A todos nos gusta que cuiden de nosotros, que nos mimen, que se preocupen por nosotros y por nuestras necesidades, que intenten hacernos felices...
A nivel particular, siempre intentamos ofrecerles la mejor atención a aquellos amigos que recibimos en casa. En definitiva, esa es la esencia del sector de la “hospitalidad".
El Hotel es "la casa" dónde se hospedará el que esperamos sea nuestro amigo desde hoy por muchos años más. Para lograrlo, somos conscientes que debemos ofrecerle los mejores servicios y atenciones.
Sin embargo, cuando llegan las dificultades y es necesario eliminar algunos gastos más prescindibles, perdemos de vista que son precisamente los pequeños detalles, los que diferencian "nuestra casa" de aquella otra de la "competencia".
Los amenities son uno de esos pequeños detalles, que en ocasiones minusvaloramos, y a cuya necesidad y/o calidad cerramos los ojos.
Esa pequeña cesta de bienvenida, no en pocos casos, se ve recortada hasta la mÃnima expresión. Asà mismo, la calidad de algunos de los productos, deja bastante que desear, e incluso su perfume resulta poco agradable, y por tanto, su uso poco apetecible.
Teniendo en cuenta que estos productos de aseo son una atención que el hotel dedica a sus huéspedes, con la intención de hacerles sentir un poco más cómodos, ¿no deberÃa prestarse una atención mucho más esmerada a dichos artÃculos?
Por otra parte, teniendo en cuenta las restricciones cada dÃa más acusadas de las compañÃas aéreas, los amenities pasan a cobrar una mayor importancia. Dejan de ser un simple articulo de acogida enfocado a hacer más cálida la estancia del cliente, y se convierten en artÃculos de necesidad para los huéspedes.
En algunos casos, tras comprender la oportunidad que supone ofertar un kit completo y de calidad, han decidido llegar mucho más lejos en su preocupación por la oferta, convirtiéndolos en un valor añadido. Incluso, en un articulo de "merchandising".
Personalmente, me parece una gran oportunidad perdida, acogerse a esa tónica general de "reducir el coste" y "evitar un consumo innecesario".
A raÃz de la curiosa iniciativa asumida por Nh, quienes ofrecen ahora tiras nasales Breath Right, a modo de "welcome gift" en las habitaciones. Discrepancias a parte, en cuanto a la oferta del producto en sÃ, me hizo plantearme algunas cuestiones.
Lo cierto es que, con la linea de productos "Agua de la Tierra", Nh lleva años marcando una diferencia importante. No solo poniendo a disposición de sus huéspedes, amenities de una calidad bastante más que aceptable y con un perfume muy agradable. Más adelante, se desmarcaron haciendo de ellos un producto sostenible. Asà mismo, desde el principio lo pusieron al alcance del consumidor, que podÃa adquirirlos en sus hoteles.
Este es un momento en que, se hace más necesario que nunca buscar estrategias, que vayan un paso más allá y diferencien a cada hotel y su marca, aportando valor añadido a su oferta y ajustándose cada vez más y mejor a las necesidades de aquellos clientes más propensos a sentirse fideliza-dos/bles.
En mi opinión, de forma generalizada serÃa posible sacarle mucho jugo más a unos articulos, que la mayorÃa consideran un gasto "obligatorio†aunque reducible.
La mayor parte de las estrategias dirigidas a captar y mantener clientes propensos a la infidelidad, se basan en una serie de premisas sencillas:
- Ampliación de horarios y/o servicios adicionales.
- Reducción en las tarifas aplicadas a los servicios adicionales del hotel.
- Promociones basadas en rebajas “puntuales†del precio por habitación.
- Incluir en el precio por habitación determinados servicios adicionales.
- Ofertar paquetes que incluyen servicios externos al hotel.
Todas ellas pueden marcar una diferencia respecto a la competencia. Sin embargo, pasamos por alto algunos servicios (que también lo son) y posibilidades, que están en nuestra mano de forma más sencilla.
Asumiendo que los amenities son un gasto “necesario†(en mayor o menor medida). Por otra parte, considerando que cualquier estrategia lleva aparejados quizá un incremento en determinados costes, y definitivamente una inversión en comunicación. Porqué no intentar marcar una diferencia, con un servicio que ya ofrecemos, aunque no consideramos lo importante que puede ser.
