Esta semana el primer ministro italiano Monti decidió no firmar el documento de apoyo a la candidatura olímpica de Roma. Declaró que “el gobierno no quiere asumir nuevas responsabilidades que puedan pesar de forma imprevisible en el bolsillo de los italianos “. Hubiera sido una decisión irresponsable, un salto en el vacío. Las reacciones han sido múltiples y muy distintas e inevitable ha sido, entre los más decepcionados, indicar España y Madrid como ejemplo: ¿Porqué ellos SÍ y nosotros NO?

Como italiana me he sentido aliviada…en un momento tan delicado y en un país donde la corrupción está en los genes de muchos políticos, constructores y en una ciudad donde para la construcción de la tercera línea de metro se están tardando 30 años y el gasto ha subido del +163% respeto al presupuesto inicial, me sentí con una preocupación en menos.. Sin embargo no he podido quitarme de la cabeza la duda: ¿Conviene, merece la pena albergar los juegos olímpicos? ¿Trae beneficios reales? Empecé buscando artículos y estudios que contestaran de forma objetiva a mis preguntas.
Entre otros encontré un interesante y recién artículo de un noto profesor y economista norteamericano: Andrew Zimbalist ( http://www.imf.org/external/pubs/ft/fandd/spa/2010/03/pdf/zimbalist.pdf). En su artículo analiza los motivos según los cuales es o no es un honor ser elegido sede de los juegos olímpicos.
He resumido los aspectos más importantes del estudio en una tabla donde se pueden observar las fortalezas y las debilidades posibles de los juegos olímpicos:
Seguramente es difícil llegar a una conclusión definitiva. Sigo siendo contenta de la abstención de la ciudad de Roma como candidata olímpica. Opino que en un momento de crisis económica de los países europeos no es el momento ideal para nosotros. Hay que dejar que sean los países emergentes que tomen la escena mundial. Nosotros no podemos cometer ningún error.Ya.


10453 posts
8181 fotos
1507 videos
80 podcasts
6130 usuarios
227 grupos
481 ideas



