El escritor Quim Monzó se hacÃa eco recientemente, a través de su columna en el diario La Vanguardia, sobre la iniciativa de restaurantes y hoteles de vetar el acceso a niños, y se mostraba encantado por ello.
"Recuerdo épocas en las que, si los niños pequeños hablaban en voz demasiado alta, los padres les advertÃan de que no lo hiciesen, para no molestar al resto de los comensales", escribe Monzó. "Ahora berrean histéricamente y los padres siguen comiendo tan panchos, ajenos a la indignación creciente de los que, en las mesas cercanas, tienen que soportar los lloros de sus crÃos".
Vivà un caso similar hace dos semanas. Estaba cenando con un grupo de amigos en un restaurante, un sábado por la noche, cuando un grupo de familias llegó y sentó en una mesa a parte a diez niños y niñas, que se dedicaron a gritar durante hora y media "¡Viva la Fiesta Mayor!", poseÃdos por un increÃble estado de euforia y excitación. Algún padre se acercaba a ellos de tanto en tanto, les controlaba un poco (¿el qué? ¿que no se clavaran los cuchillos?) y rápidamente volvÃa a la otra mesa.
También el escritor Antoni Puigverd ha publicado un artÃculo en el mismo diario sobre cómo se educa a los niños hoy en dÃa. "Consentidos, regalados y adulados, los niños se están convirtiendo en pequeños monstruos inapetentes. Lo tienen todo. Incluso los padres que intentan no sobreproteger a sus retoños organizan la vida familiar en torno al eje infantil"... Caramba como está el patio.
Pero lo cierto es que los hoteles "Adults Only" comienzan a proliferar por los principales destinos turÃsticos españoles y al parecer no les va nada mal. Por tanto hay un segmento del público que desea este producto.
¿La aparición de productos "sólo adultos" es un reflejo de los tiempos que vivimos? ¿Unos tiempos caracterizados por la pérdida de los valores tradicionales? Y por favor, no me llamen reaccionario por utilizar esta expresión...
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Entiendo la indignación que le puede entrar a la gente por tener que aguantar a un niño pesado pero esta segregación del mercado por: familias, gente sin niños, solteros, gays... nos está haciendo aislarnos de lso diferentes a nosotros y perder la oportunidad de conocer y aceptar otros modos de vida que en cierto modo es uno de los impactos socioculturales positivos del tursimo.
Hola Xabier y compañeros ¡
Soy de la opinión que deberiamos respetar las posturas de las iniciativas privadas (hoteles/restaurantes).
Si ellos creen que deben segmentar su mercado y dirigirse a un público en concreto pués sus 'razones' tendrán ; son sus propios negocios y su forma de gestionarlos ...
No nos deberÃa de molestar ; hay ofertas para todos en las cuales según nuestras necesidades es recomendable ir/asistir a unas u otras.
Creo que es una ventaja para todos los públicos .... porque sabemos de antemano que tipos de 'lugares' van a cubrir nuestras expectativas y estan adaptados a nuestras busquedas.
Buen dÃa ¡
Hola Javier.
Ojalá toda la competencia se acogiera a esta politica. Y pensaran que los niños son perjudiciales para su negocio: sus ruidos, su mala educación y sus padres permisivos. Entonces, yo incrementarÃa los ingresos por banquetes, especialmente comuniones y bautizos. Probablemente también en bodas, pues hay muchas con un cierto número de niños. Luego están las habitaciones: facturarÃa más que nadie porque serÃa de los pocos hoteles de la zona que sà aceptan a estos pobres niños incomprendidos....!me harÃa de oro!
En fin, lo cierto es que, muchos de nuestros niños españoles y padres, tienen mucho que trabajar en cuanto a educación y valores se refiere....
Dicho lo cual, yo comprendo la inciativa de algunos restaurantes y hoteles, puesto que es una forma de diferenciación más. Como adulto, si quiero descansar y evadirme de todo en mis vacaciones, tal vez encuentre más conveniente - ya que no tengo hijos o mis hijos ya son mayores-, pagar más o elegir ese hotel donde no aceptan niños.
Saludo.
Y, ¿ por qué no Xavier?, ¿ No pagamos más por ver una pelÃcula en 3D?
Si hay nicho de mercado, hay necesidades que cubrir.
Lamento lo de la cena.
Cierto es que se han devaluado las formas y la educación se ha enquistado lo que implicarÃa una reconquista de los valores.
Al igual que hay hoteles que se prodigan en los cuidados a sus huéspedes caninos, estoy convencido que veremos crecer nuevos productos/servicios.
