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Manuel Figuerola

REFLEXIONES PARA UN CAMBIO

Se considera en estos momentos necesario, hacer una especie de alto en el camino del estudio de la evolución turística, y valorar que hemos hecho bien, mal o quizás no hayamos hecho. Por tanto el objeto de este blog no pretende otra finalidad, que reflexionar con la ayuda de todos, para poder establecer líneas de análisis y reflexión que permita la construcción de un turismo más de acuerdo con los principios de la sostenibilidad, la eficiencia y la ética.

Manuel Figuerola
Publicado por manuelfiguerola el 14 de Marzo de 2012

¿PARA CUÁNDO, LA DECLARACIÓN DEL TURISMO COMO SECTOR ESTRATÉGICO DE LA ECONOMÍA ESPAÑOLA?

Por Manuel Figuerola

Alguien puede pensar, que el título de este post, pudiera ser fruto de cierto nerviosismo, o enfado personal, como resultado de la contemplación de cierta inactividad, en la programación de acciones y medidas a favor del turismo; lo cual, sinceramente, no es así. Porque las consideraciones que deseo hacer en esta nota, se basan en una larga y mantenida reflexión sobre la situación actual de nuestro turismo. Comprobando, la necesidad de actuar con urgencia, ante la ineficacia de muchas de las estrategias anunciadas, para conseguir mejorar las consecuencias del turismo. En este año, posiblemente, lleno de incertidumbre e inseguridad. No obstante, quiero comenzar señalando, que los datos disponibles del mes de enero han sido muy favorables. Aumentó el número de turistas procedentes del extranjero el 4,6 %. Crecimiento del número de pernoctaciones realizadas por los viajeros el 3,3 % (entre residentes y no residentes). Y elevación del gasto por turismo extranjero  el 8,6 por ciento.

Ahora bien se suele decir, que ve menos quién no quiere ver, que el que no puede. Y eso es, lo que parece que está pasando en nuestro turismo. Sin duda nadie ignora que la situación económica es muy grave. Desde cualquier posición  estamos de acuerdo que hay que aplicar un plan. Pero también se sabe, que existen pocas fuentes de producción y riqueza. Por ello llama la atención el menor aprovechamiento que se hace del turismo, con relación a sus potenciales capacidades de crecer y generar puestos de trabajo. Por tanto, queremos alertar, a principios de marzo, que si creemos, que por ofrecer  el mes de enero un balance con buenos datos, todo el año tendrá igual comportamiento, -por lo que no será necesario actuar- cometeremos un grave error de repercusiones muy negativas.

Urge pues actuar. Urge pensar en el turismo como verdadero vehículo de desarrollo. Hemos de creer que en el juego de cartas que en este momento mantenemos tenemos muy pocas bazas, y una de ellas, la que más posibilidades ofrece es el turismo. Y hemos de comenzar declarando al turismo sector estratégico. Alguien podrá decir, que ya lo es. Pero no basta con que nosotros los pensemos, sino lo que se pretende es actuar como tal. Recibiendo y siendo considerado con el trato correcto; como un sector inversor de singulares repercusiones, y no como un sector, al que hay que dedicar más dotaciones presupuestarias para promoción, porque es la costumbre y lo habitual.

La norma declaratoria debe exigir prioridad de las partidas presupuestarias a favor de las acciones del turismo, porque se tiene la convicción de que la actividad de los viajes, fácilmente  podrá recuperar en términos constantes  los niveles de empleo, renta y producción al menos del 2007. Lo que significará que el PIB turístico vuelva a ser, lo que  fue en el pasado, casi el 12 % de la riqueza nacional.

Dos datos objetivos nos han de confirmar que alcanzar dicho objetivo no es difícil. Ya que no se justifica, que un país como Francia, contabilizando un número muy inferior de pernoctaciones en todos los medios de alojamiento, con relación a España, reciba una cifra de ingresos por turismo algo inferior que España. Y tampoco, que la productividad media de un empleado en turismo sea un 21 % inferior a la productividad media del empleo de la economía española.

