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Arturo Cuenllas Soler

Management

Ensayos de Management y estrategia.

Arturo Cuenllas Soler
Publicado por ArturoCuenllas el 21 de Febrero de 2012

Hotelero: Dime, querido sabio, ¿por qué mis ventas han bajado tanto?

Maestro Zhen: Amigo mío, ¿y todavía te lo preguntas?

Hotelero: Evidentemente. Es un problema del que no puedo escapar, pues de mí dependen muchos puestos de trabajo. Esta crisis es mala para todos, pero confiábamos que tarde o temprano volveríamos a los resultados de hace pocos años. Y todos contentos: empleados y empresarios. También los clientes; quienes podrían consumir más.

Maestro Zhen: El camino siempre está ahí a pesar de la niebla. Aunque no lo puedas ver con nitidez. La niebla dificulta caminar, pero incluso la niebla no es tu mayor obstáculo. Lo difícil que hace mantener la senda del camino, es el cambio de dirección. El cual, la niebla además te impide ver. 

Hotelero: ¿Quieres decir que la niebla es la crisis? ¿De qué cambio de dirección me hablas?

Warren Buffet: Quiere decir que su negocio no es diferente a una lavadora, un sujetador, a un billete de avión, un PC, un apartado de aire acondicionado, un kilo de trigo, un saco de cemento o un champú acondicionador…

Hotelero: Sr. Buffet, ¡¿qué me está contando?! ¿Que mi hotel no es diferente a un sujetador o a un saco de cemento? Con todos mis respetos: creo que usted está desvariando.

Warren Buffet: Mi  intención no pasa por ofenderle, sino por explicarle con otras palabras lo que nuestro maestro Zhen quiere decirle: usted está en un negocio Commodity. Esto no es malo, les ocurre a muchos otros que, como usted,  empiezan a encontrar las cosas más difíciles que ayer. ¿Qué esperaba? Yo siempre lo advertí a la hora de invertir en mis empresas. Lo veía venir en aquellos negocios en los que nadie lo hubiera esperado.

Hotelero: ¿Qué es una empresa Commodity para usted Señor Buffet?

Warren Buffet: Debería ser lo mismo que para la mayoría. Una empresa Commodity es aquella que ofrece un producto que es prácticamente indistinguible del de sus competidores. Hace años, los productos Commodity incluían sólo a las materias primas como el petróleo, gas, zumo de naranja, madera, productos químicos…Pero la lista fue engordando y fue incluyendo automóviles, líneas aéreas, bancos, ordenadores, seguros…y por supuesto su negocio: los hoteles. Piense usted que las empresas Commodity suelen ofrecer rendimientos sobre el capital invertido más bajos, y suelen ser los principales candidatos a sufrir la falta de beneficios. ¿Por qué? Es fácil, y se explica porque debido a que su producto no se diferencia básicamente de cualquier otro, sólo puede competir sobre la base del precio. Así sucede que los costes no bajan en proporción a sus precios, y esto recorta severamente los márgenes de beneficios. Por lo tanto, el modo más seguro de conseguir que una empresa Commodity sea rentable, es siendo el proveedor que tenga el coste más bajo.  ¿Tiene usted el coste más bajo? Ya puedo ver que en el sector hotelero en su país, se han hecho movimientos en base a esto…

Hotelero: No. Yo apuesto por la calidad. Creo en ella. Tiene que comprender que un hotel es un negocio intensivo en mano de obra. No vendemos sujetadores, ni cemento… vendemos servicio, y para ello se necesita de trabajadores que lo provean. Mis costes salariales son los que son, no puedo reducir más la plantilla de trabajadores o tendré que renunciar a mi calidad de servicio. Sucedería entonces, que los pocos clientes que me quedan se marcharían del todo.

Maestro Zhen: Ya lo dije antes:« lo que hace difícil mantener la senda es el cambio de dirección» Querido amigo, las cosas han cambiado. Todo cambia en nuestro universo material.

Warren Buffet: Exacto! Yo no soy tan sabio como nuestro monje Zhen, pero ya lo predije hace tiempo: «Se necesitan negocios franquicia con fosos defensivos con pirañas y cocodrilos alrededor para protegerse de la competencia» Queriendo decir con negocio franquicia aquel que, de algún modo, tiene una ventaja competitiva con la que defenderse.

Hotelero: ¿Ventaja competitiva? Yo siempre creí que disponía de alguna ventaja. Mi calidad, mi servicio, mi producto… ¿Pero ya no puedo mantener los precios de hace unos años? Y la competencia se ha vuelto loca: tiran los precios. Lo peor ya no es que dilapiden los precios los mismos de siempre, sino que se empiezan a animar otros que, hasta ayer, cuidaban su precio medio.  ¿Es posible que los clientes no lo noten? No puedo creer que su calidad pueda ser tan buena con esos precios ¿Cómo lo hacen? El caso es que no veo que sus clientes se quejen.

Jack Welch: ¿Sabe? Usted me recuerda a algún que otro directivo cuando trabajaba en General Electric. Para ellos lo más duro era tener que reconocer que estaban en un sector Commodity, y que sus negocios, su marca, también era Commodity. Se aferraban a mil excusas para intentar demostrarme lo contrario, pero los hechos acababan por darme la razón.  ¿Por qué cree usted que su competencia ha bajado los precios? ¿Por qué cree usted que su cliente prefiere el precio inferior que ofrece su vecino, incluso a costa de no recibir una calidad tan excelente como la suya?  Lo que usted cree ver, no es necesariamente lo que el cliente ve. Mire…Sólo le digo que si nosotros hubiéramos mantenido una cadena hotelera en nuestra cartera de negocios, seguramente estaríamos hablando hoy de grupo hotelero líder en rentabilidad y competitividad. Si no, simplemente nos hubiéramos desecho de ella en nuestro objetivo de ser el número uno o el número dos de cada sector…Como así hicimos.