PodrÃa ser una iniciativa curiosa poner a disposición del cliente una "carta de packs de bienvenida" según el propósito de su viaje. Del mismo modo que es posible elegir el tipo de almohada, o agregar otros extras según el hotel.
Principalmente, es necesario marcar una clara diferencia entre las necesidades de hombres y mujeres. Seguido de una oferta con distintas lÃneas, que permitan escoger el tipo de aroma. Porqué no pensar en el sector business, que en ocasiones no descansa lo suficiente y ofrecerle una máscara relajante para los ojos. Quizá unas sales minerales para los pies cansados, de quien camina todo el dÃa por la ciudad. PodrÃan ofrecerse también unos aceites esenciales para un baño relajante o excitante, si viajan en pareja.
Pero desde luego, ofrecer la posibilidad al cliente que reserve directamente con el hotel de determinar el motivo de su viaje y escoger determinados artÃculos, en función de sus necesidades.
Finalmente, ponerlos a su disposición para ser adquiridos, en forma de un neceser modificable a su antojo.
Disponer de determinados artÃculos, que van más allá de lo básicamente enfocado a la higiene personal, además de hacer una estancia mucho más agradable, pasa a formar parte del todo de una experiencia. Sentirse bien y más descansado, más mimado, incluso más guapo/a, es una sensación que se queda grabada de una forma mucho más especial en nuestra la memoria.
Del mismo modo, si los productos ofertados, además de responder a unas necesidades determinadas, son de buena calidad. Supondrán la clara tentación de adquirirlos a un precio razonable. Esto no sólo seguirá recordándoles al hotel durante más tiempo, marcando aún más profunda la huella de su experiencia. Además, provocará la oportunidad de una recomendación, de que se hable del hotel, simplemente en base a ese producto que se llevan consigo.
Por otra parte, permitirles escoger entre determinadas opciones abre una vÃa de comunicación, que permite conocer costumbres, gustos y preferencias. En definitiva, aporta más información sobre aquellos a quienes queremos captar y fidelizar.
Nh lleva tiempo caminando en ese sentido, porqué no ir un paso más allá y basar una estrategia de venta entorno a ofertas variadas y adaptables de estos productos de acogida.
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Por lo que estoy viendo, en muchÃsimos hoteles los amenities varÃan dependiendo de la categorÃa de la habitación, te puedes encontrar desde agua de Loewe en habitaciones superiores, hasta sobrecitos de gel dificilisimos de abrir y muy básicos en las habitaciones inferiores.
Y no hablemos de los secadores de pelo o de la iluminación de algunos baños.
www.amenitieshoteles.es
SÃ, es cierto que hay de todo. Desde hoteles que utilizan grandes marcas como Loewe, L'Occitane o incluso Bvlgari... Hasta otros que no le proporcionan la menor importancia a este detalle. Tal y como apuntas, además, es mejor no hablar de lo poco que se consideran la iluminación y el estado y/o "calidad" del secador de pelo...
El caso es que, pienso que la estrategia de utilizar una marca conocida y de gran calidad, está muy bien por las garantÃas que supone. Aunque, no producirá el mismo efecto que una marca propia, que se asocie directamente al hotel. Al contrario, es una oportunidad de promoción para la marca en cuestión, en detrimento de la "marca" del hotel.
De cualquier forma, si aún utilizando una marca ya establecida y conocida, se flexibilizase más la oferta de estos articulos, y se diera la oportunidad a clientes de escoger los artÃculos que necesita, y además se pusieran a la venta en el hotel... SeguirÃa siendo interesante.
Me encanta tu post Inma... siempre he creido en la "cuestión de detalle" de NH y pienso que la idea de "customizar" la cesta de amenities, asà como la de incorporar una carta de productos de pago es muy buena. No creo que sea tan importante la marca como la calidad y la composición... como anécdota, recuerdo un hotel que estuvo años incorporando la esponja limpiazapatos (aquella que te deja los zapatos que parecen de charol) estando a pie de playa... a veces hacemos las cosas, "porque hay que hacerlas" y no de forma reflexionada.
Además lo ideal es conseguir que el cliente se lleve a casa ese pedacito de tu marca.
Saludos!!!