Por tanto, ese anunciado plan nacional o integral del turismo que tanto se comenta, considero que no deberá plantearse como objetivo prioritario aumentar el número de turistas. A lo mejor, y estoy seguro de ello, no necesitaremos más viajeros o turistas, sino un gasto medio superior, que se aproxime al de Francia, y que permita un rendimiento medio del trabajador en turismo más elevado.

Ese es nuestro reto, no tanto estar preocupado por el aumento de las llegadas –que sin duda, junto con la OMT estamos de acuerdo en que se producirán- sino lograr superar el gasto de nuestros visitantes. Turistas y excursionistas; tanto los que llegan a los hoteles, como los que llegan a otros medios; igual los que prefieren el turismo del interior, como los que optan por el litoral; impulsando la mejora del gasto en los segmentos especializados, como los que participan en el turismo de masas.

Y deseo resaltar, que quizás, lo menos necesario para alcanzar tales objetivos, sea el incremento de los presupuestos, en cualquiera de sus partidas o capítulos. Todos conocemos las limitaciones económicas que en la actualidad las administraciones y las empresas tienen. En general el país. Y es necesario transmitir y convencer, de que las políticas, medidas y estrategias exigibles para ajustar nuestras cuentas, han de pasar por el ahorro y la austeridad. No en la petición de más medios económicos. Especialmente, porque lo que se pretende conseguir en el marco del turismo, es una mayor gasto promedio. Basado en una estancia, más rica en valores, contenidos, sensaciones y hospitalidad. Solo posible, con mayor imaginación, creatividad, calidad y formación de nuestros activos. Entendiendo, por otra parte, que lo básico ya lo tenemos, que es nuestra marca y nuestra excelente estructura.

Por todo ello, no considerar  al turismo como sector estratégico es una gran ceguera; por lo que posiblemente, este blog no dejará de ser otra cosa que un lamento, pero no me cansaré de afirmar y defender los principios y creencias, que desde hace ahora casi cincuenta años vengo defendiendo.

 

Tags: políticas, estrategias, presupuestos
Licencia: Reconocimiento
Añadir comentario 10 comentarios
Diana  Gómez Bruna

Manuel, como siempre, muy buena reflexión.

Escrito el 14 de Marzo de 2012, hace alrededor de 1 año
Clara Martín
#2 clara64 dice:

Sin duda me quedo con dos frases que creo que resumen el espíritu de este artículo:

"Urge pensar en el turismo como verdadero vehículo de desarrollo"

"Ese es nuestro reto, no tanto estar preocupado por el aumento de las llegadas (...)sino lograr superar el gasto de nuestros visitantes".

Un mensaje que debe hacer reflexionar a aquellos que tienen el poder de tomar decisiones en amteria turística

Escrito el 15 de Marzo de 2012, hace alrededor de 1 año
Miguel Angel Campo Seoane

Don Manuel, como siempre unas excelentes reflexiones que debieran hacer pensar a los responsables de nuestro turismo, en si se hace algo por consolidar la actividad turística, como el verdadero sector estratégico de la economía española, porque “SERLO, LO ES” pero DESCUIDARLO, pienso que hemos sabido DESCUIDARLO de forma excelente a lo largo de más de cincuenta años, en el que hemos pasado de un mercado de demanda, a uno de oferta, sin haber sabido adaptarnos a éste, ni haber sabido aprovechar las enormes ventajas que los avances tecnológicos han ido poniendo a nuestra disposición.
Como bien señalas en este post, no es cuestión de querer buscar más clientes, sino de conseguir que los que ya tenemos sean más rentables, y nuestro personal más productivo, metas muy difíciles de lograr si se pretende lograrlo con las recetas utilizadas hasta el momento actual, y que nos han llevado a la situación de baja productividad de la actividad hotelera, que no la turística, con los sistemas de organización y control imperantes en la hostelería, tanto la independiente como la de las grandes cadenas, con amplios márgenes de mejora, en ambos factores, y sin práctica posibilidad de mejora por la reducción de costes, que en la mayoría de casos debieran adecuarse a la realidad del mercado que necesitamos, normalmente con una racional rebaja de los gastos que se realizan y una adecuada subida de los costes que debieran tener los servicios a ofertar a un cliente que pueda estar dispuesto a gastar más en nuestros establecimientos.