Hotelero: Puede ser. Pero hace tiempo esto no era así. Yo siempre me caractericé por ser un visionario. Yo siempre me precié de ver antes que mi competencia. De hecho puedo asegurarle que mi competencia siempre me imitó.

Maestro Zhen: Querido amigo. Tal vez el problema sea tu ego. Cuando el camino cambia de dirección, y siempre cambia, solo aquél que tiene los pies en el suelo, será capaz de corregir su marcha. Sólo aquel que sabe que el éxito de hoy puede ser el fracaso de mañana, mantiene la humildad para estar alerta. Para saber que las cosas que son hoy, no lo son mañana.

Peter Drucker: El maestro quiere decir que el éxito en los negocios es efímero, al menos que la estrategia contemple dicho estado en continua alerta. El sector en el que te encuentras, tal y como a los economistas les gusta señalar, es un mercado en competencia perfecta. Eso significa, entre muchas cosas, que las barreras de entrada y de salida son bajas. Y así ha pasado, que hasta el más indocumentado pudo construir un hotel…

Jack Welch: !Eso es!  Se construyeron muchos hoteles, tal vez demasiados. Y esto, inevitablemente hizo que el sector se volviera Commodity. Evidentemente salvando las excepciones. Pero en general ni siquiera las marcas hoteleras más reconocidas pueden presumir de ventaja competitiva. El asunto de la merma en el precio les afecta por igual. Bueno, tal vez tengan más éxito por su volumen comercial y las sinergias en contratación…

Peter Drucker:  El Sr. Welch está en lo correcto. Yo diría que los grupos hoteleros más reconocidos mantienen buenas asociaciones de marca. AC hoteles tiene sus asociaciones de marca reconocidas por sus clientes, NH otras asociaciones positivas con las que se les relaciona…Meliá…Barceló Hoteles... En fin, los clientes puede que tengan estas marcas en la cabeza antes que otras.  Pero incluso ellos, forman parte de un mercado Commodity. Y son afectados por los mismos males. 

Hotelero: Sr.Drucker, usted siempre ha sido reconocido por ser un visionario, dígame, ¿por qué ha sucedido esto?

Peter Drucker: Hace años le hubiera dicho que el empresario se lo habría buscado. Le hubiera dicho que sus principios de marketing estaban atrofiados. Le hubiera dicho también, que su error fue no comenzar por la utilidad del cliente; pensar, ver…entender mejor su realidad; qué era lo que más valoraba. Le hubiera dicho que el error fue de base por no interpretar mejor el marketing. Pero hoy no me atrevo a ver las causas tan claras como ayer. Ha pasado mucho desde que impartía mis lecciones, y veo que el mercado no es tan predecible como entonces, o por lo menos como yo lo veía. En el presente hay tanta opulencia, que tal vez el marketing no sea por sí mismo suficiente. Se necesitan más disciplinas de management.

Hotelero: La verdad es que no me ayudan mucho. No me dicen qué hacer ni cómo hacerlo.

Maestro Zhen: El camino no está escrito aunque exista. Solo fluye. Al igual que el agua no es la misma en cualquier parte del río, pues siempre corre, lo que hay que hacer no está escrito, sino que se escribe según van sucediendo las cosas. El futuro es siempre incierto y no hay nada claro.

Peter Drucker. Nuestro maestro Zhen quiere decirle que ésa es la parte del juego en el que nos encontramos: el juego del mercado. Y como en cualquier otro juego, será éxito de la estrategia predecir y anticiparse mejor a los cambios que sucederán mientras jugamos. Es misión de nuestro jugador- empresario, escapar de la trampa Commodity.  ¿Estrategia de diferenciación? ¿Costes? ¿Innovación? ¿Marketing? ¿Operaciones? ¿Visión? ¿Tecnología? ¿Conocimiento? Todas las herramientas y disciplinas de management son buenas…Diría que no hay una única sólo sino todas. Pero no podría decirle en qué proporciones…

Warren Buffet: ¡Peter el grande! Nuestro amigo Drucker siempre ve el cuadro entero. Y como él dice: «escapar de la trampa Commodity es un asunto de management y todas sus disciplinas» El caso es que la estrategia de diferenciación, puede ser una forma de competir muy interesante. Hace un rato le dije que comprar una habitación de hotel, bien podía parecerse a comprar un saco de cemento, un sujetador, un PC  o un billete de avión. No obstante, si la diferenciación se cumple, el proceso de compra sería otro, y nuestro cliente valoraría de usted que compra experiencias en lugar de lo básico. Porque no es lo mismo comprar un saco de cemento que comprarlo en Cemex; tampoco es lo mismo comprar un sujetador que hacerlo en Victoria Secret; o comprar un Mac que cualquier PC; o volar en Virgin Airlines que hacerlo en Ryanair…Y al contrario, también es una forma legítima de estrategia emplear un camino diferente en base al coste. Pero ojo, aquí tampoco valdría recortar costes depreciando la calidad. Y ahí está lo difícil. Y cada vez se hace más difícil…

Hotelero: Empiezo a intuirlo. Pero sigo confuso. Sí que tengo más nítido que, aunque yo lo vea de un modo claro y firme, en base a mis convicciones, esto no será garantía de nada. También tengo claro que no hay nada claro; porque el mercado es más incierto que en el pasado. Comprendo que mi seguridad para hacer las cosas, producto de mis éxitos pasados, puede perjudicarme en el presente y futuro. Supongo que, hasta que el mercado nos pone en nuestro sitio, nuestro ego sigue creyéndose su película. Tal vez siempre he pensado que era el rey del mambo. Espero que esta confesión sea un buen paso, aunque sigo perdido.

