De un tiempo a esta parte advierto un acentuado individualismo en muchos sentidos. La falta de colaboración se hace notar cada vez más. Surgen variadas acciones individuales que se dispersan y no obtienen un buen resultado final.
Desde llevar más de un año sin publicar un folleto turístico en una zona por falta de consenso entre los establecimientos que se publicitan. El tiempo corre.
Alojamientos que miran con lupa todo lo que está haciendo el vecino para copiarle, no vaya a ser que le vaya mejor -con la que está cayendo-. No desviar clientes a hoteles cercanos cuando están llenos, -para qué beneficiarle-.
Me decía la propietaria de un hotel situado en las afueras, que cuando inauguró hace ya un tiempo decidió invitar a los todos los hoteleros de la ciudad. Simplemente para que conocieran su emprendimiento, su ilusión, su trabajo. Acudieron la mitad.
Puede ser miedo, inseguridad, ausencia de confianza. Sin embargo creo que en el barco en el que estamos, dependemos unos de otros. Somos una cadena con principio pero sin final.
La competencia siempre es buena y necesaria. Es como cuando vas a nadar. Necesitas que alguien haga de “liebre”, te “toque los pies” (nadando claro). Y tiras. Nadas más fuerte, intentas adelantar, porque sino te acomodas, te quedas y eso ahora, malo.
Un alojamiento por múltiples razones nunca va a ser igual que otro, principalmente porque el equipo que lo gestiona es diferente y orientará sus ideales y su forma de trabajar en el sentido en el que más crea, confíe y se sienta cómodo. Lo mismo pasa con cualquier tipo de empresa.
Leemos frecuentemente en esta comunidad testimonios de gente que está trabajando fuertemente el tema de innovar, de marcar la diferencia, no dejándose intimidar por la situación, tendiéndole la mano.
Es el momento de aprender unos de otros, de recoger aquellas ideas o aspectos que nos pueden ser útiles, de apoyarnos, de colaborar. La vida es demasiado corta para pararnos en acciones individuales y aisladas que no van a tener ninguna repercusión.
No lo olvidemos, la unión hace la fuerza. Ya lo dice la canción “una gota junto a otra hace oleajes, luego mares… océanos”. 

10109 posts
8181 fotos
1498 videos
77 podcasts
5918 usuarios
226 grupos
473 ideas



Comparto tu punto de vista sobre la necesidad de la competencia. No sólo nos obliga a estar atentos y despiertos a los cambios, sino también agudiza nuestro ingenio para mejorar y conseguir mejores resultados.
Interesante post.
De acuerdo contigo en lo de las individualidades. De todas formas, tengo que añadir a tu post que veo un ligero cambio hacia mejor. Creo que ahora SI nos hemos dado cuenta que estamos en un mismo barco, como bien dices. La nota negativa es que no teníamos que esperar tanto para darnos cuenta.
Saludos hostelturianos!