son los que menos pagan y los que mas se quejan...
Lo mas gracioso de todo esto es encima, que ellos alegan que han viajado mucho... Si realmente han viajado mucho, a cualquier lugar del mundo que vayan, lo primero que le van a pedir siempre es una tarjeta de crédito, asi que no son tan profesionales aunque aparenten serlo...
Carlos, tú post me viene al dedo para comentar un caso que me sucedió este mismo domingo, en este caso en un restaurante y no un hotel. Es al respecto de la educación de los clientes y de ese "todo vale" que ahora se estila.
El pasado domingo, me dirigà con una amiga a comer a un Foster Hollywood de Madrid, paralelo a la Castellana. No es que uno espere un trato especial y de altÃsisma calidad en un restaurante de este tipo de cadenas pero era la opción más cercana y cómoda. Comento esto último porque como cliente, de algún modo se suele pasar por alto ciertos gestos incomodos o no dependiendo de la idea o grado de calidad que esperamos del lugar, sin menospreciar ninguno, obviamente. Pero es algo que suele suceder.
En todo caso, quiero hacer constar la desidia por parte de los trabajadores del restaurante para acturar correctamente ante el mal hacer de unos clientes. La situación fue la siguiente: un grupo de tres parejas con edades comprendidas entre los 35 años y 40 años con sus respectivos hijos de edades en torno a los 5 y 8 años se reunen a comer allÃ. Mientras los padres charlan amigablemente, los hijos no paran de corretear por el restaurante, gritar, jugar, cruzarse entre las piernas de los camareros y, lo peor de todo, subirse y ponerse de pie encima de los sillones (no sillas) de las mesas no ocupadas dejando la correspondiente huella de sus zapatos asà como gatear por las mesas vacÃas, pasando de una a otra, incluso cuando estas mesas estaban al lado de otras ocupadas. Los hechos no fueron aislados, sino que se estuvieron sucediendo durante todo el almuerzo sin que aparentemente nadie se quejase o dijese nada. Mientras, los padres, ni movÃan un dedo para llamar la atención de sus niños, que llegaron a un punto de insoportabilidad en el mismo momento en que empezaron a tirar unos aviones de plastico por encima de las mesas (con o sin clientes comiendo en ellas). Los camareros miraban con cara de disgusto, pero no decÃan nada. Los padres seguÃan siendo atendidos por estos y el encargado no salió a advertir a nadie. Tan solo al final una camarera pidió timidamente a un niño que se bajase de los sillones porque iba a manchar la tapicerÃa. El niño no hizo mucho caso y siguió jugando. La camarera no insistió. Cansado del espectáculo (no es de agrado que te den la comida y menos cuando pagas por ella), me vi obligado a levantarme y dirigirme directamente a los padres a los que pedÃ/recriminé que estuviesen más atentos de sus hijos, ya que estaban molestado. Un padre rápidamente me pidió disculpas y actuó como si no se hubiese enterado de nada de lo que los niños estaban haciendo. Teniendo en cuenta que estaba en frente de los niños en todo momento y que el local no era muy grande, deduje que dicho padre debÃa tener problemas sensoriales (lease que tenÃa ceguera y sordera) o me tomaba el pelo.
Pagué y nos fuimos. Quizás debà abrir una reclamación, no lo sé, pero no lo hice.
Desde luego, no todos los clientes tienen razón y en casos como el que he descrito, desde luego apoyarÃa que un encargado se dirigiese a dicho cliente y le pidiese educadamente que tuviese a bien cuidar del comportamiento de sus hijos. Si el mal comportamiento y molestia persisten, voto por exigir a dicho cliente un comportamiento adecuado y si es necesario, advertir de la posible expulsión del local. SerÃa perder un cliente. Pero no haciendolo, han perdido otro: yo mismo. No pienso volver por allà para ver como un restaurante se convierte en un campo de minas y nadie de entre sus trabajadores tiene la dignidad de defender la imagen de su negocio (el que le paga, al menos).
