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Rincón web de montse
Montse Ferrer Sans

Eran cuatro habitaciones

Montse Ferrer Sans
Publicado por montse el 25 de Agosto de 2010

En función de qué parámetro se recomiendan playas, bares, restaurantes, paisajes, itinerarios o cualquier otro tipo de ocio, cuando se desea ofrecer la parte más auténtica, la más apreciada, por aquellos que residen en el mismo destino? Es decir, por aquellos que mejor lo conocen? Y cuanto coincide la recomendación con su souvenir?

En Clan-destinos, sus dos últimos post, dan con el dedo en plena llaga entre lo tópico, lo típico y la identidad de un destino, ligado al hecho de la obsesión anti turística que suelen/solemos (¿acaso no viajamos también?) tener los turistas.

París no tiene color cuando consigues traspasar el ya de por sí impresionante patrimonio cultural que posee. La Feria de Abril es una cosa cuando vas de turista y es otra cuando tienes la suerte de visitarla con sevillanos residentes. Y así, sucesivamente destino tras destino. Y no es esa también, la capacidad de descubrimiento que puede deparar un destino, ligada a su identidad fuera de los circuitos turísticos, el que se decida regresar al mismo una y otra vez?

Todo ello me hizo recapacitar entre la identidad típica o tópica claramente de masas de un destino determinado, que es la que suele pesar en la elección de una primera visita, y luego la identidad atómica, la menuda, pero fuente de fidelización continua, que posibilita enormemente la repetición. Cuando se consigue comunicar este punto, la de la identidad sana, auténtica, personal e intransferible de quienes lo conforman, el destino puro y duro pasa casi a un segundo término, pudiéndose conseguir la fidelización.

Dentro de las necesarias revisiones que se imponen al terminar la temporada alta, el verano, quizás no estaría de más reconocer los factores por los que han regresado a nuestro establecimiento y analizar detenidamente por si concuerda con alguno de los parámetros de La ventana de Johari (una más que interesante reflexión) aplicados al sector turístico.

Tags: Johari, fidelidad, anti turistico, souvenir
Licencia: Reconocimiento
Añadir comentario 7 comentarios
Arantxa Ros
#1 Arantxa dice:

Como es habitual, tu post no tiene desperdicio.
Hacer examen debería ser obligatorio,tanto o más que rellenar encuestas de ocupación.
Lo que no parece tan habitual es proteger y promocionar aquello particular que nos proporcionan esa capacidad de enamorar y fidelizar a un cliente.

Escrito el 25 de Agosto de 2010, hace más de 3 años
Montse Ferrer Sans
#2 montse dice:

En el post que he linkeado de La ventana de Johari, ya reflexiona sobre este punto y es realmente una bisagra.
En el modo 1.0 se intentan esconder o no manifestar los valores escondidos de un destino porque no se reconocen como los más favorables. Pero los visitantes transmiten esas identidades que los gestores no comunican.

Escrito el 25 de Agosto de 2010, hace más de 3 años
Ignacio Gil García
#3 IgnacioGil dice:

Hola Montse...he leído el post varias veces, he leído los post de Clan-destinos y me parece que esto tiene tanto contenido y tan interesante que cualquier comentario que haga va a parecer banal. Insisto que tienes la virtud de, con pocas líneas, dar mucho material para reflexionar y trabajar.
Esto no es para comentar en un post... es para tener una buena tertulia con un café en un lugar agradable. La Fornal, por ejemplo ;-)
Saludos

Escrito el 26 de Agosto de 2010, hace más de 3 años
Montse Ferrer Sans
#4 montse dice:

Sí, coincido, es un post en el que se baraja bastante material (no sé hacerlo de otro modo, deberia aprender a compartimentar más...) pero lo considero especialmente interesante. Es una ventana abierta a una nueva forma de encarar un destino y un establecimiento especialmente potente, que siempre ha estado ahí, pero de este modo le damos nombre y apellido, la identificamos muy concretamente
Gracias a ambos por comentar.

