Posts 10453 posts Fotos 8181 fotos Camara 1507 videos Comment 80 podcasts Author 6130 usuarios Grupos 227 grupos Bulb 481 ideas
Rincón web de estela
estela portela

mi blog

turismo y más

estela portela
Publicado por estela el 19 de Marzo de 2011

Hola a todos:

Me gustaría haceros partícipes de una experiencia que tuvo lugar el pasado 15 de marzo en la terminal T1 del aeropuerto de Madrid.

Yo regresaba con una amiga de Camboya, eran las 8 de la madrugada y en Madrid llovía y hacía bastante frio, después de más de 13 horas de vuelo, decidimos coger un taxi, estábamos demasiado cansadas para realizar el viaje en metro, disponíamos de 20€, ella me preguntó, ¿tenemos suficiente o buscamos un cajero?, yo sonrei y le contesté:    !Isabel estamos en Madrid, esto no es Sevilla! , así que cuando nos toco el turno solicitamos el pago con tarjeta, fue impresionante ver como la mayoría de los taxistas, sin apenas palabras, en una especie de lenguaje anónimo, decidieron decir que no disponían del servicio de pago con tarjeta, mi amiga gritó entonces: "carrera larga" y tímidamente alguno se fue acercando para preguntar a dónde nos dirígíamos, la cosa empeoró bastante, pues vivo cerca de San Chinarro, la norte de Madrid, no lejos del aeropuerto, así que decidieron que no valía la pena y alli seguimos mi amgia y yo, hasta que aproximadamente 15 minutos más tarde se acercó un taxista y nos dijo que él sí nos llevaba. La carrera ascendió a 11€, pero luego, aplicando esos algoritmos que sólo ellos entienden, se quedó en 18€, y  ademas con las mil palabras de gratitud por haberse dignado a traernos.

Qué paradoja, Camboya, uno de los paises más corruptos del mundo, un turista sabe que no se debe montar en un taxi, sin negociar el precio de antemano, Madrid, la negociación no existe, y casi casi debemos implorarles para que realicen su trabajo. Me pregunto qué artimañas harán con nuestros turistas, si con los ciudadanos españoles hacen este tipo de cosas.

Saludos,

Estela Portela

Tags: taxis, aeropuertos, viajes
Licencia: Reconocimiento
Añadir comentario 8 comentarios
Manuel Ballesteros Roque

Estoy totalmente de acuerdo. La imagen que dan los taxis en el país debería ser más controlada. Eso ocurre en el de Madrid. En el aeropuerto de Valladolid tuve la "idea" de preguntar por el horario de los autobuses, que te lleva del Aeropuerto a la Estación de Autobuses, y se me ocurrió preguntarle a un taxista. Como no, la respuesta fue que no había autobuses. Sí que los hay. Pero además de haber poquísimos, el horario está puesto según las llegadas de los principales aviones, y para sorpresa, si un avión tiene un poco de retraso, los taxistas "obligan" al conductor de autobús a que cumpla con su horario, se vaya, y no espere a la gente que contaba con cogerlo, teniendo que esperar si quiere coger otro bus a veces dos horas, si no es el último del día. Y si no por supuesto, para eso están los taxis.

Se debe respetar la decisión del usuario de poder coger el autobús y coger el taxi. No obligarlo a coger un taxi.

En Barcelona, el aerobús es una idea genial (un bus cada cinco minutos al centro de Barcelona), y convive perfectamente con los taxistas. Me imagino que será, claro está, por la cantidad de usuarios potenciales.

La mayoría son unos grandes profesionales, y admiro su esfuerzo porque muchas veces es un trabajo desagradable. Además, aportan un gran servicio. Pero pagan justos por pecadores. A veces te cuesta más barato directamente alquilar un coche y dejarlo en el punto donde vas, que coger un taxi.

Saludos.

Escrito el 19 de Marzo de 2011, hace alrededor de 1 año
estela portela
#2 estela dice:

Gracias Manuel por tu comentario, este problema es más patente en la T1, ya que se trata en la mayoría de los casos de turistas, en la T4 o T2, aceptan tarjetas de crédito sin problema, ya que en muchos casos se trata de gente que viene a la ciudad por trabajo. Además está esa desagradable sensación que tenemos algunos clientes como yo cuando sabemos que el destino final no va a ser del gusto del taxista, por no encontrarse a una distancia al parecer poco favorable para ellos.

Escrito el 21 de Marzo de 2011, hace alrededor de 1 año
F. Javier Gonzalez Duque
#3 Javi dice:

A mi no me parece tan mala la experiencia, y creo que hay razones mucho más graves para quejarse que las que expones.

En vez de preguntar si aceptan visa, tienes que buscar una pegatina donde se indica (igual que en una tienda o restaurante), si la tienen, no tienes porque decir nada, te subes y ya está, cuando te toque pagar si no quiere cobrarte, te sale la carrera gratis.