#3JMiguel77 No lo hacen por no perder al cliente. Lo que no se dan cuenta es que estan perdiendo a todos los de alrededor.
Ya, Montse, esa es la pena. Y sin embargo, no se actúa....pero es que se cae por su propia lógica!! En fin...
Yo sigo manteniendo la REGLA de que EL CLIENTE SIEMPRE LLEVA LA RAZÓN.
Me ha ido muy bien con esa polÃtica en mis 47 años de experiencia, si bien debo confesar que TODA REGLA TIENE SUS EXCEPCIONES. En un caso hice intervenir a la policÃa y el cliente durmió esa noche etÃlica en el calabozo (fue en Londres con un norteamericano) Ha sido lo más grave que me ha sucedido.
Lo que comentáis me ha ocurrido en algunas ocasiones y he intervenido para resolver el problema no poniéndome a su altura como muy bien dice Juan. En alguna ocasión el cliente ha decidido marcharse; otras ha rectificado su postura y ha dejado de incordiar (ellos y/o sus hijos)
La verdad es que no entiendo la dejadez o actitud laissez faire de ciertos directivos y trabajadores, pero según he visto en otros post y comentarios, parece ser que esa actitud es correcta y los directivos no debemos asegurarnos que las reglas del semáforo verde, ámbar y rojo se siguen en nuestros establecimientos. Hay que ser condescendientes con ellos (los trabajadores y jefes de deptarmento), al parecer, hagan lo que hagan como en el caso del Foster Hollywood referido por Juan Miguel. Mi no entender...
Saludos, Eduardo
Pero bueno, por supuesto que el cliente tiene la razón... cuando la tiene. A darle la razón como a los tontos. No, se le explica amablemente el porqué de las cosas, y si no lo acepta, es que no desea estar en nuestro establecimiento (y nosotros, que buscamos lo mejor para nuestros clientes, no deseamos que se lleve una mala experiencia sólo porque no deseaba estar en nuestro hotel).
¿Qué es un cliente importante? Con mucho ojo y lo mismo. Se le escucha, se le dice respetuosamente y ya. ¿Qué quiere descargar su mala leche? De acuerdo, pero que lo pague.
Clientes a toda costa no, por favor, va en detrimento de nuestra empresa. Beneficios si, pero no "victorias pÃrricas".
Y el caso del foster's, los camareros debieron haber avisado al dueño, quien se acercarÃa a indicarle a los padres que por favor, los niños molestan al resto de clientes y si no les gusta, que ahà tienen la puerta.
No por 4 clientes vamos a perder a 20... y siempre está la educación y el respeto. Que no nos tome el pelo el cliente, una cosa es hacerse el tonto y otra pasarse.
Al margen de que haya normativa legal que regula, tambien el comportamiento y actitud a observar en un establecimiento público por parte del Cliente y partiendo del principio de que "el cliente tiene la razón" (tambien la tienen los clientes que se sienten perjudicados o molestados) cuando SE SUPERA UN LIMITE RAZONABLE, a mi modo de ver HAY QUE ACTUAR en defensa de la imagen e intereses del establecimiento SIN LUGAR A DUDAS, siempre dentro de una conducta profesional y SIN PERSONALIZAR en uno mismo.Normalmente (no siempre) el/los "energumeno/s" se suelen calmar cuando el que tienen enfrente tiene un comportamiento EDUCADO, PROFESIONAL Y CONCILIADOR. Cuando, a pesar de todo, no se consigue nada yo lo he tenido claro.EXPULSION, sin mas
(aunque "suelte" amenazas). Naturalmente, la decisión debe tomarla un responsable. Hasta ese momento hay que CONTROLAR (muy bien por la Recepcionista y MUY MAL por el restaurante QUE NO PROTEGE al resto de su clientela. y la IMAGEN del establecimiento. Seguro que, la mayoria, no volverá)
No obstante, es curioso, siempre me ha llamado la atención cierto comportamiento común a segun que nacionalidades. Es como un signo de identidad.
En fin, estos incidentes forman parte del "dia a dia" que hay aceptar y solventar.
Saludos.