Escrito el 26 de Agosto de 2010, hace más de 3 años
Virginia Borges

Tus reflexiones son siempre muy interesantes, Montse, gracias por compartirlas. Como gestora de un destino me ha tocado reflexionar mucho en concreto sobre el tópico y la identidad real. El problema de compartir lo "auténtico" es ¿durante cuánto tiempo más continúa siendo "auténtico",. "sano" una vez que lo compartes?. Lamentablemente, el turismo como industria necesita una cierta estandarización y ése es el proceso perverso que hace que cosas que inicialmente era "sanas" dejen de serlo. Lo otro es "artesanía turística" y es la que nos gusta a ti y a mí. Como gestora de un destino tu éxito se mide por tu capacidad para haberlo conseguido situar en el mapa, pero al mismo tiempo, al hacerlo, sabes que has empezado a quitarle un poquito de su alma. Con productos como el tuyo o el mío de exquisiteando, intentamos resguardar como en una pequeña caja fuerte esos valores y esa autenticidad pero es una lucha constante que nos obliga a escarbar para rescatar lo auténtico. Aquello que dejará de serlo tanto en cuanto tenga éxito...

Escrito el 26 de Agosto de 2010, hace más de 3 años
Montse Ferrer Sans
#6 montse dice:

Qué bueno, Virginia. A ver si consigo desmenuzar y hacerme entender. Quizás la palabra auténtico no refleja por completo todo lo que desearia, pero vayamos por ahí.
Cierto, el turismo cómo industria necesita de una cierta estandarización, pero hablemos como bien dices de su "alma". Esta "artesania turística" sabes muy bien que tiene su público, y también sabes que su comunicación no puede tratarse igual. Ahí radica un problema, una comunicación adecuada, pero si lees el post de La Ventana de Johari... observa:

"En un modelo 1.0, los gestores turísticos intentan mantener una identidad secreta que guarde sus mayores defectos y una identidad pública reducida sólo a los factores más favorables del destino. Con el desarrollo de las herramientas 2.0, lo que creció de forma más notable fue la identidad ciega: los visitantes transmiten una información sobre el destino que los gestores desconocen. Por eso, la estrategia debe cambiar: Ya no podemos almacenar los trapos sucios en el arcón de la identidad oculta. Nuestro principal objetivo debe ser diluir la frontera que separa la identidad ciega y la identidad pública. ¿Estamos preparados?."

En el post, la identidad oculta se paraleliza con los trapos sucios. Yo no. La identidad oculta es aquella también muy limpia, muy atrayente. Cuantas cosas realmente atrayentes sabes de tu destino que no constan en el panfleto?

No entiendo el enfoque de que al compartirlo, se pierdan estas experiencias "alma". Aquí recomendamos experiencias con conservadores de patrimonio en vivo, lugares cuya alma es su narrador, playas absolutamente familiares en pleno mes de agosto, productos que sólo pueden adquirirse en épocas muy concretas y con limitaciones propias y normales de quien los expende. Y repiten, quieren más, es normal que guste. De aquí a que la experiencia se vuelva tan turística que no sea posible recomendarla, y pierda su capacidad de descubrimiento, de verdad creo que encontraremos otra. No puedo creer que se pierda la capacidad de innovación, de sorpresa, de picardía, de solera, de curiosidad, de descaro o de lo que sea, de las personas que componen un destino... Quizás el problema radique en gestores sensibles a ello. Y complementarlo con los gestores de destino integrales.

Escrito el 26 de Agosto de 2010, hace más de 3 años
Virginia Borges

No, pero si coincidimos en todo, Montse.. efectivamente unas experiencias se pervierten y ya encontraremos otras nuevas y así sucesivamente... Y de cara al (anti)turista le da igual una que otra, siempre y cuando siga teniendo la sensación de autenticidad que buscaba inicialmente. Pero lo que es indudable es que hay una actividad que antes era sana y que ante la masa, deja de serlo. la única manera de evitarlo es que nunca se conveirta en un producto de masas. En el ámbito del enoturismo esto pasa especialmente. nuestras bodegas tenían mucho encanto porque el bodeguero, el padre de la criatura, te dedicaba su tiempo para compartir su pasión contigo, pero cuando vienen muchos turistas ya no es el bodeguero sino alguien contratado quien te hace una visita que en la mayoría de los casos se ha aprendido. El recurso en términos materiales es el mismo, el recurso inmaterial, no tiene nada que ver...
Respecto a los gestores de destino integrales, me permito compartir un post que publiqué a finales del 2008, creo que no hemos avanzado nada: http://www.virginiaborges.com/index.php?start=29

Escrito el 26 de Agosto de 2010, hace más de 3 años