Maestro Zhen: Empiezas a ver el camino, a pesar de la niebla. ¿Qué decisión tomar con respecto al cambio de dirección? La pregunta no es de uno, sino de muchos.

Warren Buffet: Nuestro sabio maestro aclara lo que siempre he buscado cuando he decidido invertir: quiénes eran  los directivos de las empresas en las que entraría; qué visión y estilo de liderazgo, cómo era su gestión y control sobre sus resultados. Yo siempre dije que no sólo compraba o invertía en empresas, sino que también lo hacía en personas, equipos y directivos. En definitiva: en talento y conocimiento.

Jack Welch: Totalmente de acuerdo.  La complejidad sólo se afronta mejor si uno se rodea de  más y mejor talento. Pero también es necesario que el directivo o empresario, se sienta a gusto compartiendo estas incertidumbres y las decisiones a tomar. Primero, porque se amplía el conocimiento y el compromiso en más trabajadores exponencialmente. Y segundo, porque es un principio de probabilidad: que más personas pensando adecuadamente, pueden dar con un mejor resultado.

Peter Drucker:  Eso es. Por eso es tan necesaria la innovación para escapar de la trampa Commodity. Pues este concepto (la innovación) implica primero aprendizaje y conocimiento. Puede haber innovación en singular, por ser uno quien lo trabaja; o innovación en plural, por pasar a ser un proceso social y parte de la cultura de una empresa que lo ha democratizado y que lo ha hecho misión en todos sus trabajadores. Cada uno, en su justa parcela de responsabilidad.

Hotelero: Sí, sí….empiezo a verlo mejor….

Nota: los diálogos que aquí se exponen, al igual que la representación de los personajes, son ficticios. Se ha tratado de hacer el mayor esfuerzo por acercarse a sus postulados, pero no hay ninguna garantía de que las palabras y las enseñanzas que se relatan fueran reconocidas como propias por los mismos autores.

Tags: innovación, gestión hotelera, management, commodity
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Añadir comentario 25 comentarios
Chema Herrero Hernandez
#1 CHEMA dice:

Arturo fantástico post. Mas de uno debería leerlo e intentar asimilarlo, En ocasiones la niebla parece que no clarea y que es mejor vivir del recuerdo de aquellas vacas gordas que intentar evolucionar e interpretar el futuro.
Seguimos sin pensar lo que motiva al cliente y sin entender su evolución, Queremos el foso que nos separe de la competencia pero sin hacer nada y esperando que Precio medio se recupere por arte de magia
Arturo enhorabuena por este post.

Escrito el 21 de Febrero de 2012, hace 3 meses
Arturo Cuenllas Soler

Gracias Chema.
Veo que lo has interpretado muy bien, como no podía ser de otra forma :-)
Previo al foso defensivo de la diferenciación, como bien dices, está la voluntad y la acción, viéndolo con más claridad. Esto no es garantía de ganar en el "juego del mercado" encontrando nuestra mejor ventaja, pero por lo menos es seguridad de jugarlo mejor que si nos quedáramos inmóviles.
Un abrazo.

Escrito el 21 de Febrero de 2012, hace 3 meses
Paula Castejon

Arturo, qué manera tan divertida de presentar una realidad tan extendida y que nos impide desarrollar el mercado hotelero!!
Enhorabuena!!!

Paula

Escrito el 22 de Febrero de 2012, hace 3 meses
Arturo Cuenllas Soler

Gracias Paula.
Un saludo.

Escrito el 22 de Febrero de 2012, hace 3 meses
Javier S.T.
#5 JavierST dice:

La trampa "Commodity" no solo puede afectar al producto, también al "management" como bien indica Arturo en este magnifico post, los tiempos que corren exigen comportamientos diferentes a los que se han llevado a cabo hasta ahora.

Yo creo que estos momentos más que un riesgo suponen una oportunidad pues en este tipo de circunstancias es donde se pone de manifiesto la valía de las personas, como decía Seneca; "No hay nadie menos afortunado que el hombre a quien la adversidad olvida, pues no tiene oportunidad de ponerse a prueba."

Un saludo y enhorabuena por el post Arturo.

Escrito el 22 de Febrero de 2012, hace 3 meses
Arturo Cuenllas Soler

Gran cita y muy oportuna. Hoy, justo vengo de un seminario sobre management "en tiempos de crisis" de Paco Muro, y otros ponentes de interés.
Me quedo con los análisis de estudios que sacaron de las empresas españolas (11.000 encuestas a trabajadores y mandos medios de empresas nacionales que valoraron a sus jefes). Antes de la crisis (2007), 2 de cada 3 suspendía a sus directivos. En el 2011, se hace esta misma encuesta y los resultados, sorprendentemente mejoran; ahora el 65% valora mejora a los directivos. Y esto viene a cuento con la cita de Seneca. En los tiempos de opulencia, los mediocres podían dirigir, pues los resultados les tapaban. Ahora, en la adversidad, se ve mejor pasta en el directivo; aquel que queda o que ha cambiado por la adversidad.
Saludo.