Estupendo post.
Creo que rentabilizar a posteriori unos JJOO depende de las circunstancias, del momento histórico y de las personas que se ponen al frente de las ciudades.
Desde este punto de vista, Barcelona 1992 fue un éxito. Pero Atenas 2004 un rotundo fracaso, pues el sobrecoste se financió vía créditos... Y miremos cómo están en Grecia ahora.
Y en la misma Londres, hay muchas discrepancias respecto al impacto económico real que supondrán los JJOO de este año.
Efectivamente Barcelona es el ejemplo perfecto, además si pensamos que los Juegos tuvieron lugar en un momento de fuerte crisis económica en España. Creo que ahí han jugado diferentes factores, el principal, sin duda, es que Barcelona necesitaba lanzar y comunicar otro tipo de imagen, de marca y posicionarse como destino turístico. Y lo hizo de una forma impecable. Londres, por ejemplo, tenía esta necesidad? Lo veo poco claro.
¡Muchas gracias Xavier!
Muy buen post, muy interesante y de máxima actualidad.
Coincido con Xavier en que hay que analizar cada circunstancia y cada momento y la situación de cada país-ciudad (no olvidemos que los JJOO se conceden a ciudades, no a países).
El caso de Barcelona ha quedado como un caso de éxito, tanto por lo que se refiere a la organización como también a los beneficios de imagen obtenidos por la ciudad. Es innegable que los Juegos Olímpicos del 92 dieron lugar a "otra Barcelona" desde el punto de vista de notoriedad en todo el mundo. De todas formas, está claro que los modelos no son replicables. Saludos,
Me ha encantado el post Valentina, has argunmentado muy bien y de una manera muy científica las razones por las que tal vez no sea conveniente albergar unos juegos olímpicos. Sin duda Barcelona es un ejemplo de éxito pero si se examina un poco más el uso que, después, se le ha dado a las instalaciones olímpicas tal vez la visión no sea tan positiva, un ejemplo claro es el estadio Olímpico de Montjuic, unas instalaciones increibles actualmente infrautilizadas.
Analizándolo friamente con datos como ha hecho usted Valentina, creo que una ciudad ya reconocida mundialmente en el turismo como es Madrid, no va a ganar mucho en términos de popularidad con unos Juegos Olímpicos.
Pero no puedo evitar que mi corazón pueda mas, y desee que Madrid sea sede de unos Juegos. Primero para que los residentes madrileños nos sintamos por fin orgullosos de nuestra ciudad, y segundo, porque considero que los Juegos son en beneficio de todo un pais.
Hola Manufet y demás comuneros:
Yo que he vivido en Madrid casi 4 años, la añoro profundamente. Es cierto que tiene cosas que mejorar, como cualquier ciudad, pero, ahora que vivo en un pueblo digo !bendita ciudad Madrid!. Me extraña que unos juegos olímpicos hagan a los residentes sentirse orgullosos por fin, como tu dices de vuestra ciudad, porque como dicen otros comuneros, Madrid no necesita mucho más para eregirse como un gran atractor turístico. ¿no será ya un poco de cabezonería?
Teniendo en cuenta que el 95% de las infraestructuras ya estarían construidas y que la planta hotelera de Madrid, como en muchas otras ciudades, tiene una gran sobreoferta yo solo veo que la celebración de los JJOO en la capital es algo muy positivo para llenar los hoteles y para dar uso a las instalaciones que ya se habían planificado y construido para competir por la organzación de los juegos de 2012.
Creo que todo depende de las circunstancias, pero una ciudad como Madrid en la que ya solo habría que hacer una muy pequeña inversión extra la celebración de los JJOO sería una noticia muy positiva.
Saludos.
Estimada Estela. Es verdad que para muchas personas presentarse de nuevo a los Juegos suena a cabezonería, pero yo lo veo mas bien como el deseo de marcarse un objetivo, de perseverancia e ilusión.
Igual que un hotelero hace reformas para intentar posicionarse por encima de sus competidores una y otra vez, una ciudad intenta destacar por encima de las demás a través de, por ejemplo, la organización de unos Juegos. Esto permite desarrollar un sentimiento de pertenencia entre sus habitantes y además repercutir en el bien común.
Muchas gracias por todos vuestros comentarios, sabía que el tema era caliente. Creo que Madrid se hizo contagiar de la fiebre de los juegos olímpicos. Candidarse hasta 3 veces significa hacer una inversión impresionante de dinero, desde el 2006 el solo ayuntamiento de Madrid ha gastado 17 milliones de euros, a los culaes tendrán que sumarse los de la nueva candidatura. De momento que ya Madrid tiene todas las infraestructuras, no necesita renovarse por el momento,porqué seguir gastando dinero en todo lo que es promoción, gastos del comité olimpico, proyectos??
De otro lado entiendo que los juegos provocan emociones, espiritu de pertenencia a la comunidad y a la ciudad...sin embargo en un momento de crisis como lo que estamos viviendo creo que no sería suficiente ganar la candidatura para salir de ese pesimismo.
Los sentimientos con respecto a la posibilidad de que se puedan celebrar unos Juegos Olímpicos en Madrid, pueden ser muy ambivalentes, si consideramos la situación de crisis que se vive, pero teniendo en cuenta que una gran parte de las infraestructuras más costosas ya están hechas, y de que la necesidad de terminarlas, puede ayudar a crear un empleo que aunque sea temporal, puede parar la sangría del desempleo en el momento actual, ayudando a superar el periodo de transición, necesario para que la economía vuelva a recuperar el camino del crecimiento, si a los nuevos gastos, se le descuenta lo que pueda ahorrarse en subsidios de desempleo, pudiera no ser tan mala idea hacer la inversión que falta, si se hace con los pies en el suelo, y sin que parte de las necesarias inversiones se pierdan en el camino o haciendo innecesarios proyectos de exaltación personal, de alguien que pueda confundir lo que significa estar al servicio del país, confundiéndolo con estar para servirse del país.
No podemos negar que en el actual posicionamiento de Barcelona en el mundo, algo tuvieron que ver los fastos del 92, quizá uno de los pocos ejemplos de cosas bien hechas, siendo uno de los ejemplos más claros de éxito, en la organización de un evento de estas características.