Como los taxis de Madrid que aceptan visa son minoría (no serán ni el 5%), lo mejor es que le hubieses dejado a tu amiga sacar dinero del cajero como te propuso.

Lo de gritar "carrera larga", cuando estás viendo que los taxis están en una fila en la que no se puede más que seguir el orden de llegada, me parece "poco operativo", y a lo mejor en Camboya funciona, pero no me imagino en Barajas a los clientes gritando a los miles de taxis que a veces hay en la parada. Yo personalmente, prefiero el sistema actual.

Lo de que se fueran acercando, lo dudo mucho, he vivido muchísimas situaciones surrealistas con taxistas en Barajas, pero que se alejen de su coche y se acerquen de esa manera, me suena más a taxis ilegales y piratas, que los hay que a verdaderos taxistas.

Respecto a los maquiavélicos planes para incrementar el precio mediante suplementos, creo que lo mejor, para la próxima vez, es que mires una pegatina que hay en la ventanilla (en todas menos en la del conductor) y busques una casilla que pone "suplemento aeropuerto" y al lado otra donde se indica el precio (actualmente 5,50) sumas la carrera del taxímetro (11) y el suplemento (5,50) y te da el total (16,50), si te quiere cobrar más, simplemente, le indicas que te lo explique, y en caso necesario, llamas a la policía o le llevas a una comisaría, y de nuevo la carrera te saldrá gratis.

Si a ti te gusta regatear con los taxistas después de 13 horas de vuelo, me parece muy bien, pero a mi desde luego no me gusta lo más mínimo, y entre los gritos de "carrera larga" y de los intentos de regateo (en un sector de precios regulados), me parece que la mala imagen no la estaban dando los taxistas.

Para que quede claro que no soy taxista, te podías haber quejado de:
- Enorme vuelta que dan si detectan que no eres de Madríd
- Precio inflado (sin tener en cuenta lo indicado en las pegatinas)
- Tamaño del taxi, ya que algunos con mampara son realmente incómodos
- Higiene, tanto a nivel de suciedad como de olores
- Amabilidad del conductor, sobre todo al enterarse de la distancia
- Su actuación tipo "mafia" para entorpecer al resto de transportes públicos

Hace un año más o menos, hicieron un reportaje en cuatro, y el resultado no pudo ser más desolador, creo recordar unas cifras de más del 90% de estafas. Ese es el verdadero problema que hay que atacar, ya que supone una imagen inicial para el turista verdaderamente pésima.

Escrito el 21 de Marzo de 2011, hace alrededor de 1 año
estela portela
#4 estela dice:

hola Javi:

Agradezco tu escrito pero creo que estás siendo un poco duro con tu post, tomo nota de tus consejos para la próxima vez. Me extraña que sólo un 5% de los taxistas de Madrid dispongan de este servicio, ya que yo me desplazo habitualmente en taxi por trabajo y siempre utilizo este medio de pago, pero desconozco este dato, y sí, vaya si se acercaron, no tuvieron que alejarse de sus coches para ello puesto que estaban allí mismo. Me quejo de no poder realizar un pago de determinada manera (aún a pesar de disponer de distintivo), de que no me quieran llevar además por vivir cerca del aeropuerto, es decir de la experiencia que me ha tocado vivir.

Escrito el 21 de Marzo de 2011, hace alrededor de 1 año
F. Javier Gonzalez Duque
#5 Javi dice:

Al leer de nuevo mi post anterior suena un poco duro, lo siento, pero lo escribí deprisa.
En cualquier caso, lo digo en serio, cuando un taxi tenga la pegatina, no hay que preguntar nada, el problema es suyo si no le funciona (y esto es aplicable a gasolineras, tiendas en rebajas o incluso restaurantes con precio mínimo como contaste en el post anterior). Si anuncian un método de pago, están obligados a aceptarlo en cualquier circunstancia.
Es como el aire acondicionado en verano, es sorprendente la de averías que tienen, pues el caso es que desde hace 2 ó 3 años, según la normativa municipal están obligados a llevarlo, y si se les estropea, deben dejar de trabajar hasta repararlo. En cuanto se lo recuerdas, prueban a ver si funciona, y !magia! al 100% se les arregla de golpe.
Yo vivo en Valdebernardo (más cerca aún) y tengo que soportar sus malas caras, pero no les paso ni una.

Escrito el 21 de Marzo de 2011, hace alrededor de 1 año
estela portela
#6 estela dice:

hol javi:
Me hizo gracia recibir este email por parte de alguien que no conocía mi historia con los taxistas y que no suelo enviarme este tipo de emails. Es un poco largo, pero viene al hilo de lo que tu comentas en el post. Si tienes tiempo y ganas te animo a leerlo.
Un saludo,

Pato o águila tu decides...

Rodrigo estaba haciendo fila para poder ir al aeropuerto. Cuando un taxista se acercó, lo primero que notó fue que el taxi estaba limpio y brillante. El chofer bien vestido con una camisa blanca, corbata negra y pantalones negros muy bien planchados, el taxista salio del auto dio la vuelta y le abrió la puerta trasera del taxi.