Escrito el 22 de Febrero de 2012, hace 3 meses
Miguel Angel Campo Seoane

Arturo fantástico post, no sabes cuánto disfruto leyendo tus post y comentarios y debatiendo contigo, todos habéis comprobado lo que me gusta el debate, porque encuentro que es el único camino de mejorar la visión que uno pueda tener sobre cualquier tema, por lo que a veces echo en falta mayor “feed back†sobre asuntos que son cruciales para una actividad en constante declive, por tanta empresa y profesional empeñados en hacer las cosas, como se han hecho siempre, sin darse cuenta de los cambios sociales y económicos que estamos viviendo durante las últimas décadas.
Una realidad objetiva del momento actual, es que en la mayor parte de la hotelería, se han empeñado en vender habitaciones, en lugar de vender experiencias por medio de productos complejos y diferenciados, y eso ha convertido a gran número de hoteles en una “commodityâ€, aunque los inversores hayan utilizado “obscenas†cifras de dinero en arquitectos y decoradores de prestigio, y materiales para toda la vida, sin considerar el ROI que deberán tener de esas inversiones, pretendiendo compensar los excesos que han realizado en ese terreno, con ahorros a realizar en lo que verdaderamente hace que un hotel deje de ser una “commodityâ€, su Director y el equipo de personal a sus órdenes.
Ni las nuevas tecnologías, ni las más complejas estrategias de marketing y Revenue Management, diseñadas desde un corporativo plagado de títulos académicos de las más prestigiosas universidades, van a hacer que un hotel deje de ser una “commodityâ€, si no están respaldadas por un equipo humano que ame su profesión y este comprometido con el objetivo de lograr la plena satisfacción de sus clientes.
Si bien la diferenciación es condición indispensable para dejar de ser una “commodityâ€, no es condición suficiente, siendo imprescindible que esa diferenciación sea valorada positivamente por el cliente.
Cuando un hotelero dice que apuesta por la calidad ¿Ha verificado si sus clientes tienen su misma percepción de lo que es CALIDAD? ¿Si su calidad programada, coincide con la calidad que realmente tienen sus servicios, y más aún, si es esa la calidad que perciben sus clientes?
Nadie puede decirnos que hacer, o cómo hacerlo, porque esa receta si fuese seguida por todos, ya no serviría, y si como dice el Maestro Zhen “La pregunta no es de uno, sino de muchosâ€, la realidad es que no existe respuesta que les valga a todos ellos, cada uno ha de buscar su propio camino, por qué “lo que hay que hacer no está escrito, sino que se escribe según van sucediendo las cosas. El futuro es siempre incierto y no hay nada claro.â€.
Enhorabuena por el post y tan adecuados comentarios.

Escrito el 22 de Febrero de 2012, hace 3 meses
Arturo Cuenllas Soler

Gracias Campo,
A mi me alegra y satisface debatir también contigo. Es un lujo poder debatir los matices aun estando muy de acuerdo en el fondo.
Pero veo que en este post estamos más de acuerdo en los matices :-)
Me alegra que resaltes lo escrito por el Maestro Zhen: "No hay nada escrito..."
Puedo imaginar que en tu dilatada experiencia habrás confrontado decisiones que no estaban tan claras. Aunque uno tenga mucha experiencia sobre algo, siempre verá (si es capaz de ver el cuadro más completo) que para un problema pueden haber varias soluciones, esto es, varias decisiones que pueden ser válidas a priori, pues son problemas que no son tan estructurados ni operativos. A posterior es evidente que somos todos más listos...Pero ¿qué decisión tomar en estos casos a priori? Es responsabilidad de la dirección tomar decisiones, porque lo que más suele irritar a las personas que están en tu equipo, son los directivos indecisos. Claro está que en el otro lado, podemos encontrar aquellos directivos que se pasan de listos, no escuchan y toman decisiones ante estos problemas complejos sin consultar a sus personas de más confianza.
Con esto quiero decir, que no existe ya el Director que dirige sólo. O sí, pero se limita el solito. Y también limita a todo aquel que trabaja con él.
Un abrazo.

Escrito el 22 de Febrero de 2012, hace 3 meses
Javier S.T.
#9 JavierST dice:

La dirección o management por definición, se basa en tomar decisiones en un entorno de incertidumbre, eso implica que no siempre se va ha acertar, pero como bien dices Arturo, lo que no hay que hacer es dudar, la decisión hay que tomarla de forma sensata y razonada, dentro de una estrategia previamente definida y siendo conscientes de la misma, si se hace así se podrán producirse equivocaciones que serán meros tropiezos en un camino ya marcado, sin embargo si no hay estrategia ni se conoce el por qué de la toma de una decisión se estarán dando palos de ciego y eso es lo que es más difícil de perdonar, porque crea desconfianza y duda.

El error en todo caso creo que puede estar perfectamente perdonado, lo que no tiene perdón es la inacción.

Escrito el 22 de Febrero de 2012, hace 3 meses
Arturo Cuenllas Soler

Yo te matizo Javier: dudar ante problema complejo es natural. Pero hay que tomar decisiones. Cuando los problemas son complejos siempre se duda. Pero eso no es malo. Yo, sinceramente creo que aquél que dice que no duda ante problemas complejos (desconocidos), no sólo en el trabajo sino en la vida en general, tal vez esté obviando muchas otras variables que debería contemplar. O tal vez sea una persona excesivamente segura de sí misma. Te diría que duda hasta Mourinho (sobre todo cuando juega contra el Barca .-)) En cuanto a la estrategia, yo también quiero matizar que sí, que es muy importante marcar una dirección, pero el hecho de que la tengas, no significa que vaya ser acertada. Es incluso posible que sea muy equivocada, por lo tanto los tropiezos pueden ser más grandes. Al final es el mercado (clientes) quien te dirá si era o no acertada.
Antes dije que el hecho de decidir es importante. Pero incluso a veces, no hacer nada también puede ser una forma de tomar una decisión. No pretendo hacer un juego de palabras con esto, sino matizarte que aunque en general hay que tomar decisiones, tal vez algunas de ellas empeoraron más las cosas.
Puedo ser concreto ahora, y decirte que tal vez la decisión de bajar el precio mínimo fuera una mala decisión. Pero como el mercado apretó, tú creíste que debías hacerlo, sin embargo el daño posterior pudo ser mayor que no haber hecho nada. En fin, es un ejemplo muy genérico.
Yo por eso siempre incluso algo que suele obviar la gente, y es: analizar la decisión que hayas tomado a posteriori de una manera muy crítica. No sólo tú sino todo tu equipo. Aprender de las decisiones equivocadas lo antes posible.