Un saludo
Yo creo que la proliferacion de hoteles de solo adultos no tiene nada que ver con la perdida de valores tradicionales, lo que quizá si tiene que ver con esa perdida de valores que se menciona en el post es el comportamiento de algunos niños y algunos padres.
Creo que es un acierto y veo muy positivo que se apueste por estrategias de diferenciación, lo cual implica muchas veces establecer un cliente objetivo, identificar sus necesidades y basar la estrategia de comercialización de acuerdo a esto, me parece un gran acierto ya que dirigirse a todo el mercado no creo que sea adecuado ni de buenos resultados.
También hay hoteles familiares, hoteles enfocados al turismo de negocios o eventos y hoteles solo adultos u hoteles enfocados a una clientela gay, eso es en parte lo que se reclama de un sector que ya solo sabe competir en precios, que sepa diferenciarse, que conozca el nicho de mercado al que quiere dirigirse y que conozca las necesidades y expectativas de su cliente objetivo.
A mi más que un error me parece un gran acierto.
Con más de 370.000 establecimientos de hostelerÃa en España y más de 70.000 alojamientos, hay sitio para todos y no hay necesidad de darnos codazos.
A mi los niños en general no me molestan. Me molestan los padres maleducados de los niños (los niños son el producto de sus familias, que son sus principales maestros y los que marcan su lÃnea de vida).
Sorprende la polÃtica, porque "In Spain people is so friendly with childs" que casi hemos hecho una marca de ello y culturalmente nos supone un tabú, pero lo mismo que hay karaokes y no entramos, porque no nos gustan o no es lo que buscamos, existiendo otras alternativas que elegiremos en su lugar, podemos hacer lo mismo con bares que no se orientan a las familias y a los niños.
De hecho, somos unos hipócritas, porque los niños no pueden entrar en los bares con categorÃa de bar de copas (lo dice la ley), pues se sirve alcohol (¿en el resto de bares, restaurantes, y hoteles no?) y nadie se sorprende.
Bueno, miento, me sorprendo yo que alguna vez veo a padres tomando copas de madrugada, con los niños dormidos en los carritos dentro de un bar con música atronadora. Menos mal que por lo menos ya no duermen rodeados de humo....
;)
Eduardo Serrano
www.eduardoserrano.com
Pienso que tan válido debiera ser el establecimiento que se defina “Solo Adultos†como el que se postule como “Hotel de Familiasâ€, son dos enfoques de negocio dirigidos a targets perfectamente definidos, y que no debieran tener problemas con ningún organismo de la administración, siempre que esa especialidad este debidamente publicitada.
He dirigido un hotel familiar con una ocupación de julio a septiembre de más de 98.000 pernoctaciones de las que aproximadamente un tercio eran niños y adolescentes, sin excesivos problemas, a base de responsabilizar a los padres de la conducta de sus hijos, abriéndoles si era necesario un expediente, con advertencia de que podrÃan ser denunciados y de que serÃan expulsados o no serÃan admitidos posteriormente en el hotel, si no eran capaces de mantener a raya a sus hijos.
Tan cierto es, que esa no es la forma normal de enfocar el asunto por parte de la mayorÃa de establecimientos hoteleros, como de que en muchos años de dirección haciéndolo de esa manera, no tuve problemas con los clientes, ni me bajaba la ocupación, todo lo contrario, cada vez era más alta al lograr mayor satisfacción de mi clientela.
Todas vuestras opiniones están realizadas desde el punto de vista del mercado, la segmentación y especialización en un tipo determinado de cliente mejora el rendimiento del negocio, hasta ahà todos más o menos de acuerdo.
Pero desde el punto de vista social y de los valores que el turismo transmite ¿qué estamos haciendo?, realmente, se segrega a la gente según caracterÃsticas tan variopintas como: su orientación sexual o la composición de la unidad familiar del cliente. Sin duda es conveniente orientar el negocio y surtirlo de unas caracterÃsticas que lo hagan diferenciarse de los demás pero poner en la entrada un cartel de SE PROHIBEN NIÑOS es más bien una actitud que se aproxima peligrosamente a la xenofobia. Cada vez más aislados de los diferentes y sin intentar entenderlos creando pequeños guetos en los que nadie nos moleste.
#Clara64 no creo que el hecho de que en ocasiones quieras estar en un bar donde no haya niños, indique que "odias a los niños", como el que vayas a un concierto de Jazz o que sólo vayas a conciertos de Jazz, no implica que otro dÃa vayas a uno de Pop-rock con un arma y te pongas a liquidar espectadores. El hecho de que existan bares para el colectivo LGTB, no implica que como tal, sus usuarios sean unos asociales o que odian al resto de la humanidad, etc.