Escrito el 15 de Marzo de 2012, hace alrededor de 1 año
Josep Canals Melero
#4 jcanals dice:

No se si una reflexión se puede convertir en verdad, pero espero que una verdad se convierta en un milagro
Me ha gustado, simplemente sin más comentarios.

Escrito el 15 de Marzo de 2012, hace alrededor de 1 año
Lola Buendía
#5 Lola dice:

Como ya se ha comentado arriba, una excelente reflexión, que además recogemos hoy en Hosteltur.com: http://www.hosteltur.com/172420_turismo-como-se...

Escrito el 16 de Marzo de 2012, hace alrededor de 1 año
Esther Mascaró Puntí
#6 Esther dice:

Lamentablemente, cada día que pasa queda más clara la postura del Gobierno en referencia al turismo... y de sector estratégico, nada de nada. Ayer apareció de nuevo el ministro Soria en la radio, en Radio Nacional concretamente, como hace unos días le entrevistaron en Onda Cero, y el único tema tratado en ambas entrevistas fue el de la energía, petróleo, recibo de la luz... en fin... que quizá esté quedando claro que las carteras de Energía y de Turismo son difíciles de compatibilizar... y quizá al sector turístico le interesaría presionar para que la situación cambiara... pero por otro lado, el sector no dice ni mú. http://comunidad.hosteltur.com/post/2012-03-27-...

Escrito el 29 de Marzo de 2012, hace alrededor de 1 año
Miguel Angel Campo Seoane

Si bien es cierto que el turismo es la actividad que más aporta al PIB de nuestro país, y que hoy en día, no tiene alternativa alguna que le pueda quitar ese liderazgo, no es menos cierto, que quizá pudiera ser tan insensato, considerarlo sector estratégico, como pudo ser tal consideración con la construcción durante los años ochenta y noventa, construyendo mucho más de lo que el país podía absorber.
Quien me conozca un poco, no podrá dudar de la importancia que doy al turismo, del que he vivido toda mi vida, pero debemos considerar que España que ha vivido del turismo, el último medio siglo y lo que llevamos del presente, no tiene en realidad vocación turística, como la podemos tener unos pocos españoles, que no nos sentimos ni más ni menos que nadie por servir, y estamos orgullosos de ser personas de servicio, porque mal que les pese, todos estamos al servicio de alguien, incluso los políticos, aunque ni ellos ni muchos de nosotros nos lo creamos, dado lo poco que les exigimos, y que les permitimos que nos pidan cuentas en lugar de dárnoslas.
A ningún país desarrollado le gusta el papel de servidor, y les gusta más el de señores, y a la mayoría de los españoles, no les va la cosa del servicio, así nuestro turismo ha de nutrirse de personal foráneo, por lo que puedo entender que nuestro gobierno pueda no considerar estratégico al turismo, pero señores, hoy por hoy, es lo único que tenemos, como pasaba en los años cincuenta a ochenta, para quitar el hambre de muchos y la necesidad de emigrar de tantos españoles, como lo hicieron durante muchas décadas ayudando al desarrollo del resto de Europa.
A medio y largo plazo, más estratégicas que el turismo, pueden ser las nuevas tecnologías, la industria en muchas de sus variantes poco desarrolladas en nuestro país, porque no podemos fiar la seguridad y futuro de nuestros descendientes a una actividad con tan alto nivel de temporalidad, una vez que les hemos acostumbrado a comer todos los días del año.
Así que soñemos, pero a poder ser con los pies en el suelo.

Escrito el 29 de Marzo de 2012, hace alrededor de 1 año
Miguel Angel Campo Seoane

No pretendo con el comentario anterior contradecir, lo que señalaba en el #3, en el que trataba el tema como estratégico en el corto plazo, pero en visión a mas largo plazo, sin desmerecer de su importancia, no creo que a nivel de gobierno pueda verse como tal, aunque como señalo en el comentario, por el momento no tengamos otra cosa de la que tirar para ir saliendo del paso.