Escrito el 22 de Febrero de 2012, hace 3 meses
Javier S.T.
#11 JavierST dice:

Umm...Aunque tu respuesta es bastante completa y razonable no estoy de acuerdo en algunas cosas. Tener dudas puede ser bueno o no dependiendo del problema, si este es complejo la duda puede ser el resultado de una analisis profundo del mismo y de considerar diversas alternativas como solución posible, en ese caso la duda es buena y sana, si. Pero una persona que tiene la responsabilidad de tomar decisiones debe tomarlas, si un cirujano se encuentra con una persona en estado crítico no puede dudar, podrá tomar una decisión más o menos acertada, pero lo que no puede hacer es NO HACER NADA.

Esa responsabilidad del directivo de tomar decisiones implica que muchas veces se puedan cometer fallos, el problema no es que estos se den, sino que no se acierte nunca...Logicamente lo más sencillo es determinar si una decisión ha sido erronea o acertada una vez pasado el toro, pero la dirección o management consiste precisamente, como he dicho antes, en tomar decisiones en un entorno de incertidumbre, y por tanto sin pleno conocimiento de si la decisión es la más acertada o no, pero considerando que esa decisión puede ayudar al menos a mitigar el problema o la circusntancia que obliga a actuar.

En cuanto a lo de la estrategia yo pienso firmemente que una empresa con una estrategia clara puede triunfar o fracasar, pero una empresa sin estrategia está condenada al fracaso.

P.D: creo que el ejemplo del cirujano es demasiado dramatico, pero creo que se entiende lo que quiero expresar.

Un saludo!!

Escrito el 22 de Febrero de 2012, hace 3 meses
Arturo Cuenllas Soler

Uff...Javier, decimos lo mismo utilizando diferentes rodeos. Pero tu has sacado algo importante: hay ciertas profesiones donde (1) los fallos son fatales y (2) dudar puede ser contraproducente. El caso del cirujano, un piloto de avión....la lista es gruesa.
Pero el Management en el mundo de la empresa, afortunadamente no es tan dramático el fallo, aunque sí importante. Pero incluso en las profesiones donde el fallo es tan fatal, se avanzó aprendiendo de fallos que costaron vidas humanas. Es triste, pero el conocimiento por "prueba-error" ha conllevado esto. Puedes imaginarte cuantos hombres de ciencia han muerto por incurrir en errores ante lo desconocido.
Totalmente de acuerdo en tu último punto: mejor tener una estrategia que no tenerla. Esto nunca lo negué :-) También he sostenido que el trabajo del directivo es tomar decisiones ante problemas desconocidos, sin datos que puedan extrapolase. Actuar. Pero eso no quita que se dude. Dudar es propio en el hombre, y si no que se lo digan a los personajes de Shakespeare. A pesar de la duda se debe actuar. Por eso te pagan.
Es obvio, y aquí nuestro amigo Campo estará más de acuerdo, que la experiencia y el conocimiento del sector en el que trabajas es un gran factor para reducir los momentos de duda. Pero llegado un gran momento de evolución "cuántico" (lo llamo así porque es un cambio repentino y discontinuo) de las cosas que has conocido y que han funcionado en ese sector, la experiencia no es suficiente: problemas desconocidos. Entonces surge la duda...
¿Ahora sí?

Escrito el 22 de Febrero de 2012, hace 3 meses
Javier S.T.
#13 JavierST dice:

Si, ahora si, no obstante sigo sin compartir la afirmación de que no actuar es a veces la mejor opción, considerando a posteriori, las consecuencias de las decisiones de uno, si todos supiesemos que consecuencias concretas traerían nuestras decisiones el exito estaría asegurado y la incertidumbre no existiría, pero por degracia la naturaleza de la economía no es esa. (Esto lo digo en referencia a tu primer comentario de respuesta a mi comentario) "incluso a veces no hacer nada puede ser una forma de tomar una decisión"

Sigo sin estar de acuerdo con esa frase, siempre hay algo que hacer, a veces se actua y las consecuencias son negativas pero eso es propio de la naturaleza de incertidumbre del entorno en el que nos movemos como he dicho.

La experiencia es fundamental cuando uno tiene un puesto directivo, pero la experiencia ante distintos tipos de situaciones es la que realmente vale, pues si solo se han vivido tiempos de vacas gordas en esos puestos y si las practicas de dirección en un determinado sector son siempre las mismas, (a esto me refería en mi primer comentario con que la trampa commodity también puede afectar a la dirección) el margen de maniobra cuando la situación cambia bruscamente hacia un escenario desconocido, es practicamente nulo. En este sentido puede que haya muchos directivos que, ante la nueva y compleja situación a la que se enfrentan y considerando que sus acciones siempre han sido las que se han ido marcando desde la mayoría de directivos del sector, no puedan ni sepan proporcionar soluciones, no generando un valor añadido a su perfil que permita ser seleccionado frente a otro para poder sacar a flote un proyecto determinado en los tiempos que corren.

No se si me explico...

Escrito el 22 de Febrero de 2012, hace 3 meses
Javier S.T.
#14 JavierST dice:

Obviamente estoy utilizando codigos propios del debate de ideas, soy plenamente consciente de que muchas veces la teoría es una y la realidad es otra, o dicho de otra forma, una cosa es lo que uno opina que haría viendo los toros desde la barrera y otras llevarlas a la práctica delante del toro.

