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Rincón web de Alicia_Maria
Alicia María Prieto Gutiérrez

Marketing

Nuevas tecnologías aplicadas al Marketing Turístico

Alicia María Prieto Gutiérrez
Publicado por Alicia_Maria el 13 de Abril de 2012

Hace muy poco leí en un blog:

"El síndrome de la rana hervida nos explica cómo una rana introducida en un recipiente de agua hirviendo es capaz de dar un salto y salir inmediatamente de él. Pero si por el contrario es introducida en el agua fría y ésta se va calentando lentamente, cuando pueda darse cuenta del peligro será demasiado tarde, estará adormilada y no tendrá energía para saltar."

¬ŅQu√© quiere decir esto? Tras mucho divagar, llegu√© a la conclusi√≥n de que solo reaccionamos cuando la situaci√≥n es extrema, cuando los cambios son radicales, pero que de lo contrario podemos ir cediendo terreno indefinidamente.

Pues bien, creo que esto es lo que ocurre con la publicidad hoy d√≠a. Si prestamos atenci√≥n a nuestro alrededor, exactamente, ¬Ņqu√© vemos?

Empecemos analizando aspectos simples que nos llevarán a la conclusión posterior:

-¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Los telediarios: todos sabemos que la informaci√≥n que recibimos est√° manipulada aunque pocos nos lo planteemos. Por ejemplo, es habitual ver heridos graves, cuerpos sin vida o personas agonizantes. Esto se ha vuelto tan natural, que nadie se extra√Īa.

-        Los anuncios en la televisión: nos hacen desear aquello que no tenemos, utilizan nuestras emociones para que creamos que algo material nos proporcionará aquello que verdaderamente anhelamos: juventud, felicidad, placer...

-        Los anuncios de la radio: el bombardeo de las propias emisoras es descarado, ni siquiera en la televisión lo encontramos.

-¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Los peri√≥dicos: seg√ļn el peri√≥dico y la ideolog√≠a las noticias se enfocan de una determinada manera, pero en todos hay anuncios, a veces peque√Īos, a veces a p√°gina¬† completa.

-¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† La prensa gratuita: no s√≥lo en el interior, sino que en muchas ocasiones, la primera p√°gina y la √ļltima (es decir, envolviendo el peri√≥dico) es publicidad, normalmente de alg√ļn supermercado.

-¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Las revistas: al utilizar colores m√°s vivos, son a√ļn m√°s atractivas y hacen los productos a√ļn m√°s apetecibles.

-¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Las marquesinas y dem√°s elementos fijos: son espectacularmente √ļtiles a la hora de la publicidad, a cada paso, algo diferente y seg√ļn el trayecto, el patr√≥n se repite.

Además es habitual que todos sigamos el mismo camino para realizar el recorrido entre dos puntos como casa-trabajo, así que diariamente y hasta que lo cambian, vemos lo mismo.

-¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Los elementos m√≥viles: esperando en cualquier parada de autob√ļs o para cruzar un paso de peatones, vemos autobuses con publicidad, coches de empresa con el logotipo...

-¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Los viandantes: de forma inconsciente, vemos la imagen que transmiten y si nos gusta, intentamos interiormente analizar el por qu√© y encontrar el elemento que lo provoca: una piel radiante, un corte de pelo revolucionario, un malet√≠n de piel, un perfume, unos tacones incre√≠bles... Ante esto, la siguiente pregunta es ¬Ņc√≥mo puedo conseguirlo? No es considerada publicidad propiamente, pero para m√≠ podr√≠a ser perfectamente, publicidad pasiva.

-        Las marcas: hay muchas personas que se ven en la necesidad de obtener productos para demostrar un estatus, un poder, algo de lo que verdaderamente consideran que carecen. Siempre visible como la marca de la ropa, discreta, pero visible.

-¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Los materiales: no se trata ya de calidad, sino de prestigio, es otra forma de demostrar un estatus social e incluso un sentimiento, ¬Ņqui√©n regalar√≠a hoy un anillo de compromiso de plata?

-¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Los productos alimenticios, cosm√©ticos, complementos...: las marcas ‚Äúconocidas‚ÄĚ, frente a las marcas blancas (generalmente m√°s conocidas) y las imitaciones.

-        Los bares, restaurantes...: hacen apetecible aquello que realmente no nos apetece, bien sea por una oferta, por fotografías deliciosas en el lugar adecuado...

-        En el trabajo, lugar de estudio: la imagen que tenemos habla de nosotros, representamos el papel de lo que queremos ser y normalmente todo se malinterpreta.

Por ejemplo, una ejecutiva agresiva no puede ir en chándal, pero resulta que sentada en su ordenador, enganchada al teléfono y revisando 23 archivos a la vez, resulta más cómodo que unos tacones de 8,5 cm.

De la misma forma, si madrugas y ‚Äúte pegas el carrer√≥n‚ÄĚ para coger un autob√ļs, es b√°sicamente imposible que no llegues despeinado/a a los sitios, ya est√©s en secundaria, en la Universidad o seas el Director de una importante empresa.

-¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Con nuestros amigos, compa√Īeros, jefes...: la lucha contin√ļa, qu√© tienes, qu√© aparentas, qu√© has de tener para aparentar lo que quieres.

-¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Con nuestra familia o personas m√°s cercanas: el list√≥n baja un poco, podemos relajarnos, el lenguaje es coloquial (no confundir con vulgar), no es necesario que los hombros est√©n cuadrados, puedes quitarte los tacones y no hay peligro alguno porque en lugar de ‚Äútomarte un KitKat‚ÄĚ, sea de la marca Hacendado.

¬ŅQu√© est√° ocurriendo? Estamos cediendo un espacio impresionante a la publicidad. Pero a√ļn no hemos acabado, encima: llegan las nuevas tecnolog√≠as, que por supuesto a estas alturas son ya imprescindibles.

No ya aparatos de √ļltima tecnolog√≠a y una conexi√≥n a internet, ‚Äúque es fundamental‚ÄĚ sino lo que esto significa.

Despu√©s de muchas horas bombardeados por publicidad, revisamos nuestro correo electr√≥nico, leemos alguna que otra cata, recogemos la publicidad del s√ļper de la esquina y de la nueva y maravillosa tienda de dos calles m√°s abajo y nos decidimos a poner en orden nuestra vida social, que aunque se pueda pensar otra cosa, ya no est√° en la calle, est√° en la red y no se puede controlar.

Pero nosotros lo intentamos, desde el principio: tuenti, facebook, twitter, a ver si salimos bien en las fotos y si todo est√° pintado de rosa, entretanto es posible que nos llamen de alguna compa√Ī√≠a telef√≥nica con una oferta inmejorable (es dif√≠cil que siempre consigan superarse), o alguna encuesta sobre calidad del servicio al que llamaste para resolver algo que al final hubiste de resolver sin ayuda.

Controlada ya la imagen, vamos a lo que nos interesa y visitamos las p√°ginas a las que nos hemos suscrito de alguna manera voluntariamente para encontrar algo que m√≠nimamente nos interese y que llamamos hobbie, porque es lo que nos gusta hacer cuando podemos no estar ‚Äúhaciendo algo‚ÄĚ (trabajar, estudiar)...

Si cometemos el descuido de dejar la televisión puesta, es posible que llegue un momento en el que ya no podamos concentrarnos porque los anuncios para captar la atención cada vez suben más y más el volumen.

Este es el tipo de vida que suele llevar la gente, en muchas ocasiones, se dan cuenta y reaccionan de alguna forma revolucionaria como dando un paseo tranquilamente por el parque, no para que te vean leer el √ļltimo best seller, sino porque realmente te apetece, aunque no te hayas afeitado o no te apeteciera maquillarte.

De ahí la necesidad del turismo, hoy el turismo más que un lujo, es una necesidad, una forma de escape. Si bien es cierto que la publicidad está tan presente que no puede eliminarse de nuestras vidas, también es cierto que una experiencia puede cambiarnos la forma de verla.

Aqu√≠ el inicio de los viajes por placer (no para demostrar que se puede veranear), se buscan sensaciones: ya sean aventuras o tranquilidad, conocer otras costumbres (que no es m√°s que una peque√Īa simulaci√≥n de juego de rol) o simplemente alejarse de las nuestras.

La publicidad es b√°sica para el turismo, porque es al fin y al cabo es un producto, un servicio, algo que vender y que necesitamos que sea demandado, pero el cliente est√° dispuesto a dar su consentimiento, quieren que le informen, quieren que le hagan creer el mundo maravilloso del que va a ser testigo.

Y es aqu√≠ donde muchas empresas publicitarias se equivocan, no se trata de jugar con las emociones y las ilusiones, se trata de fomentarlas y satisfacerlas. Haz de un cliente una persona que cumple su sue√Īo y ser√° la mejor manera de fidelizarlo, podr√°s llamarlo para que repita, que se alegrar√°, podr√°s enviarle cartas publicitarias, que la simple foto del lugar en el que se sinti√≥ tan feliz, tan libre, har√° que desee volver.

Por eso es tan importante la publicidad, su manejo, c√≥mo se lleve a cabo el marketing, el estudio, la segmentaci√≥n, porque la √ļnica forma de llegar verdaderamente es de persona a persona. Es mucho m√°s √ļtil promocionar una escapada rom√°ntica que una oferta hotelera. Lograr√° m√°s la sonrisa de un recepcionista que el buzoneo.

Si queremos vender algo, vendamos lo que se necesita realmente y si tenemos un producto, no lo convirtamos en una nueva necesidad, porque el consumidor ya est√° cansado, hagamos que satisfaga una que ya tiene. Todo depende del √°ngulo desde el que se mire. La perspectiva, no perdamos la perspectiva.

 

Tags: publicidad, consumidor
Licencia: Reconocimiento
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