Aducir a la Xenofobia, me parece llevar las cosas a un extremo un tanto fuera de lugar y poco tienen que ver con un punto de vista social. ¿Si nos ponemos asÃ, porqué tener vestuarios masculinos y femeninos? ¿O porqué no hacer del nudismo un derecho en todo espacio público? Seguro que a más de uno le parecerá que también se están vulnerando sus derechos por no dejarle desnudarse donde quiera y pasearse como Dios lo trajo al mundo.
Creo que mientras las cosas se hagan con lógica y de forma ordenada, hay sitio para todos y para todos, y más que prohibir, es ver como convertirlo en un "Se ruega".
Eduardo Serrano
www.eduardoserrano.com
Hola Eduardo, tal vez la palabra xenofobia te parezca fuerte pero si cambias la palabra niños por la de cualquier etnia o nacionalidad del mundo, tal vez, no te parecerÃa tan extraño, aunque ponga "se ruega". Para mi es una forma más de no mezclarnos para no sentirnos incómodos, una vez le pregunte a una amiga lesbiana que por qué buscaban los hoteles gay fiendly, ella me respondió que para que no la miraran raro cuando pedÃa una habitación de matrimonio... Asà cómo vamos a conseguir que la gente más cerrada se pueda abrir a otros estilos de vida, esto es lo bonito del turismo el intentar entender al otro, sino crearemos un turismo compartimentado y ficticio, una experiencia manipulada.
Clara, confundir la segmentación de mercados objetivo con la xenofobia, me parece algo fuera de lugar, y trasladarlo a que se vea como tal desde un punto de vista social, no justificable, y solo planteable desde la laxitud del pensamiento de una sociedad en la que priman los derechos sobre los deberes, sin que se prime una razonable escala de valores, que prime la convivencia armónica de todos los integrantes de la sociedad, sin otorgar el derecho de molestar a quienes por no estar educados, son incapaces de educar.
¿Crees que habrÃa algún hotelero o restaurador que si la mayorÃa de los niños estuviesen controlados por sus padres, se plantearÃa la necesidad de declarar su establecimiento, como "Solo Adultos?
Eduardo, no crees que si un "Se ruega" fuese suficiente, serÃa necesario plantearse renunciar por algún establecimiento al mercado familiar. En una sociedad sometida a la dictadura de los niños y adolescentes, donde un gran número de padres han renunciado a la educación de sus hijos, no puede llegar a ser necesario defenderse de esa dictadura.
Clara, gracias por enriquecer el debate.
La palabra Xenofobia no me parece fuerte, me parece inadecuada para lo que se está planteando.
Según nuestro diccionario Xenofobia: Odio, repugnancia u hostilidad hacia los extranjeros.
Por supuesto que no tolerarÃa hacer mención a una raza, religión o sexo, porque no serÃan limitaciones relativas a un comportamiento corregible, sino a algo muy Ãntimo y natural, que totalmente en contra a un derecho presente en nuestra constitución y la mayorÃa de las constituciones internacionales.
Nuestro paÃs tiene suficiente legislación que regula como se debe de comportar uno, lo que constituye un delito y lo que no, lo que atenta contra la moral y las buenas costumbres, asà como donde comienzan y donde terminan los derechos de todos nosotros como ciudadanos.
Por eso también hablaba no de "prohibir" sino de buscar otra fórmula, porque de lo que hablamos no es de algo inconstitucional o contra derecho, sino de comportamientos perfectamente autoregulables, controlables y educables. El debate, nos es "odio a los niños" sino, de sociedades maduras o inmaduras y de como ha degenerado la educación de muchos niños (yo insisto que por culpa de sus padres, que por cierto antes éramos todos cuando pensábamos más como sociedad y menos como individuos) y como empezar a volver a poner orden a ese hecho.
Para mÃ, el problema no está en la superficie (prohibir o no prohibir, sugerir o no sugerir que mi establecimiento sirve o no sirve a un segmento), sino en el fondo. De hecho, todo establecimiento está amparado en la posibilidad de limitar "el derecho de admisión" (otra cosa es que todavÃa no nos ponemos de acuerdo en qué quiere decir eso), pero partiendo de la base de no incumplir la ley. Vease lo que Miguel Ãngel comentaba sobre el sistema de los posibles expedientes, los regÃmenes internos de un establecimiento (que nuestras leyes permiten), etc.
;)
Eduardo Serrano
www.eduardoserrano.com
Miguel Ãngel:
Como escribes mucho mejor que yo, creo que tu post remata el mÃo y que coincidimos en las ideas.
;)
Eduardo Serrano
www.eduardoserrano.com