Pero creo sinceramente, en base a mi corta experiencia y a la atención que pongo a todo lo que escribís, que al menos muchos de los directores que estais en esta comunidad, estais muy por encima del nivel no solo de la dirección hotelera actual en España, sino de la dirección de empresas en general y eso os puede colocar por encima en este tipo de situaciones.

El otro día tuve el placer de compartir una coca cola y 45 minutos de conversación con Eduardo Serrano y después de eso me reafirmo en que por experiencia, profesionalidad y visión del sector muchos partís con mucha ventaja respecto a otros colegas vuestros en esta situación.

Un saludo y hasta mañana!

Escrito el 22 de Febrero de 2012, hace 3 meses
Arturo Cuenllas Soler

Gracias por el cumplido. La verdad es que todavía no he tenido ocasión de conoceros personalmente, y estoy seguro que los debates, bis a bis todavía serían más interesantes.
Bien, con respecto a la "al tipo de decisión que se basa en no hacer nada..." A veces, sólo aveces, puede ser aconsejable. Pero ojo Javier, esto no significa que la persona que opta por no tomar una decisión en un momento puntual, no sea una persona inactiva. A esto se le llama ganar tiempo, porque la acción tal vez sea más oportuna en otro momento. Nuestro presidente de gobierno Mariano Rajoy, es un experto en este caso de "inacción" ante problemas internos complejos de partido (véase como gestionó el Caso Camps u otros...) Desespera a la opinión pública, y sobre todo a los periodistas, pero a él le ha dado buenos resultados...Aunque otras veces bien pudiera sucederle lo contrario.
En cuanto a lo que dices de que, tal vez directivos se quedan obsoletos con respecto al cambio, y caen en su "trampa commodity". Estoy muy de acuerdo. En nuestro sector (también en otros) ha sucedido porque la opulencia y la expansión hotelera, necesitó cubrir muchos de estos puestos, y los perfiles y la preparación en muchos casos no era la más adecuada. Digamos que las empresas ganaban dinero, muchas veces, a pesar de la dirección. Pero cuando las cosas se complican, y los resultados no llegan solos porque hay que buscarse mejor las castañas, no valen todos, sino lo más preparados para la nueva situación.
Abrazo.

Escrito el 23 de Febrero de 2012, hace 3 meses
Miguel Angel Campo Seoane

Estimados amigos, gracias a todos los que estáis comentando en tan fantástico y entretenido post, por el placer que me produce el debate, cuando nos permite enfrentar diferentes puntos de vista y matizar aquellos puntos con los que en el fondo estamos de acuerdo.
Qué pena que en tan interesantes debates, con tanto potencial de permitirnos ampliar nuestros conocimientos, seamos tan pocos los que los mantengamos vivos, con nuevas y respetuosas participaciones.
Cuanto me gustaría ver a más veteranos transmitiendo su experiencia y a más jóvenes transmitiendo sus dudas, para que con la experiencia de unos y la visión limpia y todavía sin contaminar por la experiencia, de los otros, se pudiera ampliar el conocimiento y la capacidad de decidir con mayor amplitud de miras de todos.
En muchos momentos, pienso que algunos estamos transmitiéndonos ideas telepáticamente, cuando compruebo los temas que tratamos en distintos post o comentarios, prácticamente al mismo tiempo, luego me doy cuenta de que la única telepatía existente es la que procede de estar preocupados o interesados en los mismos o parecidos problemas de forma simultánea. En este caso, me ha llamado la atención la concordancia de ideas que pueden desprenderse de la lectura del contenido de mi post http://comunidad.hosteltur.com/post/2012-02-23-..., que preparaba ayer y publicaba esta misma mañana, cuando uno vez publicado abro este post y leo los interesantes debates con los que lo están enriqueciendo Arturo y Javier.
Cuantos acuerdos de fondo e interesantes matizaciones, por ejemplo “hacer o no hacer, esa es la cuestión†que nos diría un Hamlet redivivo, transmutado en director de hotel en la segunda década del Siglo XXI, porque como dice Arturo “Es responsabilidad de la dirección tomar decisiones,…â€, y lo es aunque lo tenga que hacer en un nuevo paradigma de complejidad e incertidumbre, y su riesgo es acertar o equivocarse, de su toma de decisiones y de que su “ego†no le haga olvidarse de que dispone de un equipo para ayudarse en la toma de esas decisiones, en lugar de querer tomarlas, sin contar con el mismo, va a depender la valoración que se pueda tener de si es un directivo absolutista con estilo de siglos XIX y XX, o un gestor empresarial puesto al día, para poder hacer frente a los retos del siglo XXI.

Escrito el 23 de Febrero de 2012, hace 3 meses
Miguel Angel Campo Seoane

Ha dicho Javier en el comentario #9 “El error en todo caso creo que puede estar perfectamente perdonado, lo que no tiene perdón es la inacciónâ€, aseveración con la que estoy totalmente de acuerdo, y cuya lectura me ha recordado una embarazosa situación en una cadena hotelera en la que trabaje, cuando al trasladar a la Dirección General una iniciativa para los hoteles que dirigía en aquella empresa, y ante la tardanza en la respuesta, pregunto al D.G. sobre el tema, respondiéndome que ya me contestará cuando lo haya pensado, ante mi insistencia en la necesidad de una respuesta rápida, me responde que él piensa las cosas con calma, y así no se equivoca nunca.
Mi respuesta fue: No me extraña que no te equivoques nunca, ya que nunca tomas decisiones, aunque lo verdaderamente grave es que no nos las dejes tomar a los demás, y cuando por culpa de tu falta de iniciativa, no se cumplen los objetivos de la empresa, lo soluciones echando la culpa al Director al que no le has permitido dirigir su hotel, yo al contrario que te pasa a ti, me equivoco más de una vez, pero en cosas que no afectan negativamente al resultado final, porque normalmente me anticipo a los problemas que puedan derivarse de esos errores, teniendo pensadas alternativas para hacerles frente, como puede demostrarte la iniciativa que te he presentado y a la que no me das luz verde.
Ese fue solo uno de los muchos desencuentros que tuve con aquel Director General, hasta que decidí dejar aquella empresa, que como pensé en aquellos momentos, desapareció del mercado pocos años después de dejarla.