Escrito el 29 de Marzo de 2012, hace alrededor de 1 año
Manuel Figuerola

Apreciado Miguel Ángel:
En primer lugar deseo agradecerle la molestia y tiempo dedicados al análisis de mi post “Turismo sector estratégico”. Esfuerzo intelectual realizado por Usted, como se comprueba de sus palabras, riguroso y objetivo. No obstante, debo estar en desacuerdo con el juicio de calificar de "insensatez" la decisión de considerar al turismo sector estratégico. Sobre todo, identificándolo, en paralelo, como lo hace Usted, con el viejo proceso expansivo y especulativo que la construcción siguió en el pasado.
Tiene Usted toda la razón cuando dice “…que España…….no tiene en realidad vocación turística” Especialmente, yo abundo en su juicio y me atrevo a decir, que los nuevos ricos españoles, que tal como se ha demostrado en los últimos tiempos, menos ricos de lo que pensaban, no solo no tienen en realidad vocación turística, sino todo lo contrario. Pero una cosa es la intención y los deseos, el orgullo y la vocación, y otra es la realidad y la necesidad. Por otra parte, desde una posición moral y social, posiblemente, no haya nada más hermoso, que servir a los demás. Ya sea de una forma o de otra, porque se quiera o no, todos servimos.
Pienso, que a lo largo de mi ya larga vida, durante la que he publicado más de cien trabajos, libros y monografías, se me ha entendido muy poco. Nunca, jamás, he planteado dependencia del turismo en España por encima del 14 ó 15 % del PIB. Es decir 4 puntos más de PIB sobre la participación actual del turismo en la economía y riqueza española, que el peso que la economía urge a corto plazo. Y hoy, critico, y no valoro, entrar en la discusión del maniqueísmo más insultante, industrialización o servicios. Plantear ahora si David- Ricardo o fisiocratismo, por delante de los servicios es un absurdo, en el que no entraré.
Y ofrecer el trabajo de la hostelería a la población foránea (tal como Usted la considera), -para mí parte, de nuestra realidad económica y social-, no es ni malo, ni bueno, sino una oportunidad para ellos y para nosotros. Por ello, vuelvo a sentirme insatisfecho, cuando destaca “…que hoy por hoy, es lo único que tenemos, como pasaba en los años cincuenta a ochenta, para quitar el hambre de muchos y la necesidad de emigrar de tantos españoles, como lo hicieron durante muchas décadas ayudando al desarrollo del resto de Europa…..”. Ya que si bien el turismo es algo real y concreto, y actividad de la que podemos obtener buenos rendimientos, la situación siendo extrema o límite como la que Usted narra, no solo consistirá en quitar el hambre.
La sociedad, hoy, nos exige mucho más. Es verdad, que el desempleo sobrepasa los cinco millones, y por ello, aunque el turismo sea estratégico tal como defiendo, sería imposible que pudiera compensar tal disfunción. Ni tampoco es el momento de considerar o interpretar de una u otra forma, si el esfuerzo de nuestra emigración ayudó o no al desarrollo europeo. Especialmente, ahora, que hablamos de una sola Europa. Es el momento de articular una economía de futuro, que mejor estructurada que la del pasado, por medio de un sector tractor, como fue el turismo en el pasado, ayude a trazar las vías y escenarios de un mejor desarrollo.
Usted dice con buen criterio, pero con un cierto rechazo del presente“….soñemos, pero a poder ser con los pies en el suelo”. Y no observa, que es un sueño, que a medio plazo, en nuestro país, puedan ser las nuevas tecnologías y la industria en muchas de sus variantes poco desarrolladas, los sectores o actividades tractores.
Sin embargo, he de decirle de manera firme, que considerar al turismo sector estratégico y tractor no significa, tal como usted parece entender, que deje plenamente el futuro de nuestros descendientes, solo en el progreso de nuestro turismo. Actividad que Usted considera temporal y por ello menos segura. Presagiando que de esa manera habremos hurtado a esos descendientes, la posibilidad de comer; después de haberles acostumbrado a degustar en la mesa de dos platos de buenos alimentos.
Saludos muy cordiales. Figuerola

Escrito el 30 de Marzo de 2012, hace alrededor de 1 año
Miguel Angel Campo Seoane

