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Grupo HUELVA LA LUZ

Blog del grupo HUELVA LA LUZ

Alfonso Vargas Sánchez
Publicado por vargas el 22 de Diciembre de 2010

El último número (84) de la revista de Economía y Gestión de Viajes SAVIA recoge un “informe especial” sobre el Plan Bolonia y los estudios de turismo en la universidad española. Recomiendo su lectura.

En él se comienza, como es habitual, con una referencia al “maravilloso” cambio en la metodología de enseñanza/aprendizaje: La “defunción” de la clase magistral y el descubrimiento del “aprender haciendo”, como gran aportación (pseudo revolucionaria) del concepto ECTS (crédito europeo): trabajos (supuestamente dirigidos), tutorías, sesiones prácticas en grupos reducidos y menos clases teóricas. Esto, sobre el papel, está bien, pero no es tan “maravilloso”. No voy a incidir, con los matices que cabría introducir entre Comunidades Autónomas y universidades, en lo que ya se dice en ese informe acerca de la falta de medios, de los grupos demasiado numerosos, que limitan en buena medida los beneficios de esta “nueva” manera de hacer las cosas, sino a algo más de fondo.

Obsérvese que se está poniendo el énfasis en el cómo, olvidándonos del qué: en cómo enseñar/aprender, pero no en qué se enseña/aprende. ¿Qué pasa con los contenidos de los nuevos planes de estudio? Parece como si no fueran importantes, ya que no se habla de ellos, y son lo más importante. No sería difícil para cualquier conocedor de este sector encontrar carencias, y no me refiero sólo a los idiomas, que en efecto es algo manifiestamente mejorable. Siguen algunos botones de muestra, en general, sin perjuicio de las excepciones que pudiera haber:

-La estructura de los planes de estudio sigue siendo muy parecida a la que era antes de la adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior. Lo que seguimos viendo es macroeconomía, microeconomía, política económica, estadística, econometría, finanzas, contabilidad, administración de empresas, marketing,… Alguna que otra vez se le añade algo de turismo detrás. No vemos explícitamente, y sería bueno, esos siete ámbitos de trabajo que se señalan en el informe: ¿otra oportunidad perdida? No obstante, lo de las prácticas (que ya se hacían antes) y el trabajo fin de grado sí que aportan valor.

-No existe, pues, una clara diferenciación de los estudios de turismo respecto a los de gestión de empresas: un mayor énfasis en los idiomas y algún toque de humanidades (alguna cosa de geografía e historia a lo sumo) no parecen suficientes. Si es así ¿por qué la formación en turismo no se canaliza hacia el postgrado (master), donde quien tuviera unos conocimientos generales en gestión empresarial se especializara en empresas turísticas? Quizás es que ese sesgo hacia la economía y la gestión empresarial no es lo que se pretendía, siendo el turismo un campo de estudio multidisciplinar por excelencia. O sea, a lo mejor lo que necesita el sector es un grado diferente.

-Las menciones de calidad (acreditaciones de los títulos) se orientan sobre todo a aspectos burocrático-administrativos, más que a los contenidos. Estos pueden estar desfasados, olvidar aspectos claves para el turismo de hoy en día,… Esto es lo de menos, como también lo es un profesorado con una cierta especialización en el sector. Lo fundamental es rellenar guías docentes y “masacrar” al alumnado con trabajitos varios, que así estamos aplicando el “learning by doing”. Y el profesorado, cada vez más “quemado”…

-Lo de la convergencia europea sigue siendo una broma, por más que la movilidad se haya incrementado, lo cual es sin duda positivo. Para que hubiera una convergencia real, los planes de estudio (los contenidos una vez más) se deberían haber homogeneizado a nivel europeo; ni siquiera se ha hecho suficientemente a nivel español; a nivel autonómico sí (por ejemplo en Andalucía, que es lo que me cae más cerca), pero la movilidad de estudiantes no se suele hacer dentro de una misma Comunidad. Así es muy difícil plantear algo que parece lógico: un periodo de estancia obligatorio en una universidad de otro país, entre otras razones para perfeccionar de verdad el dominio de otra lengua (no hay mejor manera que ésta).

-Denostar la teoría es un error grave. Me ha asustado leer en dicho informe lo siguiente (es lo que verdaderamente me ha incitado a escribir estas líneas): “Con el grado se deja la teoría, se va más a la práctica, por tanto se sabe lo que ocurre –el resultado-, pero no el porqué o su evolución”. Si esto es así, ¿qué clase de universitarios estamos formando, que carecen de capacidad para identificar y analizar el porqué de las cosas? ¿Qué espíritu crítico es éste? La universidad no es universidad si no aporta ese espíritu crítico. ¿Es esto otro tipo (más glamoroso, eso sí) de formación profesional? Nada hay más práctico que una buena teoría. Es una cuestión de equilibrios: probablemente antes estábamos demasiado orientados a la teoría, pero ahora corremos el riesgo de irnos al otro lado en este vuelo del “péndulo”: nos estaríamos equivocando otra vez.

-También puede leerse en dicho informe lo siguiente: “el perfil de ingreso idóneo para acceder a los estudios de grado en Turismo es el de una persona que tenga interés y aptitudes para el aprendizaje de idiomas, el trabajo en equipo y las relaciones personales; con capacidad de liderazgo y gestión, facilidad de expresión y comunicación, y que posea asimismo inquietudes en materias de investigación, así como de planificación”. Esto está bien a título orientativo, pero ¿dónde está ese perfil en el alumnado de nuevo ingreso? La realidad es que entra cualquiera, que no hay selección alguna y que el nivel es muy bajo. Tomemos de nuevo el asunto crítico de los idiomas: una universidad no se puede convertir en una gigantesca academia de idiomas. El alumnado debería entrar con un nivel básico aceptable, y durante sus estudios de grado perfeccionarlo y especializarse en las situaciones y jergas propias del turismo. ¿Quién le pone el cascabel a este gato?

En fin, que o nos tomamos en serio nuestro sistema educativo, de abajo hacia arriba, o recuperamos el norte, o nuestros problemas de competitividad como país se enquistarán. Hoy por hoy, esto no tiene buena pinta, aunque me gustaría decir otra cosa. Eso sí, el postgrado, que es algo más caro que el grado, imprescindible.

Muchas felicidades en estas fechas especiales.

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Añadir comentario 1 comentario
Jacques Bulchand Gidumal
#1 jacques dice:

Totalmente de acuerdo en todos y cada uno de los puntos comentados. Quizás me atrevería, adicionalmente, a aportar que los comentarios hechos no sólo se dan en los títulos de Turismo sino, en general, en casi todos los títulos nuevos de grado que se han creado a lo largo y ancho de España: estructura de títulos, disparatadas menciones de calidad en base a criterios burocráticos, desconvergencia europea, denostación de la teoría.

Escrito el 23 de Diciembre de 2010, hace más de 2 años