Escrito el 24 de Febrero de 2012, hace 3 meses
Arturo Cuenllas Soler

Debiste ser aquél trabajador profesional y con un alto sentido de la responsabilidad, pero que muchos directivos de aquel perfil que hablamos, temen como al diablo... Porque dicen las cosas como son.
No obstante Campo, comprenderás porqué muchos no pueden ser tan directos a veces, cuando les gustaría serlo.
Como antes dije: Hay que tomar decisiones, pero a veces, solo a veces, no tomar un decisión (por posponerla, por ganar tiempo, por tener más datos..ect.ect) puede ser una buena manera de actuar ante un problema desconocido y complejo. Pero sólo a veces....Y esto no significa que esa persona se la pueda acusar de no tomar decisiones.

Escrito el 24 de Febrero de 2012, hace 3 meses
Raimundo Vidales
#19 ray dice:

Excelente post, Arturo, y me alegra que cada vez los profesionales del sector se vayan dando cuenta de la situación en la que estamos y por tanto el futuro que tenemos delante.
Llevo tiempo hablando sobre los cambios del sector, de su nueva situación, de los motivos y sobretodo de la previsión del futuro, y comparto totalmente el concepto del nuevo modelo Commodity en el que hemos entrado.
También comparto la idea que el único camino de distanciarnos de este modelo y diferenciar nuestro producto es la innovación, y que este es uno de los caminos a tomar y casi siempre el que eligiriamos todos, pero recordemos que como bien dices, si compras sujetadores, no es lo mismo Victoria Secret que otras centenares de marca existentes, y que por lo tanto en nuestro mercado si no podemos ser Victoria Secret y queremos conseguir nuestra supervivencia deberemos reestructurar nuestro modelo de negocio al nuevo escenario. Este nuevo escenario tiene unos nuevos condicionante muy claros, ajustes en precios, reducción de margenes y de rentabilidades, por lo que la supervivencia pasará por nuestra propia reestructuración interna que nos haga un producto más competitivo y enfocado a este nuevo cliente que está más informado y tiene mayor poder de decisión.

Escrito el 24 de Febrero de 2012, hace 3 meses
Arturo Cuenllas Soler

Gracias Ray. Y qué oportuno viene tu comentario para avivar el debate. Ya era hora que se apuntara más gente (como dice Campo)
Comentas algo muy, pero que muy interesante: (1) Coincides conmigo en que hay que escapar de la trampa Commodity, y (2) A su vez hay que hacerlo afrontando las tensiones propias del mercado (precios, costes, descenso de la demanda...) Y para hacerlo, nunca la innovación se hizo más necesaria, porque no sólo hay que diferenciarse, sino que, además, los costes y el precio tienen que estar en perfecta armonía. Esto significa que la diferenciación, bien puede no valer, si alguien piensa que se tiene que conseguir metiendo más servicios; si con ello se incrementarán los costes y no el precio, en su proporción. Por eso es más complejo hoy en día, porque lo que podría decir el viejo paradigma es: "usted preocúpese de la Calidad y buen servicio que los ingresos vendrán solos pudiendo vender a mayor precio"..Pero ya no es causa-efecto. No es suficiente. La Calidad ya está más que asumida, es el billete para entrar en el partido de las personas minimamente coherentes y decentes, pero la Calidad por sí misma no garantiza la diferenciación (usando las palabras de Jack Welch). Hay que hacer más. ¿El qué? !Leñe! Pues difícil, y hay muchos caminos, pero seguro que los de más éxito, pasan por hacer las cosas de otro modo y que lo valoren los clientes bien pagando más o bien aumentando su demanda con usted; por supuesto, en el proceso hasta llegar ahí hay que hacerlo innovando.
Saludos!

Escrito el 24 de Febrero de 2012, hace 3 meses
Raimundo Vidales
#21 ray dice:

Arturo, siguiendo tu comentario, la calidad ya no es diferenciación, pues quizás es un término viejo a día de hoy, la calidad se presupone en estos momentos, sin calidad no estás en el mercado.
Por lo tanto la diferenciación a día de hoy, debe estar en la innovación, pero con un nuevo criterio de innovación, pero buscando esta innovación investigando en lo que quiere a día de hoy nuestro cliente y por lo tanto innovando todos nuestro procesos productivos en ofrecerle lo que está buscado.
Esto quizás no sería necesario si tuvieramos unas mentes tan privilegiadas como las del lamentablemente desaparecido Steve Jobs, que no necesitaba en investigar en el cliente pues era capaz de crear necesidades que todavia ni los clientes podian conocer y se encontraba años luz por delante de visionarios y de clientes.

Escrito el 24 de Febrero de 2012, hace 3 meses
Arturo Cuenllas Soler

Por cierto, este Jobs y la innovación es un caso digno de estudio. (a) Era un visionario (b) Podía llegar a ser un auténtico cabrón con las personas que trabajaban para él. (c) Tenía una bipolaridad digna de estudio. Se puede en leer su biografía aprobada.
Ya ves, pero aún y todo mira la que montó....