Estimado D. Manuel, aunque pudiera parecer que existe una cierta inconsistencia de mi criterio sobre lo que el turismo significa para nuestro país, especialmente si se mira lo que escribía en mi comentario #3 “…, en si se hace algo por consolidar la actividad turística, como el verdadero sector estratégico de la economía española, porque “SERLO, LO ES” pero DESCUIDARLO, pienso que hemos sabido DESCUIDARLO de forma excelente a lo largo de más de cincuenta años, …” y lo que he escrito en el número #7, en que parece que reniego de lo escrito en el primero, y nada más lejos de la verdad, en el primer escrito realizado de forma casi inmediata a la aparición de este post, mostraba mi total acuerdo y sintonía con la situación en la que nos encontramos, que hace en estos momentos que el turismo deba verse como un sector estratégico para poder salir de la situación en la que nos encontramos con una realidad, en la que posiblemente el número de parados supere los seis millones, si se cuentan todos aquellos que ya han salido de las listas de paro, por haber agotado sus prestaciones, o los que sabiendo las pocas opciones de que disponen ni siquiera se apuntan, en la idea de que al final no son más que uno más de una penosa estadística.
Considero que el turismo es estratégico en el corto plazo para salir del hoyo en el que nos encontramos, pero la lectura y comentarios que he realizado en otros post, tratando prácticamente el mismo tema, me han obligado a profundizar, y considerar que en el medio y largo plazo, no podemos mantener esa consideración, para una industria para la que no estamos, aunque no sea precisamente nuestro caso y el de unos pocos más, vocacionalmente preparados.
El servicio siempre ha sido considerado como trabajo de la clase baja, poco formada y desfavorecida de la fortuna, y todo el que podía salía de la misma tan pronto como podía, la realidad es que todos servimos de alguna manera, aunque muchos no quieran verlo así, sin embargo la realidad y la necesidad, termina poniendo a cada uno en el sitio que le corresponde, en ningún momento he pretendido que ofrezcamos el trabajo de la hostelería a la población foránea, lo que me duele, es que con tanto paro como hay entre mis compatriotas, tengamos que echar mano de esos trabajadores que han inmigrado a nuestro país, porque el trabajo de la hostelería muchos españoles lo consideran casi degradante para lo importantes que se consideran, y me duele, porque a pesar de haber estado dirigiendo hoteles desde finales de los años sesenta del pasado siglo, me sigo sintiendo por encima de todo CAMARERO, me duele que se menosprecie el trabajo que me hizo el hombre que he sido, sintiéndome siempre como definió al empleado de hostelería Cesar Ritz, tan señor como el que más, y exigiendo en todo momento, tanto para mí como para todos aquellos que han trabajado a mis órdenes, un trato acorde al respeto que como personas se merecen, habiéndome sentido avergonzado en más de una ocasión a la vista del trato que en determinados establecimientos reciben sus empleados, sin que sientan el más mínimo apoyo de sus Jefes de Departamento o los Directivos de la empresa.
Don Manuel, no rechazo el presente, simplemente me duele, cuando jóvenes graduados de turismo, estudiando un master, y en algunos casos con más de uno realizado, se dejan atrapar después de las horas de prácticas obligatorias, para obtener su titulación, siguen realizando prácticas en una recepción, central de reservas, agencia de viajes, etc., y cuando me consultan sobre como enfocar su futuro, y les digo que se dejen de más prácticas explotadoras, guarden sus títulos en una maleta y viajen, que trabajo como camareros, bartenders, freganchines, cocineros, etc., etc., van a encontrar en cualquier rincón del mundo, sin que exploten sus conocimientos, y por el contrario recibiendo un sueldo mucho mejor que el que cobran por un trabajo precario, sin demasiadas expectativas de continuidad ni mejora, y les oigo decir que ellos no han estado estudiando cinco años, para trabajar de camareros, cocineros o haciendo habitaciones, como si esos trabajos no fuesen tan dignos, y con mucha más capacidad de aprendizaje `para su futuro como potenciales directores, que la explotación a la que están siendo sometidos, abusando tanto de su preparación académica como de sus ilusiones.
Como he escrito al inicio del párrafo anterior, no rechazo el presente, solo ME DUELE, porque al final de largos periodos de explotación nos encontramos con muchos jóvenes con una gran preparación académica, desilusionados y no suficientemente preparados en la práctica de la industria que están llamados a dirigir en el futuro..

Escrito el 30 de Marzo de 2012, hace alrededor de 1 año