Le alcanzo un cartón plastificado y le dijo: yo soy Willy, su chofer. Mientras pongo su maleta en el portaequipaje me gustaría que lea mi Misión.

Después de sentarse, Rodrigo leyó la tarjeta: Misión de Willy: “Hacer llegar a mis clientes a su destino final de la manera mas rápida, segura y económica posible brindándole un ambiente amigable”

Rodrigo quedo impactado. Especialmente cuando se dio cuenta que el interior del taxi estaba igual que el exterior, ¡¡limpio sin una mancha!!

Mientras se acomodaba detrás del volante Willy le dijo, “Le gustaría un café?
Tengo unos termos con café regular y descafeinado”. Rodrigo bromeando le dijo:
“No, preferiría un refresco” Willy sonrío y dijo: “No hay problema tengo un hielera con refresco de Cola regular y dietética, agua y jugo de naranja”. Casi tartamudeando Rodrigo le dijo: “Tomare la Cola dietética”

Pasándole su bebida, Willy le dijo, “Si desea usted algo para leer, tengo el Reforma, Esto, Novedades y Selecciones…”

Al comenzar el viaje, Willy le paso a Rodrigo otro cartón plastificado, “Estas son las estaciones de radio que tengo y la lista de canciones que tocan, si quiere escuchar la radio”

Y como si esto no fuera demasiado, Willy le dijo que tenia el aire acondicionado prendido y preguntó si la temperatura estaba bien para él. Luego le avisó cual seria la mejor ruta a su destino a esta hora del día. También le hizo conocer que estaría contento de conversar con él o, si prefería lo dejaría solo en sus meditaciones. ...

“Dime Willy, -le pregunto asombrado Rodrigo- siempre has atendido a tus clientes así?”

Willy sonrió a través del espejo retrovisor. “No, no siempre. De hecho solamente los últimos dos años. Mis primeros cinco años manejando los gaste la mayor
parte del tiempo quejándome igual que el resto de los taxistas. Un día escuche en la radio acerca del Dr. Dyer un “Gurú” del desarrollo personal. El acababa de escribir un libro llamado “Tú lo obtendrás cuando creas en ello”. Dyer decía que si tu te levantas en la mañana esperando tener un mal día, seguro que lo tendrás, muy rara vez no se te cumplirá. El decía: Deja de quejarte. Sé diferente de tu competencia. No seas un pato. Sé un águila. Los patos solo hacen ruido y se quejan, las águilas se elevan por encima del grupo”.

“Esto me llego aquí, en medio de los ojos”, dijo Willy. “Dyer estaba realmente hablando de mi. Yo estaba todo el tiempo haciendo ruido y quejándome, entonces decidí cambiar mi actitud y ser un águila. Mire alrededor a los otros taxis y sus chóferes… los taxis estaban sucios, los chóferes no eran amigables y los clientes no estaban contentos. Entonces decidí hacer algunos cambios. Uno a la vez. Cuando mis clientes respondieron bien, hice más cambios”.

“Se nota que los cambios te han pagado”, le dijo Rodrigo.
“Si, seguro que si”, le dijo Willy. “Mi primer año de águila duplique mis ingresos con respecto al año anterior. Este año posiblemente lo cuadruplique.
Usted tuvo suerte de tomar mi taxi hoy. Usualmente ya no estoy en la parada de taxis. Mis clientes hacen reservación a través de mi celular o dejan mensajes en mi contestador. Si yo no puedo servirlos consigo un amigo taxista águila confiable para que haga el servicio”.
Willy era fenomenal. Estaba haciendo el servicio de una limusina en un taxi normal.

Escrito el 2 de Abril de 2011, hace alrededor de 1 año
F. Javier Gonzalez Duque
#7 Javi dice:

Hola Estela

El mail que te han mandado es buenísimo, me recuerda a esas películas que aclaran la imagen con una neblina como si fuese el cielo para describir una situación idílica. Ojalá la realidad se pareciese un poco.

Pues no te lo vas a creer, pero hoy he leído este post (http://comunidad.hosteltur.com/post/2011-04-01-... y me he acordado del tuyo, ¡que cosas!, en el, los taxis son prácticamente la primera y última impresión que perciben los turistas de un país.

Alguien debería hacer algo.

Saludos

Escrito el 2 de Abril de 2011, hace alrededor de 1 año
estela portela
#8 estela dice:

Es cierto, nos falta innovación, ser capaz de emocionar y sorprender a los que nos visitan, que nos ofrezcan algo diferente, que nos hagan sentir especiales.

Otra anécdota, me quedé con el n de teléfono del taxista que me trajo a casa, porque a pesar de no estar muy limpio, sentí que me había hecho un favor, como viajo mucho (por trabajo), lo he llamado varias veces, pero ni tiene activado el contestador en su móvil, ni me ha devuelto la llamada.

Escrito el 3 de Abril de 2011, hace alrededor de 1 año