Escrito el 24 de Febrero de 2012, hace 3 meses
Miguel Angel Campo Seoane

Arturo, tienes toda la razón, y comprendo perfectamente la situación que describes, por eso, de los muchos establecimientos que he dirigido, la mayoría han sido en hoteles independientes o empresas de las que he sido Director General. Han sido muchas más las veces que he llegado a ellas porque venían a buscarme, precisamente por mi perfil de directivo resolutivo y que había demostrado que obtenía resultados a corto plazo, sin hipotecar el plazo medio y largo, y sobre todo sin pedir nuevas inversiones para lograrlo, aunque en más de un caso condicionase la aceptación de un trabajo, a tener libre disposición de un porcentaje de la mejora de resultados, para posteriormente iniciar los procesos de restauración necesarios para poder lograr objetivos previamente pactados, por medio de los estudios de viabilidad que presentaba a la empresa que pretendía mis servicios.

Pienso como tu, que no todo el mundo puede hacerlo, y es una de las razones por las que cuando algún participante de esta Comunidad, en activo o que buscando trabajo, especialmente si es joven, hace comentarios excesivamente críticos, le envío un correo o mensaje privado, haciéndole sentir lo peligroso que pueda ser continuar por ese camino, por cuanto puede dar a muchos de los actuales directivos, un mensaje de empleado incomodo, y alguno de ellos pudiera ser una potencial fuente de empleo en el futuro.

Igualmente cuando impartía un curso, a jóvenes, fuesen trabajadores, estudiantes o titulados de turismo, les hacía sentir la importancia de su preparación como estudiantes primero y en la profesión después, y en algún caso he advertido a más de un joven que por estar titulado en turismo o empresariales, considera que merece una oportunidad, que lo que demuestra es no merecerla, porque nadie le va a contratar para darle una oportunidad, él tiene que ser la oportunidad de una empresa que pueda necesitarle, porque pueda demostrar que va a ser más rentable que otro candidato. Ninguna empresa le va a contratar para darle una oportunidad. Cuando una empresa contrata a alguien, lo que intenta es darse a sí misma la oportunidad de tener al mejor dentro de sus necesidades y posibilidades económicas, y si no lo hace así, especialmente si el trabajo está a nivel directivo o de mando intermedio, es mejor no trabajar para ella, porque no tendrá mucho futuro.

Precisamente no hace mas de dos días que expresaba esa misma idea frente a los alumnos de Grado de la Universidad Alfonso X El Sabio, en la charla que impartí a los mismos, y a la que hace mención en comentario #2 malufanjul, del post http://comunidad.hosteltur.com/post/2012-02-23-...

Escrito el 24 de Febrero de 2012, hace 3 meses
Juan Antonio  Mota Navarro
#24 Hotel_up dice:

Enhorabuena por este post Arturo que, con tu permiso, difundiré.

1.-"Lo que usted ve no es necesariamente lo que el cliente ve".
Aquí radica especialmente ese cambio de visión tan necesaria en el sector. La crisis, a nivel directivo, ha destapado cierto "management mediocre". Estamos, por supuesto, en un camino donde la adaptación es un proceso natural pero mucho más vertiginoso que hace unos años por el impacto fundamentalmente de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.Efecto de preselección natural diríase pero con un alto componente social y humano que debe inspirar a cualquier organización.
Corren tiempos para la imaginación y la involucración absolutas en proyectos claros y definidos pero, sobre todo, compartidos e insuflados por el talante de este tipo de organizaciones.
2.- Egocentrismo.- No solo ofusca la visión sino que ni siquiera permite ver la niebla, a no ser que ésta redunde negativamente en la cuenta de resultados.
Nadie tiene todas las respuestas y es además un lujo no tenerlas. La visión más auténtica está basada en la creencia y en la fe, no en los resultados.
Estos, los resultados, son la consecuencia de hacer bien los deberes inspirados en valores que deben ser la seña de identidad de tu negocio.
3.- No solo es una cuestión de Marketing. Como bien dices, son muchas más las disciplinas de Management y deben orientarse, si realmente apostamos por esa diferenciación, en tener capacidad de sorprender y conectar con las emociones de nuestros clientes y para ello, coincido plenamente en " no solo compro empresas sino que invierto en talento y conocimiento"
4.- Acción/ Inacción.- Creo que, por lo general, la decisión debe ser contrastada antes de proceder a la acción lo que no debe implicar un exceso de cautela. No a la precipitación pero también un no a " intentar tener todos los ases en la mano". Debemos minimizar el riesgo sin anquilosarnos. En mi opinión la inacción, si peca de esa excesiva cautela o prudencia, no solo es negativa sino destructiva en la medida que no inspira.
5.La calidad no garantiza la diferenciación. Totalmente de acuerdo.
Forma parte del juego, sin calidad no hay juego.
La marca debe enamorar (como decía en un post). Enamorar, sentir, expresar, emocionar, oler...Las marcas ya no son empresas sino personas y cualquier salida de lo commodity nace en ellas.

Buen post Arturo y buen week end para todos.
www.juanantoniomota.es

Escrito el 24 de Febrero de 2012, hace 3 meses
Arturo Cuenllas Soler

!Bienvenido a la fiesta Juan Antonio! Nos preguntábamos cuándo te incorporarías :--)
!Gran resumen!
PD: Ojo con el asunto de la inacción que estamos todos de acuerdo. Yo sólo he añadido que, alguna vez, hacer por hacer puede ser peor. Pero con esta reflexión que yo meto, me limito a poquísimos casos. Acción sí, inacción no. O inacción en alguna excepción, puede ser mejor ¿? Alguna vez, significa pocas veces, o, en una ocasión... pocas veces, viene a tomar prestado el refrán "una vez maté a un perro y desde entonces me llaman mata perros". Esto es vendría a ser lo mismo en este debate: "una vez no he tomado una decisión y desde entonces me llaman indeciso. .."
Buen finde de semana.
Abrazo.

Escrito el 24 de Febrero de 2012, hace 3 meses